Sin IVA y con politiquería

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Sin IVA y con politiquería

Junio 21, 2020 - 06:50 a. m. Por: Francisco José Lloreda Mera

El día sin IVA no fue la panacea que algunos señalan ni la hecatombe que otros indican. Dependiendo de cómo se mire, sobresalen los aspectos positivos o los negativos, de una medida cuya implementación coincidió infortunadamente con una pandemia. Es decir, con la mayoría de los consumidores encerrados y el comercio inactivo. Un balance con ruido, porque como suele ocurrir en nuestro querido país, de inmediato fue politizado.

Lo positivo salta a la vista: ventas por el orden de 5 billones de pesos en medio de una economía golpeada, gracias a un incremento en las ventas del 600% comparado con los días previos y entre 30% y 70% con el año pasado, lo que ayuda a la reactivación. Más de 70.000 establecimientos de comercio abrieron sus puertas y miles de ciudadanos se beneficiaron de este primer alivio tributario, independiente de su situación económica.

Lo negativo es inocultable. En algunas ciudades, en especial en Bogotá, Cali y Pereira, y en los grandes almacenes de cadena donde venden electrodomésticos, reinó el caos; las imágenes de las filas sin guardar distancia y el apiñamiento en su interior, lo dicen todo. Desconcertante, como si se tratara del fin del mundo o estuviesen regalando televisores. Imágenes que se volvieron virales, creando una percepción dramática de lo sucedido.

Y digo percepción, porque siendo objetivos, las aglomeraciones sin control fueron casos puntuales, aunque claro, más llamativos para los medios y las redes. Según el Ministro de Comercio, de 73.000 establecimientos abiertos, se presentaron problemas en 85, el 0,2%. Es decir, en el 99,8% restante se cumplió con los protocolos de bioseguridad; las imágenes de varios centros comerciales evidencian que primó el buen comportamiento.

Pero estas imágenes y datos no importan, en particular para los opositores al Gobierno. Ahí están los trinos cargados de calificativos o fruto de análisis ligeros: “Despropósito”, “medida suicida”, “improvisación”, “imprudencia”, “la gente al matadero”. Ni hablar de la alcaldesa de Bogotá, que en lugar de haber sido previsiva y poner orden en su ciudad, salió -como ya es usual- a despotricar de Duque, echándole la culpa de todos sus males.

Lo anterior no significa que todo haya sido un jardín de rosas y no se requieran ajustes. Para la próxima, la venta de equipos de entretenimiento y electrodomésticos debe ser solo en línea; ahí estuvo el lunar de la jornada y el presidente de Fenalco ya lo propuso. Para lo cual lo aconsejable sería mejorar la conectividad, pues colapsó. Y claro, que los establecimientos de comercio y la autoridad sean estrictos en materia de bioseguridad.

Pero independiente de estas y otras medidas que seguramente están siendo analizadas, es necesario masificar el buen comportamiento ciudadano. Me atrevería a pensar que son más los individuos responsables que los que se toman a la ligera esta pandemia. Es urgente, sin embargo, una mayor pedagogía, hasta lograr una cultura de autocuidado. No es sano seguir indefinidamente bajo una tutela estatal entre paternalista y policiva.

La discusión sobre el día sin IVA no cesará, y es así porque siguen dos: el 3 y 19 de julio. Hay quienes proponen suspenderlos, bien por el riesgo de que agrave el impacto del Covid-19 o porque a raíz de la buena respuesta de ayer, será perjudicial para las finanzas. Se olvida que es de ley y que bien administrado, está llamado a incentivar la demanda. El día sin IVA es una buena iniciativa y no nos debe quedar grande realizarlo en orden. Ayudaría si se despolitiza y si algunos alcaldes ejercen y no son simples espectadores.

Sigue en Twitter @FcoLloreda

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