La política es dinámica

La política es dinámica

Septiembre 09, 2018 - 06:25 a.m. Por: Patricia Lara

Definitivamente “la política es dinámica”, como acostumbra decirse. El hecho de que el expresidente César Gaviria, quien por todas las cadenas de Tv y las emisoras de radio vociferó hace unos años ¡“Uribe mentiroso, Uribe mentiroso!”, hubiera apoyado después a Iván Duque, entonces candidato presidencial del senador Álvaro Uribe, y más tarde hubiera aparecido muy sonriente en una fotografía junto a Uribe y al expresidente Andrés Pastrana diciendo que se aliaban para apoyar al gobierno, y que ahora salga con que su partido el Liberal se declara independiente porque no fue llamado por el gobierno a conformar una coalición, es un exabrupto pero también es algo normal en esa política nuestra donde los principios y los ideales brillan por su ausencia.

Y también es sorprendente, pero es lo normal, que el Partido de la U que fue el principal aliado del gobierno de Juan Manuel Santos, su fundador, ahora se haya declarado por mayoría partido de gobierno, no obstante la dura puja interna que se dio durante la toma de esa decisión a la cual se opusieron 16 parlamentarios, lo cual hace pensar que es posible que la U se escinda: ya su presidente, el exministro de Agricultura y del Interior del gobierno de Santos Aurelio Iragorri, dijo que esa determinación lo obliga a repensar su permanencia en el partido.

En cambio sorprende positivamente la decisión de Cambio Radical de declararse, sin titubeos, independiente del gobierno. Su fundador y jefe, el excandidato Germán Vargas Lleras, ha resucitado de las cenizas de su derrota electoral y ha recobrado el liderazgo político hasta el punto de que se le ha adelantado al gobierno en la presentación de proyectos clave, como son los de la reforma tributaria y el de la reforma a la Justicia.

Así las cosas, el presidente Duque ha logrado en principio una precaria mayoría en el Senado, donde hay 54 senadores del gobierno contra 30 independientes y 22 de la oposición. Y en la Cámara, donde el Partido Liberal obtuvo una posición muy importante, el gobierno no alcanzó a obtener la mayoría.

Dadas la fractura de la U, la escasa mayoría gubernamental en el Senado y su minoría en la Cámara, el panorama de la gobernabilidad no pinta nada claro para Duque quien insiste de manera encomiable en no untarles a los parlamentarios su anhelada mermelada. ¡Vamos a ver cuánto tiempo le duran sus buenos propósitos!

Sin embargo, a pesar de la confusión ese panorama permite que surjan alianzas interesantes en torno a proyectos cruciales pendientes, como son los que faltan por impulsarse y aprobarse del acuerdo de paz, especialmente el relacionado con la reforma rural integral. Así que si la oposición tuviera la suficiente habilidad política podría propiciar una alianza puntual con el Partido Liberal, Cambio Radical y el sector del Partido del U que está descontento con que se hayan declarado partido de gobierno, y armar un bloque de centro que pueda sacar adelante los proyectos principales y que, si tuviera la suficiente madurez, podría dominar el Congreso y ponerle el tatequieto al uribismo recalcitrante de Paloma Valencia, María Fernanda Cabal y compañía.

Tal vez eso sea pensar con el deseo… Pero con suficientes inteligencia y pragmatismo, puede ser posible...

De manera que no tienen por qué temerles a las alianzas los senadores Petro, Robledo y Mockus. Por el bien de la paz perfectamente podrían sumarse a eso de que la política es dinámica.

Sigue en Twitter @patricialarasa

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