Valle
La Unión, Valle del Cauca, fue certificada como “Ciudad de las Aves”; conozca los detalles
Este logro fue posible gracias al cumplimiento de 14 requisitos internacionales.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias


14 de mar de 2026, 09:48 p. m.
Actualizado el 14 de mar de 2026, 09:48 p. m.
Noticias Destacadas
El municipio de La Unión, en el Valle del Cauca, ha sido certificado oficialmente como “Ciudad de las aves”, un reconocimiento que lo posiciona como referente en la conservación de la avifauna y en la protección de los ecosistemas que sirven de hábitat a especies endémicas y migratorias.
Este logro fue posible gracias al cumplimiento de 14 requisitos internacionales, entre los que se destacan la celebración del Día de las Aves Migratorias, la participación en conteos internacionales como el Global Big Day y el impulso a la educación ambiental en la comunidad.
La declaratoria refleja el compromiso de las autoridades locales, en especial de la Secretaría de Agricultura y Medio Ambiente, y de los clubes de observadores de aves que han trabajado de manera constante en la promoción de la ciencia participativa y la sensibilización ciudadana.
¿Qué tiene de especial la Unión, Valle, para las aves?
Esto se debe a que la ubicación geográfica de La Unión es clave para su riqueza natural. El municipio cuenta con un relieve diverso que va desde las riberas del río Cauca y sus canales de riego, pasando por el bosque seco tropical, hasta llegar al ecosistema de bosque frío lluvioso en la zona alta.

Esta variedad de pisos térmicos favorece la presencia de especies de gran valor biológico, como el pato crespo americano y el azulón ultramarino, además de aves migratorias provenientes de Canadá que se asientan en la región entre mayo y septiembre.
La certificación como “Ciudad de las aves” convierte a La Unión en un corredor biológico privilegiado, donde la biodiversidad encuentra condiciones óptimas para su preservación. El reto ahora es que la ciudadanía se apropie de este reconocimiento y lo convierta en una herramienta de identidad y orgullo colectivo.
Para Marcela Arciniega Chávez, miembro del Club de observadores de aves Altamira, la tarea más importante es que tanto campesinos como habitantes urbanos reconozcan el valor tangible de esta riqueza natural y se conviertan en guardianes permanentes de las especies que habitan y transitan por el territorio.
La declaratoria no debe quedarse en un título simbólico, sino en una oportunidad para fortalecer la educación ambiental y consolidar una cultura de respeto hacia la naturaleza.
La Unión se suma así a los esfuerzos regionales liderados por la Red de clubes de observadores de aves del Valle del Cauca, que reúne a 42 clubes en 23 municipios y a cerca de 500 personas comprometidas con la protección de los ecosistemas.
Este reconocimiento impulsa la visibilidad del municipio y lo proyecta como un destino de interés para el aviturismo, al tiempo que refuerza la importancia de conservar la biodiversidad como patrimonio natural y cultural de la región.

6024455000








