Política

Así irrumpirá la propuesta de Asamblea Constituyente de Petro en la contienda electoral y el debate político de este 2026

La propuesta de Gustavo Petro de impulsar la recolección de firmas para darle vía a este mecanismo de participación ciudadana pasará de ser una discusión jurídica a convertirse en un eje central de la campaña que elegirá nuevo Congreso y Presidente.

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Antes de cumplir la orden de la Casa de Nariño, Reyes advirtió cuestionamientos sobre la funcionaria. El presidente Petro habría ratificado la decisión.
El presidente Gustavo Petro impulsó la recolección de firmas para una eventual constituyente, iniciativa que ha marcado el debate político y reconfigurado la discusión pública en el inicio de la campaña electoral programada para el año que comienza. | Foto: OVIDIO GONZáLEZ S.

4 de ene de 2026, 11:13 a. m.

Actualizado el 4 de ene de 2026, 11:13 a. m.

El anuncio del presidente Gustavo Petro de impulsar una asamblea nacional constituyente sin duda le meterá ‘picante’ a la campaña que desembocará en las elecciones legislativas y presidenciales que tendrán lugar en el primer semestre de este año.

Aunque el Mandatario colombiano ha insistido en que la eventual constituyente no se realizaría en época electoral, el solo anuncio del inicio de la recolección de firmas y la inscripción del comité ciudadano que la impulsaría han tenido efectos inmediatos en la agenda política del país.

Lo cierto es que la iniciativa, que todavía carece de un texto concreto, ha generado desde ya reacciones encontradas entre quienes la ven como un mecanismo de participación democrática y los que la interpretan como una estrategia con fines electorales.

La propuesta de la asamblea nacional constituyente lanzada por el presidente Gustavo Petro plantea abordar múltiples aspectos, incluidas las reformas sociales que no han logrado avanzar en el Congreso de la República durante esta legislatura, tales como la de la salud.
La única Asamblea Constituyente que ha tenido Colombia se llevó a cabo en 1991 y fue convocada para reemplazar la Constitución vigente desde 1886. | Foto: Cuenta de X Gustavo Petro

Para varios analistas, el debate sobre la constituyente no puede leerse únicamente desde el plano jurídico, puesto que su verdadero peso está en el terreno simbólico y político: en cómo moviliza emociones, activa identidades ideológicas y redefine el eje de confrontación entre el oficialismo y la oposición, en un momento clave del calendario de elecciones.

La recolección de firmas para impulsar una asamblea nacional constituyente, dicen, se dará en un contexto en el que el Gobierno Nacional enfrenta dificultades para sacar adelante reformas estructurales en el Congreso y en el que la campaña al Legislativo se perfila como determinante para el futuro político del país.

En ese marco, la propuesta aparece como una consigna que interpela directamente al electorado y que, según politólogos, busca incidir en la composición del próximo Congreso.

El analista Jhon González, por ejemplo, considera que la iniciativa tiene un objetivo político claro y directo: impactar la campaña al Congreso y fortalecer a las fuerzas que respaldan a la Casa de Nariño.

“La recolección de firmas con el ánimo de apuntalar la convocatoria de una asamblea nacional constituyente no tiene un propósito distinto o más claro que el político”, enfatiza.

En su análisis, la propuesta opera como una red de movilización electoral que apela a la idea de que un cambio constitucional puede resolver los problemas estructurales del país, aun cuando no exista claridad sobre qué se pretende reformar ni cómo.

González advierte que la ausencia de un texto concreto y la ambigüedad sobre los alcances de la iniciativa refuerzan la percepción de que se trata de una estrategia diseñada para capturar apoyos en un momento de alta sensibilidad política.

El presidente Gustavo Petro durante una intervención en el municipio de Roberto Payán, en Nariño.
La propuesta de la Asamblea Nacional Constituyente lanzada por el presidente Gustavo Petro plantea abordar múltiples aspectos, incluidas las reformas sociales que no han logrado avanzar en el Congreso de la República durante esta legislatura, tales como la de la salud. | Foto: Presidencia

Otros analistas coinciden en que el solo hecho de poner sobre la mesa la idea de implementar este mecanismo de participación ciudadana altera el desarrollo de la campaña.

Yann Basset, politólogo y profesor de la Universidad del Rosario, coincide en que la propuesta influirá de manera clara en los debates electorales y que, salvo que los candidatos del Pacto Histórico tomen distancia de ella, esta se convertirá en uno de los ejes centrales de la campaña de la izquierda.

Aunque aclara que aún es difícil prever si tendrá un impacto directo en el resultado electoral, insiste en que “a todas luces tendrá un impacto sobre cómo se van a desarrollar los debates durante la campaña”.

