¿Cuál cambio?

Mayo 13, 2022 - 11:45 p. m. 2022-05-13 Por: Eduardo José Victoria Ruiz

Siempre tendremos por lo menos dos maneras de ver cada hecho. Obviamente es repugnante escuchar las declaraciones de los militares que cometieron crímenes para mostrar resultados en sus trabajos.
Doloroso e indignante. La otra alternativa es que prosiga la impunidad por el silencio, que las familias de las víctimas continúen con la incertidumbre sobre los detalles a los cuales tienen derecho a conocer y que la Justicia no actúe.

De la guerrilla, hoy apoltronada en sus curules del Legislativo y oronda haciendo campaña política por el candidato que lidera las encuestas, esperamos que tenga la sinceridad de reconocer y resarcir por sus crímenes y no contentarse con las miserables bicocas que ha entregado hasta ahora. De todos modos, esa catarsis es conveniente y contribuye a un nuevo camino que el país debe emprender. Algunos se quedarán hablando de la genética asesina de nuestro pueblo. Otros tendremos fe en que son dolorosos pasos que aparecen en el proceso de civilización de esta joven nación.

Y así cada hecho que sucede amerita variados análisis para definir si reescribimos nuestro futuro y hacemos del cambio un propósito colectivo y concertado, o más bien, ante la desesperanza, nos cortamos las venas porque según los adalides de la amargura, estamos frente a un país fallido. Entretanto, quienes quieren obtener el poder para satisfacción propia, se frotan las manos felices, porque este lenguaje desesperanzador les cae como anillo al dedo. “Que esto tiene que cambiar pues estamos hastiados de la corrupción”, es una preocupación colectiva. Pero que salgan a criticar las prácticas corruptas quienes han estado en el Congreso haciendo esa política turbia, es un verdadero sainete disfrazado de drama, en el que muchos ingenuos lloran por su trama, cuando no saben que el guion está manipulado exactamente para producir esa reacción emocional que solo tiene como fin más billete para el empresario.

Me duele ver cuan torpes han sido unos y cuan astutos han sido otros para apoderarse del contenido de las palabras. ¿En qué momento la palabra ‘social’ bellamente sustentada en la doctrina social de la Iglesia quedó en manos de una izquierda manipuladora? ¿Cuándo la expresión ‘derechos humanos’, desusada en Rusia, Cuba o Venezuela terminó como bandera de quienes predican la doctrina comunista para usarla solo cuando les conviene? Y así ha pasado con ‘libertad’, ‘protección del medio ambiente’ y hasta con ‘cambio’. En medio de los diferentes enfoques de estas palabras, estamos permitiendo que los vivos se apropien de ellas ante el aplauso generalizado de amargados y de incautos que lamentarán su decisión.

Tres (3) meses de acceso ilimitado por $4.700. Suscríbete aquí
VER COMENTARIOS