Política
Así se vivió la toma de mando de Abelardo de la Espriella en el Batallón Pichincha, en Cali
El nuevo presidente de Colombia presentó desde Cali las primeras líneas de su Gobierno, con anuncios sobre seguridad, lucha contra el narcotráfico, corrupción, economía, salud y su relación con las demás ramas del poder público.
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8 de ago de 2026, 01:37 a. m.
Actualizado el 8 de ago de 2026, 01:40 a. m.
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Al finalizar la tarde, De La Espriella se dirigió al país desde el Batallón Pichincha, en Cali, luego de cumplir el acto protocolario de posesión ante el presidente del Senado, Honorio Henríquez.
La ceremonia contó con la presencia de expresidentes de Colombia, mandatarios de América Latina y el rey de España, Felipe VI. Desde ese escenario, el nuevo mandatario planteó el rumbo que pretende darle a los cuatro años de su administración.
Y es que en sus primeras palabras como presidente, De La Espriella hizo nuevamente una referencia a Dios y expresó su agradecimiento por lo que describió como el acompañamiento al pueblo colombiano durante momentos difíciles.
Orden nacional, Miguel Uribe y los primeros pasos
El mandatario aseguró que su llegada al poder representa el cierre de un periodo de resignación y el comienzo de una transformación que, según sus palabras, estará basada en la recuperación del orden, la libertad y la autoridad.
Uno de los primeros asuntos políticos abordados por el presidente fue la legitimidad de su elección. De La Espriella cuestionó a quienes mantienen dudas sobre el resultado y sostuvo que poner en entredicho su legitimidad significa desconocer la decisión tomada por los ciudadanos.
“En el Gobierno del Tigre se harán respetar las reglas de la democracia. No habrá espacio para maniobras que atenten contra la estabilidad de la Nación”.

También sostuvo que el resultado del 21 de junio no significó únicamente la victoria de una persona o de una colectividad política, sino, desde su perspectiva, la expresión de la decisión de los colombianos sobre el rumbo del país.
En uno de los momentos más emotivos de la intervención, De La Espriella recordó al senador y excandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, asesinado durante la campaña electoral.
El presidente volvió a referirse a él como un mártir y afirmó que Colombia no lo olvidará. Sus palabras fueron recibidas con aplausos por parte de los asistentes a la ceremonia.
La seguridad ocupó un lugar central en el discurso presidencial. De La Espriella impartió a las Fuerzas Militares y a la Policía la instrucción de enfrentar a las estructuras criminales.
El mandatario sostuvo que los grupos ilegales tendrán la posibilidad de someterse a la ley o enfrentar la acción de la Fuerza Pública.
También anunció que en las próximas horas expedirá medidas destinadas a reforzar la seguridad, herramientas que considera necesarias para reforzar el combate contra las organizaciones criminales.
Según afirmó, la posibilidad de mantener diálogos con estos grupos está agotada. “El Estado fue suficientemente noble; el pasado Gobierno fue cómplice; en la era del Tigre será certero y contundente”.
La lucha contra los cultivos de coca fue otro de los anuncios centrales. El presidente informó que incrementará la fumigación mediante herbicidas que, de acuerdo con lo señalado en su discurso, serán de última generación y no representarán daños para la vida humana ni el medio ambiente.
Su objetivo, dijo, será eliminar de manera definitiva los cultivos ilícitos. En esa estrategia planteó además la sustitución de la coca por productos agrícolas, entre ellos el coco, como parte de su propuesta denominada la Patria Milagro.

Periodista web de El País, comunicadora social y periodista egresada de la Universidad Autónoma de Occidente en Cali, Valle. Me gusta la reportería, presentación y la escritura.