El politólogo Alejandro Echeverry Gómez señala que el debate sobre la constituyente aparece en un contexto de vacío político y emocional. “La política electoral que comienza está vacía de contenido y de emociones que lleven a la esperanza”, dice y advierte que en ese escenario predominarán “el miedo, la rabia y la egolatría”.

Para él, el debate no se está dando en términos técnicos o jurídicos, sino que “será un plebiscito a las emociones y radicalizaciones: refundamos el país o defendemos los logros sociales ligados a la Constitución del 91, con todas sus fallas y variables por mejorar”, afirma.

Este enfoque emocional, advierte Echeverry, puede tener efectos directos en la forma en que se desarrollará la campaña al Congreso de la República.

“La batalla por una curul en dicha corporación será despiadada, donde predominará la indignación y no la posibilidad de una verdadera transformación de país”, comenta y señala que el debate sobre la constituyente será instrumento para movilizar emociones más que una discusión programática.

El Senado avaló el presupuesto del 2026. Se registró un recorte de $1,6 billones en la inversión para las regiones. Foto: Senado de la República.
Tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes se debe debatir y aprobar una norma que consulte a la ciudadanía si está de acuerdo con convocar una constituyente. | Foto: El País

Desde otra perspectiva, el analista político Eduardo Llano considera que la iniciativa del Presidente sí tendrá incidencia en la campaña electoral, aunque sus efectos no se verían en el corto plazo: “La visión política de Petro es a mucho más largo plazo y está contando con que el próximo Gobierno sea de Cepeda o de alguien a favor de su proyecto, porque claramente dice que la constituyente es para que se implemente en el siguiente Gobierno”.

Explica que el debate también busca movilizar a las bases a partir de una narrativa ya conocida en el discurso oficial. “Las élites no quisieron dejar hacer las reformas, hay que hacerlas vía constituyente”, señala antes de anotar posibles riesgos del proceso, al recordar que “es una caja de Pandora: se sabe cómo empieza, pero no cómo termina”.

Esta narrativa, sostiene Llanos, conecta con sectores del electorado que perciben una crisis en áreas como la salud, la justicia, la seguridad y la educación, y que ven en un cambio de la Carta Política del país una posible salida a ella.

Por otra parte, Andrés Dávila, profesor titular del Departamento de Ciencia Política de la Universidad Javeriana, anota que es prematuro plantear hipótesis definitivas sobre el impacto de la constituyente en la campaña.

Para él, muchas de las reacciones que se han visto en redes sociales y en el debate público responden más a reflejos políticos que a análisis rigurosos.

“Desde los ultra antipetristas hasta Alejandro Gaviria, han planteando escenarios apocalípticos” indica y, reconociendo que la propuesta no le parece necesariamente acertada, advierte que parte de la oposición ha reaccionado de manera exagerada, lo que no contribuye a una discusión seria.

En la lectura de Dávila, el Gobierno Nacional ha puesto el tema sobre la mesa y está observando las reacciones, mientras al interior del Pacto Histórico coexisten múltiples interpretaciones sobre qué hacer y cómo avanzar.

El Congreso, escenario clave

Más allá del debate presidencial, varios analistas subrayan que la verdadera disputa política se librará en el Legislativo, ya que la convocatoria de una asamblea constituyente dependería, en buena medida, de la correlación de fuerzas que surja de las elecciones del Congreso.

Alejandro Echeverry advierte que los senadores y los representantes a la Cámara elegidos en marzo serán determinantes para el devenir de cualquier intento de implementar ese mecanismo de participación.

Congreso de la República de Colombia
Congreso fachada
Bogota agosto 18 del 2022
Foto Guillermo Torres Reina / Semana
Congreso de la República de Colombia. | Foto: Guillermo Torres /Semana

Ello implica que la batalla por esas curules estará atravesada por ese debate y que los candidatos deberán posicionarse claramente a favor o en contra de la iniciativa.

Mientras, para Jhon González esta dinámica beneficia al oficialismo, al activar expectativas de cambio en sectores del electorado.

“Muy seguramente será en favor de las listas del Congreso, porque habrá mucha gente ingenua que le va a creer al Gobierno que, con cambiar la Constitución, se pueden cambiar las cosas”, subraya.

Lo cierto es que la mayoría de los analistas políticos consultados coinciden en que, en la medida en que avance el calendario electoral previsto para este año, la propuesta de la constituyente seguirá siendo un tema recurrente en la campaña.

Según ellos, la capacidad para polarizar, movilizar y redefinir el discurso político que caracterizan este mecanismo de participación ciudadana lo convierten en una herramienta poderosa, independientemente de su desenlace jurídico.

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