Columnistas
Gustavo Petro y Trump juntos
Para Petro llegar a las oficinas de Trump fue difícil porque las avenidas de Washington estaban cubiertas de nieve y eran peligrosas
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4 de feb de 2026, 02:24 a. m.
Actualizado el 4 de feb de 2026, 02:24 a. m.
En medio de una tormenta de nieve, y con un frío de 12 grados bajo cero, se reunieron ayer en la capital de USA los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump. No hubo la bronca que muchos periodistas y políticos en Colombia esperaban, por el contrario, el encuentro resultó cordial, se despejaron dudas y se prometieron acuerdos. Buenas buenas, resultó exitosa la cita y la intérprete actuó con mucho profesionalismo.
Para Petro llegar a las oficinas de Trump fue difícil porque las avenidas de Washington estaban cubiertas de nieve y eran peligrosas. El protocolo era exigente, les tocaba empezar a la hora convenida porque Trump tenía que debatir con sus asesores dos temas calientes: el bloqueo de USA a la Cuba socialista y la exigencia gringa de poder construir una base militar en la lejanísima Groenlandia, ese territorio peligra, puede ser invadido por el abusivo Putin y el ejército de Rusia como lo hicieron contra Ucrania.
Gustavo Petro llegó puntual, protegido contra el frío de 12 grados bajo cero que marcaban los termómetros. A él se le notaban los nervios por la cita que le esperaba en pocos minutos con Donald Trump que por grandísimo, un metro 93 centímetros, y por marcar en la báscula 108 kilos asustaría a Petro que pesa 64 kilos y con estatura liviana.
Mientras charlaban Petro y Donald Trump, en Bogotá en el palacio presidencial, en grupo tomaban café Armando Benedetti, Verónica Alcocer y tres parlamentarias petristas que llamaban a Washington, allá les respondían: “Frescura, Petro entró optimista y saldrá victorioso”.
En tanto, el exembajador Roy Barreras busca apoyos entre los parlamentarios izquierdistas, muchos aseguran que Roy le quitaría un millón de votos al senador Cepeda.
Buenas buenas, faltan cinco semanas para que se hagan contar los aspirantes a vivir por cuatro años sin pagar arriendo ni servicios públicos en el Palacio Presidencial. Hoy ellos participan en almuerzos interminables y al periodismo le dicen: “Yo, en Antioquia, tengo fijos 200.000 votos, otros tantos en Bogotá y cien mil en el Valle”. Pilas, a creerles sólo la mitad de la mitad.
En otros terrenos son 807 los aspirantes a conseguir una curul de senador, admirable aspiración pasaría a ‘Honorables parlamentarios’ con muchas gabelas, autos blindados y un sueldazo millonario que millones les envidian.

Empresario editorial, exparlamentario por el movimiento cívico 4 años, en la actualidad, columnista El Tiempo, hace 38 años; columnista de El País y revista Aló, hace 33 años; comentarista de televisión hace 32 años, todos vigentes. Es autor de un libro sobre García Márquez, colaborador ocasional de revistas. Reside en Bogotá hace 45 años.
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