El barco de la esperanza

El barco de la esperanza

Noviembre 29, 2018 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

Para miles de habitantes del litoral Pacífico, la recuperación del San Rafaelle es la mejor noticia.

Que el barco llegue hasta sus poblaciones, en su mayoría caseríos perdidos en medio de los manglares y olvidados a su suerte por el Estado, significa en no pocos casos hacerle el quite a la muerte.

O por lo menos evitar que se tenga que viajar durante horas o hasta días a través del mar para llegar al centro de atención en salud más cercano.

Por eso es tan importante que el San Rafaelle haya zarpado de nuevo y surque desde ayer la Costa Pacífica, luego de permanecer atracado en el puerto de Buenaventura durante un año porque no tenía los $150 millones que se necesitaban para realizar su trabajo humanitario.

El apoyo de la Unión Europea y la donación de Japón para renovar los equipos médicos le permitieron a este barco-hospital reiniciar la labor que adelanta de forma intermitente desde hace diez años.

Hoy, cuando comienza su periplo que le llevará a atender 3500 pacientes, 250 de ellos quirúrgicos, en los cuatro departamentos del Pacífico, hay que preguntar por qué ha sido tan difícil que el San Rafaelle reciba el apoyo necesario para hacer una tarea que en principio le corresponde al Gobierno.

Ojalá esta vez la embarcación navegue de forma permanente y no termine de nuevo anclada durante años a un muelle por falta de recursos, acabando así con la esperanza de miles de pacientes del Pacífico que requieren de sus servicios.

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