Juan José
El pasado 27 de marzo muchos lectores de El País debieron sorprenderse al ver toda la primera página dedicada a avisos por el fallecimiento de Juan José Lulle.
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10 de abr de 2020, 11:35 p. m.
Actualizado el 25 de abr de 2023, 10:50 p. m.
El pasado 27 de marzo muchos lectores de El País debieron sorprenderse al ver toda la primera página dedicada a avisos por el fallecimiento de Juan José Lulle y habrán visto que siguen saliendo más, reflejando el impacto que tuvo esta noticia entre muchas de las personas que tuvieron relación con él. Tuve la fortuna de conocerlo desde 1979 y de compartir infinidad de episodios de todo tipo durante los veintiséis años que estuve en Asocaña. Como bien se ha dicho por varias personas, Juan José fue alguien que siempre se distinguió por su caballerosidad, por su inteligencia, por su acertado manejo de difíciles situaciones y por sus grandes calidades personales.
No fue sencilla su llegada al Valle del Cauca como representante de un importante grupo empresarial que se percibía, en ese entonces, como un gran comprador de azúcar ajeno a la región. Con hechos y con sus capacidades logró, sin embargo, ser aceptado por sus colegas y convertirse en un verdadero líder del sector azucarero reconocido y respetado por todos. Su buen juicio y su habilidad para lograr consensos permitieron superar múltiples dificultades en situaciones de muy complejo manejo.
Demostrando sus características de verdadero líder muchas veces estuvo dispuesto a incurrir en sacrificios para las empresas que dirigía con tal de lograr beneficios para todos, corroborando su convicción de que el bienestar general está por encima del bien particular.
Lograr consensos entre los diferentes actores de un sector como el azucarero nunca ha sido sencillo, pero con su inteligencia y habilidad y representando al importante grupo de empresas que lideró fue posible sacar adelante proyectos de beneficio general de todo tipo que hoy pueden ser ejecutorias desconocidas para muchos.
No solo fue clave en la construcción de los elementos de política pública que cobijan al sector, sino que impulsó la internacionalización de la industria, la innovación, el cuidado del medio ambiente y creyó en la investigación presidiendo, entre otros, la junta de Cenicaña por más de treinta años.
Su papel fue determinante para desarrollar programas de Asocaña tales como un gran plan de obras públicas en el norte del Cauca, el parque de la Caña en Cali y el del Azúcar en Palmira, la reconstrucción de la Torre del Reloj después del terremoto de Popayán, el apoyo a los damnificados de la erupción del Ruiz y del terremoto del Eje Cafetero así como un sinnúmero de obras y proyectos que el sector azucarero desarrolló en beneficio de la comunidad durante su largo paso por esta industria.
En un escenario internacional tan complejo para el producto, la infinidad de reuniones con empresarios de otros países, el papel ‘en el cuarto de al lado’ en las negociaciones internacionales del gobierno y la presencia en las organizaciones multilaterales del azúcar siempre fue más fluida y más empoderada cuando Juan José estaba al lado, pues se contaba con su buen juicio y su capacidad de apoyar decisiones que no siempre resultaban sencillas de tomar.
Juan José fue un gran ejecutivo, un gran líder, un gran miembro de familia, una excelente persona y un excelente amigo.

Ingeniero industrial, Presidente de Asocaña por casi veinte años, consultor privado y miembro de múltiples juntas directivas en los sectores financiero, industrial, energético, servicios, educativo y de investigación. Escribe para El País hace más de veinte años.
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