Columnistas
Control del estrés
Problemas que con frecuencia se asocian al estrés y lleva mucho tiempo cursando en silencio.
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12 de jul de 2026, 12:38 a. m.
Actualizado el 12 de jul de 2026, 12:38 a. m.
El estrés crónico genera inflamación celular, acorta los telómeros y se asocia con mucha frecuencia a diversas dolencias físicas y emocionales. Entre los problemas ‘menores’ algunos ejemplos incluyen las cefaleas, los síndromes dolorosos osteomusculares, los trastornos gastrointestinales, el mareo, el vértigo, las gripas a repetición, el cuadro de pánico, la angustia y la depresión. Dos ejemplos de problemas ‘mayores’ incluyen el coma diabético y otras descompensaciones endocrinológicas y las crisis cardiovasculares incluyendo el infarto y la aparición de una hipertensión. Todos ellos son problemas que con frecuencia se asocian al estrés que lleva mucho tiempo cursando en silencio.
- Relaciones tóxicas. Convivir con alguien inaguantable es una situación de estrés bastante frecuente. Si la persona desea liberarse debe primero entender que los problemas no se resuelven solos. Por tanto, tiene que enfrentar la realidad, fortalecerse y buscar ayuda.
- Enfermos crónicos. Una fuente de estrés crónico muy común es el estar al cuidado de enfermos crónicos demandantes. Siempre hay posibilidad de aliviar la carga tomándose períodos efectivos de descanso para realizar otras actividades. No es recomendable esperar a sentirse abrumado/a, porque entonces las decisiones cada vez serán más difíciles. Hay que entender que poner límites a las demandas del enfermo o de la familia que exige más atención para el enfermo, no es falta de amor. Pues los períodos de descanso evitan que el cuidador se rompa por la sobrecarga y que todo se derrumbe. Hay que recomponer el camino antes de que sea demasiado tarde.
- Aislamiento. Combatir la soledad, el desvalimiento y el vacío, se logra promoviendo las relaciones afectivas con los allegados. Una actitud cariñosa y optimista, que represente un apoyo efectivo de familiares, amigos o círculos sociales, aún en medio de la soledad, invita a la esperanza. La manifestación abierta y franca de afecto puede ser la llave que abra la puerta del encierro.
- Pesimismo. Al enfermo desesperado hay que confrontarlo con la inutilidad del negativismo.
Factores que sirven para combatir el estrés crónico:
- Fortalecimiento físico y mental. Hacer ejercicio, aún para aquellos que no lo han hecho nunca, es un factor decisivo para reducir la inflamación celular.
- Practicar la meditación, la respiración, el yoga, la lectura y la oración, pues son medidas tranquilizadoras que promueven el equilibrio.
- Promover los buenos hábitos. Entre los cuales destaco el dormir un mínimo de 6 horas, pero mejor 7 horas, cada noche. Una buena dieta con suficiente proteína, combinada con poderosos antioxidantes (frutas, verduras y aceite de oliva).
- Tener un propósito en la vida. Aquellas personas que se despiertan cada día con un plan para realizar, así sea sencillo, y se mantienen gratamente ocupados, tienen un proceso de envejecimiento más lento.
- No siempre se puede evitar el estrés, pero siempre es posible controlar la ira, el resentimiento y la impulsividad, factores que llevan a un mayor deterioro. Las personas reflexivas que son capaces de hacer una pausa antes de reaccionar controlan los efectos destructivos del estrés, y en consecuencia mantienen una mejor salud hasta muy avanzada edad.

Carlos E. Climent es médico de la Universidad del Valle y psiquiatra de la Universidad de Harvard. Durante30 años trabajó en el Departamento de Psiquiatría de la Universidad del Valle, y durante 20 se desempeñó como miembro del Panel de Expertos en Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud.
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