Columnista
Bitácora
Algunos de los medicamentos formulados en enero no se los han entregado. Nadie responde. “El sistema está colapsado”.
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24 de feb de 2026, 02:16 a. m.
Actualizado el 24 de feb de 2026, 02:16 a. m.
- Diciembre de 2024. Le diagnosticaron en la Fundación Valle del Lili un cáncer en el riñón derecho y un trombo en la vena cava renal. Estuvo hospitalizado 17 días y la fundación no pudo iniciar el tratamiento oncológico porque no tenía convenio con la SOS.
- Fue remitido a la Clínica de Los Remedios y no lo recibieron porque no existía convenio con la SOS.
- Lo remitieron a Hemato Oncólogos, donde inició su tratamiento durante dos meses y se lo suspendieron porque el convenio se había terminado con la SOS.
- Fue a Imbanaco, donde estuvo desde marzo del 2025 hasta octubre, pero no pudieron continuar el tratamiento porque resultó que Imbanaco ya no tenía convenio vigente con la SOS.
- Remitido a la Clínica de Occidente. En su primera cita le informaron que no había llegado ninguna autorización. Se encontraba casi sin respiración.
- Llegó a Airec y Promover. Recibió terapias de respiración y le mandaron oxígeno; afortunadamente lo tiene.
- Tenía de nuevo cita en enero. En febrero cancelaron todo porque se acabó el convenio SOS.
- Algunos de los medicamentos formulados en enero no se los han entregado. Nadie responde. “El sistema está colapsado”. Los suplementos vitamínicos tampoco.
- Para finales de febrero se suponía que tenía una cita. Jamás se la confirmaron.
- El paciente tiene 77 años; lo siguen ‘boleteando’. En ese famoso y trágico ‘paseo de la muerte’ alcahueteado por Petro, la Corcho y este Ministro de Salud que debería estar en la cárcel.
- Este no es el único caso, son cientos. Jamás aparecen en los titulares de periódicos. Nadie asume la responsabilidad. La SOS se seguirá lavando las manos podridas y, por más que las clínicas o centros de salud quieran ayudar, están atadas de manos por los ‘Convenios’.
- En cualquier otro país ya se habría ‘armado la gorda’, pero aquí no sucede nada. Hombres, mujeres, jóvenes, adultos, niños y viejos están condenados, de antemano, por culpa de un mandatario populista y mentiroso; un ministro inepto y cínico, a que se los trate como una pelota de mano en mano. Convenios inhumanos para seres humanos.
Ojalá el 7 de agosto llegue un ser digno. Este gobierno acabó hasta con el nido de la perra; ojalá no sea De la Espriella, que mi diosito nos coja confesados. Que asco.

Periodista. Directora de Colcultura y autora de dos libros. Escribe para El País desde 1964 no sólo como columnista, también es colaboradora esporádica con reportajes, crónicas.
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