Memorias Paralelas

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Memorias Paralelas

Julio 15, 2018 - 11:35 p. m. Por: Luis Felipe Gómez Restrepo

Dos historias paralelas que nos enseñan cómo la reconciliación se construye desde los territorios y no desde la burocracia de la paz, menos desde la demagogia de los politiqueros oportunistas y mucho menos desde la insensibilidad de los fariseos e hipócritas.

Parece ser un día como cualquier otro, el sol de media mañana salpica el centro de Cali mientras en la sede de la Asamblea Departamental se prepara la conmemoración en honor de los 11 diputados, un intendente y dos periodistas víctimas de un operativo de la guerrilla de las Farc hace 16 años, y que llevó al secuestro de los diputados y al asesinato de casi todos ellos. En el frontispicio de la Asamblea se corre el velo que ratifica su condición como lugar de memoria y reconciliación: In memorian 11 diputados del Valle.

Los hijos e hijas de los ahora conocidos Mártires de la democracia, con paciencia han sabido mantener esa memoria con un tesón incansable, una madurez temprana y obligada a fuerza de las circunstancias. No es fácil superar el dolor pues las heridas por las ausencias seguramente permanecen, aún así y pese a todas las circunstancias, en medio de periodistas, políticos, funcionarios, la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, una representante del gobierno nacional y por supuesto, sus familias, estos hijos e hijas, como una generación de esperanzas afirman en el hemiciclo de la Asamblea su compromiso de vida: “Nosotros los hijos reiteramos la apuesta por construir un país donde la reconciliación sea un pilar de nuestra sociedad, por hacer memoria, y ser ejemplo de las generaciones de jóvenes que de pronto aún no han podido salir de un dolor profundo de esta guerra”.

Paralelo a este acontecimiento, en el otro extremo del Valle, en la Cordillera Central, una Virgen de los Milagros custodia un camino que antecede el Páramo de las Hermosas. Su figura enmohecida, un aura desajustada de su cabeza y una fractura apenas visible a la altura de su cuello permiten recordarle a un viejo de la comunidad de Arenillo cómo durante algún partido de fútbol entre miembros del Bloque Calima, quienes se establecieron allí durante casi cinco años, alguno de ellos golpeó la figura y desprendió su cabeza.

El comandante del grupo instigaría al viejo para que impusiera el castigo al responsable. La respuesta del viejo fue perdonar la ofensa y recomponer él mismo la imagen religiosa, ella aún hoy día atestigua de este y otros hechos en Arenillo. Como la pérdida de su hermana y sobrina como consecuencia de las acciones del grupo en la región.
Entre tanto despliega una lista de firmas que enviaran al Departamento solicitando sus buenas gestiones para la instalación de la electricidad en una zona que durante la presencia del Bloque Calima de las autodefensas fue un servicio permanente y luego de su desmovilización solo un recuerdo.

Estas dos memorias paralelas demuestran cómo en los territorios, es donde se juegan los ciudadanos sus vivos deseos de reconciliación y esperanza. En los procesos de reconciliación oír a las víctimas es crucial, pues ellos tienen la autoridad moral para dar esos primeros pasos, y muchas dan ejemplo de una incalculable capacidad de perdonar, lo que los hace muy humanos y dignos. Los victimarios deben aprender de ellos para humildemente aceptar sus atrocidades y reconocer cómo negaron la dignidad en los otros.

* Rector Universidad Javeriana Cali

Sigue en Twitter @RectorJaveCali

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