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Turismo: el motor para volver a empezar
La región tiene activos que pueden convertirse en motores de desarrollo: su cultura, la gastronomía, el deporte, la naturaleza, el mar Pacífico, el turismo médico...
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26 de sept de 2026, 01:35 a. m.
Actualizado el 26 de sept de 2026, 01:35 a. m.
Después del terremoto, la primera obligación fue proteger la vida, atender a los afectados y recuperar los servicios esenciales. Una vez superada la emergencia inmediata, aparece una pregunta muy importante: ¿queremos simplemente reconstruir lo que teníamos o aprovechar esta coyuntura para construir un departamento diferente, más fuerte y con una economía más dinámica? La respuesta es que Cali y el Valle del Cauca no pueden volver al mismo punto.
El terremoto nos obligó a cambiar prioridades. En el caso particular del turismo, que es el sector en el que deseo enfocar mi escrito, considero que ya se han comenzado a dar pasos importantes. Con el liderazgo de las secretarías de turismo del orden local y departamental, se ha logrado escuchar al sector, levantar información sobre las afectaciones y construir una hoja de ruta. También se han estudiado posibles alivios e incentivos que puedan beneficiar a los damnificados. Pero ahora se debe pasar de la respuesta a la emergencia a una verdadera estrategia de recuperación económica.
El turismo es, en el corto plazo, uno de los sectores con mayor capacidad para activar rápidamente una economía. No necesita esperar a que se construyan grandes fábricas o nuevas infraestructuras para comenzar a generar movimiento. Cuando llega un visitante, inmediatamente se activa una cadena: hotel, restaurante, transporte, comercio, cultura, entretenimiento, agencias de viajes, operadores y trabajadores independientes.
Por eso, en un territorio que necesita recuperar confianza, empleo, consumo y actividad empresarial, recuperar el turismo significa recuperar demanda.
El turismo no debe entenderse únicamente como una respuesta a la emergencia. En el mundo se ha convertido en una apuesta de gobiernos y empresarios para transformar economías, diversificar territorios y generar nuevas oportunidades. Ciudades han utilizado sus atractivos de entretenimiento para atraer visitantes, inversión, eventos y talento.
La región tiene activos que pueden convertirse en motores de desarrollo: su cultura, la gastronomía, el deporte, la naturaleza, el mar Pacífico, el turismo médico y de congresos, y los grandes eventos, entre otros, para recibir visitantes. El desafío es convertir esos activos en productos turísticos competitivos, comercializarlos mejor en nichos que buscan experiencias de alto valor y nuevos mercados, y lograr conectar todo el territorio regional bajo la sombrilla de uno o dos productos priorizados que, al final, se complementen y en los que todos ganen.
Las experiencias internacionales después de grandes desastres también demuestran que reconstruir no significa necesariamente regresar al pasado. Ciudades afectadas han utilizado la reconstrucción para mejorar su infraestructura, fortalecer empresas, atraer nuevas inversiones, recuperar espacios urbanos, transformar su estructura productiva y honrar el pasado.
Por eso, invito a que pensemos en tres tiempos: en el corto plazo, recuperar confianza, visitantes, eventos, ventas y empleos; en el mediano plazo, fortalecer las empresas, facilitar financiación, mejorar productos turísticos y medir la ocupación, visitantes, empleo e ingresos; y en el largo plazo, aprovechar esta experiencia para transformar la: infraestructura, los espacios públicos, nuevos productos turísticos, mayor conectividad y una economía más diversificada.
El terremoto nos recuerda nuestras vulnerabilidades, pero también puede obligarnos a pensar diferente. La meta no debe ser que nuestro Valle del Cauca vuelva a ser lo que era antes del terremoto. La meta debe ser que, después de esta crisis, sea un territorio más preparado, más atractivo, más competitivo y con una economía capaz de generar oportunidades.
La emergencia debe terminar. La transformación apenas comienza. Y el turismo puede ser uno de sus principales motores.

Gerente de la Corporación para la Recreación Popular, CRP. Trabajó como director ejecutivo de Cotelco Valle
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