Parque del Acueducto

Parque del Acueducto

Junio 10, 2019 - 11:45 p.m. Por: Miky Calero

O parque de San Antonio. Como se le quiera llamar, ese bello espacio en la Avenida Circunvalar que debería ser nuestro ‘central park’, es la muestra de la desidia y el abandono de la Administración Municipal. Hace unos meses o sino un año, se empezó a intervenir para desarrollar lo que parece ser una ciclo vía, un sendero, un gimnasio, que se yo, pues nunca se socializó y no se nos informó por medio de vallas como exige la ley. Intervención que en el momento lleva semanas parada con el abandonado y la reducción de la vía vehicular.

¿Qué pasa allí?, ¿otra muestra de la ineficiencia y la corrupción? Cuando se trabaja hay dos obreros haciéndolo y seis descansando. Se levantó un andén reparable para hacer otro igual, bueno ‘para hacer es un decir’, porque nada se hace, abandono total.

Mientras se redujo la vía para ‘hacer el andén’, en el otro lado están las bellas señoras de las mazorcas intentando ganarse la vida y frenando el tráfico para poder hacerlo.

Con Sirirí, el pajarraco desplumado, en varias ocasiones hemos escrito columnas al respecto: ¿Por qué no adecuarles el espacio, para que ellas, que son un icono de la ciudad, se puedan ganar el sustento dignamente?
Con todo el respeto y el cariño que le tengo al alcalde Armitage y su señora les pregunto: ¿Qué pasa? Tengo entendido y puedo ser corregido, que esto es algo que la primera dama quiere dejarle a la ciudad. ¿Será que la corrupción se lo impedirá?

¿Cuánto tiempo se estima para terminar unos andenes, que en otros países se hubieran terminado en una semana?

En ese mismo barrio, colindante del parque, se abrieron las calles para enterrar una tubería hace más de un año y apenas, ‘a paso de tortuga’, se está tapando, ¿por qué?

¿Qué hay detrás de todo?, ¿son los contratos que entre más se prolonguen más adiciones se logran?

Volviendo al tema de las ‘Mazorqueras’, ellas trabajan en unas condiciones no aptas para la venta de alimentos. Llevan a sus hijos, porque no tienen dónde dejarlos, a exponerlos a que los coja un carro, sin un sitio digno dónde jugar o descansar. ¿Por qué no adecuar el sitio con un espacio donde los carros puedan entrar y no obstaculizar? Un sitio donde tengan asaderos permanentes para no tener que cada día desbaratar su precaria ‘infraestructura’.

Por Dios, estamos hablando de aumentar la fuerza laboral, ¿que esperamos? Yo muchas veces quisiera comerme una de esas deliciosas mazorcas, pero no lo hago para no obstaculizar el tráfico. Al fin y al cabo ellas trabajan en el Parque del Acueducto, pero no tienen agua para la correcta manipulación e higiene de los alimentos… ¡Por favor señores! Figurita, vos pasas todos los días por allí.

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