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Vacunar a más personas mientras crece el pico de casos, el desafío del Valle

Junio 13, 2021 - 07:00 a. m. 2021-06-13 Por:
Redacción de El País
Vacunación en el Valle

“Es muy importante que los vallecaucanos mayores de 50 años estén vacunados porque ahora son los pacientes de mayor riesgo, con posibilidades de comorbilidad o de contraer un covid grave”, recalca la secretaria de Salud del departamento, María Cristina Lesmes.

Raúl Palacios - El País

El estallido de la protesta social, con todas sus deformaciones hoy conocidas, sigue ‘paralizando’ el plan nacional de vacunación contra el covid-19 en el Valle del Cauca. De acuerdo con las proyecciones, para este momento debía haber un 30 % más de dosis aplicadas, pero con las condiciones de seguridad rotas en las calles, mucha gente ha evitado salir a buscar la vacuna.

De haberse mantenido el promedio que hubo hasta antes de mayo, la secretaria de Salud del departamento, María Cristina Lesmes, calcula que hoy habría al menos otras cuatrocientas mil personas vacunadas.

La fotografía de la pandemia en la región, muestra hoy entonces el virus sobre nuevos bordes de alerta: a la interrupción en la distribución de biológicos, se suman los efectos de las aglomeraciones derivadas del paro, las marchas, las protestas y los excesos, que hoy traducen un grave aumento en los contagios. La ocupación de las Salas de Cuidados Intensivos llegó al 100% y esta semana la cola de pacientes aguardando por traslado a otras zonas del país, superó todos los días los 150 casos.

El jueves, en efecto, 190 personas en el Valle del Cauca esperaban por esa posibilidad, que la Secretaría de Salud tramitaba con Barranquilla en vista de que regiones vecinas como Cauca y Armenia entraron en alerta roja. Ya no hay capacidad de atención ni siquiera en el archipiélago de La Plata, en inmediaciones de Buenaventura, donde varios pacientes fueron remitidos desde Cali a comienzos de este año.

“Llegamos a tener cuatro días con más de cien pacientes en cola. Eso solo pasó una vez en enero. Estamos complicados: estábamos en un pico y pasamos a otro pico, más arriba, lo que nos pone en altísima vulnerabilidad. Esto que estamos viendo son los efectos de las aglomeraciones. Semana Santa fue el 2 de abril y teníamos previsto tres semanas de consecuencia, por lo que a estas alturas ya debería haberse normalizado la media de casos y tener un descenso en ocupación UCI. Pero resulta que esto se subió y la gente contagiada cada vez es más joven”, dice la secretaria Lesmes.

De hecho, cuenta ella, varios miembros de la llamada ‘primera línea’ que sigue defendiendo los puntos de bloqueo y protesta que aún permanecen en pie, hoy son los nuevos contagiados de la estadística, como ‘jóvenes’ pacientes covid.

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En todo caso y a pesar de tanto, el panorama no es tan oscuro como parece. La secretaria Lesmes dice que “el Valle ha sido buen vacunador”, incluso en la coyuntura desatada por la protesta, para lo cual destaca la articulación en el trabajo de la red pública hospitalaria, con el sector privado: “Ahora estamos extremando medidas para completar esquemas, y vamos a reiniciar el trabajo de primeras dosis. Es muy importante que los vallecaucanos mayores de 50 años estén vacunados, porque ahora son los pacientes de mayor riesgo, con posibilidades de comorbilidad, o un covid grave”, recalcó.

La continuidad de la vacunación que en medio del caos ha sido posible hasta ahora, ha ocurrido en parte gracias a la adaptabilidad de las estrategias que estaban andando. Así por ejemplo, el plan para este presente que urge la inmediatez es la puesta en marcha de jornadas de “barrido completo” en municipios pequeños (con menos de diez mil habitantes), que actualmente afrontan complicaciones de movilidad o transporte. Apenas el Ministerio de Salud entregue las vacunas Janssen, que requieren aplicarse en una sola dosis, los ‘barridos’ estarían previstos para comenzar en julio. “Hemos perdido velocidad pero no hemos perdido el ritmo”.

“Esos barridos se harán en menos de una semana, y así se agilizarán los procesos. El trabajo en las UCI y servicios de urgencia ha estado durísimo, y el personal está muy cansado, eso es verdad. Pero en vacunación seguimos avanzando, se ha hecho un gran escalonamiento en Cali, se han abierto nuevos puntos de vacunación, y eso nos ha ayudado”, dice Lesmes. Si el caos permite los pronósticos, la funcionaria cree que finalizando 2021 en el Valle podrá haber inmunidad de rebaño.

"En la población de 60 años, la cobertura es menor del 50 % y ahí es donde estamos trabajando porque esa población está hoy derivando a UCI con covid grave".
Miyerlandi Torres Agredo
Secretaria de Salud de Cali

Con ese propósito, la estrategia podría resumirse en una gran suma de esfuerzos y fuerzas, como lo ejemplifica el apoyo prestado por la Fuerza Aérea, a través del cual 169.782 vacunas pudieron llegar a su destino entre el 10 de mayo y el día de hoy, cuando 46 misiones de transporte fueron realizadas con éxito entre las fronteras del departamento y sus extremos más retirados.

Lyda Osorio, epidemióloga y profesora de la Universidad del Valle, resalta justamente que desde su inicio el plan haya sido concebido como un plan si barreras: “Esa ha sido otra fortaleza: para llegar a la meta que se espera no se puede solo a través de citas, son necesarios eventos masivos de vacunación con acceso muy fácil. Ahí hay que continuar los progresos; cuando la seguridad lo permita hay que extender los horarios a las diez u once de la noche, hasta que sean 24 horas para que la gente pueda acceder rápidamente. Hay que seguir trabajando en combatir la información falsa que sigue rodando al rededor de las vacunas. Toda la logística es vital. Ante los bloqueos, hay que mantener la alternativa área”.

Germán Escobar, jefe del Gabinete del Ministerio de Salud y Protección Social, también es optimista en medio de las dificultades: “El Valle tiene particularidades especiales, con territorios que se comportan distinto, es muy diferente al centro o el sur del Valle, al igual que a la ciudad de Cali. Aun así el Valle tiene un buen músculo para vacunar, tiene la infraestructura. Distinto es en Buenaventura, que se toma como un Distrito Especial. Allí sí hay limitaciones importantes en capacidad instalada e infraestructura, en comparación con los ritmos de vacunación del resto del departamento”.

Para Buenaventura en consecuencia, dice Escobar, desde el gobierno central están previstas acciones específicas que permitan reactivar la vacunación. Y eso a pesar de que las condiciones sociales persistan extremas: “Los gastos de aplicación están contemplados a través de una canasta que se calculó desde el gobierno central, y se está cubriendo desde la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo con giros directos a las IPS. Las secretarías del Valle y de Cali incurren en la instalación de los megacentros, pero la aplicación corre con recursos de la Nación. Han habido algunos retrasos en los primeros pagos, son más de 3.000 IPS en todo el país, pero ya empezamos los pagos, y esos pagos permitirán apalancar la contratación de personal extra de apoyo que sea necesario”.

En Cali están dispuestos 14 megacentros de vacunación y 47 IPS fueron habilitadas como puntos vacunadores. Tres mil auxiliares de enfermería fueron capacitados y los apoyan.

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