El desánimo generalizado

Octubre 29, 2022 - 11:25 p. m. 2022-10-29 Por: Carlos E. Climent

Solo se llega a la paz interior a través de la generosidad

Colombia navega las aguas turbulentas de una enorme desigualdad que viene creciendo hace muchos años y que la pandemia agravó. Día tras día, los colombianos tratan de sobrevivir las crecientes olas de incertidumbre social, económica y política. A esta situación hay que sumarle los tiempos difíciles que se viven a nivel global y regional. Un análisis adecuado de la coyuntura nacional e internacional, y su impacto en el bienestar de los colombianos, requeriría expertos en diversos campos y varios tomos para cubrirlo, por ello el tema de este escrito se limita al impacto que semejante coctel de circunstancias infortunadas está teniendo sobre el estado de ánimo de la gente.

Antes de la pandemia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) calculaba que una persona se suicidaba cada 40 segundos en el mundo y que 6 de cada 10 personas sufrían un trastorno mental. Con seguridad estas estadísticas, ya de por sí alarmantes, se han incrementado. La OMS informa que un 50% de los trastornos mentales se inician en la adolescencia y que la mayoría de ellos no se detectan a tiempo y por lo tanto no se tratan, con lo cual se disminuye de manera considerable la calidad de vida de las personas. En marzo del 2022 la ONU informó que la pandemia había incrementado en un 25% los trastornos de ansiedad y depresión a nivel mundial, siendo los jóvenes entre 20 y 24 años los más afectados. En las Américas el suicidio es la tercera causa de muerte entre los jóvenes de 20 a 24 años.

La situación para Colombia es aún más dramática pues si bien existen estudios epidemiológicos muy serios y completos, el último de ellos está evidentemente desactualizado pues tiene siete años de antigüedad. Según el DANE, el suicidio en Colombia es actualmente 44% más alto que hace 10 años. En 2021 ocurrieron 2962 suicidios de los cuales el 37% fueron en jóvenes. El Instituto Nacional de Medicina Legal de Colombia (INML) ha confirmado que en el período comprendido entre enero 2021 y julio 2022 se suicidaron 4159 personas de las cuales 1714 eran menores de 29 años. Estadísticas avaladas por el INML de Colombia informaron que en la primera mitad del 2022 habían ocurrido 1564 suicidios. Las cifras mencionadas no incluyen la más aberrante situación social de la Colombia del siglo XXI, la violación de menores, tema que será nuevamente tratado en una próxima columna.

Para contribuir al alivio de una situación tan dramática y contrarrestar de alguna manera el desánimo generalizado es indispensable:

*Ilustrar a la comunidad médica y a la población general sobre maneras sencillas de identificar tempranamente al paciente deprimido.

*Mejorar la comprensión y la sensibilidad de la gente hacia el sufrimiento de aquellos que tienen que convivir con el martirio de una depresión no identificada.

*Establecer como una prioridad nacional la actualización de las bases de datos estadísticos sobre los trastornos mentales más serios y proceder a tratarlos.

Todas estas acciones en conjunto pueden salvar muchas vidas porque se habrán tratado oportunamente muchos pacientes en riesgo de suicidarse. Además el acto generoso de reconocer el sufrimiento de las víctimas de la depresión que han sido invisibilizadas a través de los tiempos conduce a una mayor paz interior.

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