Jacinda Ardern: la emblemática mujer que logró bajar a cero al covid-19 en Nueva Zelanda

Escuchar este artículo

Jacinda Ardern: la emblemática mujer que logró bajar a cero al covid-19 en Nueva Zelanda

Agosto 02, 2020 - 07:55 a. m. Por:
Redacción de El País
Jacinda Ardern

Jacinda Ardern, primera ministra de Nueva Zelanda.

Foto: AFP

Jacinda Kate Laurell Ardern, más conocida como Jacinda Ardern, es un fenómeno global.

Más que ser la Primera Ministra de un país del que poco se hablaba, como Nueva Zelanda, y más allá de ser la líder del Partido Laborista, Jacinda se ha convertido en inspiración para mujeres de todo el mundo.
Y para los jóvenes en general, pues encarna una nueva forma de hacer política. Además, tener dotes de discjockey le ayuda a conectar.

Se le considera la millennial (nació en 1980) más poderosa del mundo, y al asumir como Primera Ministra en 2017 se convirtió en la jefa de gobierno más joven de la historia moderna, con 37 años.

También es la primera líder de Estado en dar a luz durante su mandato en los últimos 30 años (ya lo había hecho Benazir Buttho en 1990, como Primera Ministra de Pakistán).

El esposo de Jacinda, Clarke Gayford, se convirtió desde entonces en ‘Stay-at home dad’ o padre en casa, a cargo de la pequeña Neve, cuyo rostro de bebé ha recorrido el mundo, pues su poderosa madre la ha llevado, cargado, y alimentado, en cumbres internacionales de primer orden.

Cuando le preguntaron en una entrevista si tomaría licencia de maternidad, ella respondió: “Es totalmente inaceptable que en el año 2017 las mujeres tengan que responder esta pregunta en su lugar de trabajo. La decisión de una mujer sobre cuándo quiere tener hijos no debe predeterminar si se le ofrece o no un empleo”.

“Es increíble que todavía parezca excepcional que una mujer pueda liderar un país y estar embarazada, pero ver la naturalidad con que lo asumió Jacinda es una bocanada de aire fresco. Jacinda no se parece a nadie, ni a Hillary Clinton que se posicionó al lado de Bill para conformar un matrimonio de poder; ni tiene la austeridad de Merkel, ni el rol positivo y empático, pero al fin y al cabo acompañador de Michelle Obama y Melinda Gates”, explica la estudiosa de roles de género Rosana Cifuentes.

Clarke, esposo de la mandataria, quien encuentra el éxito en ir a pescar en un día soleado y no teme aplazar su carrera en televisión, dice a los medios: “Jacinda Ardern es lo mejor que me ha pasado en la vida”.

Y no solo a él, sino a muchos neozelandeses, pues Jacinda es la encarnación de los valores y principios de la generación millennial: multicultural, tecnológica, ambientalista, feminista, pro diversidad racial y religiosa (se declara agnóstica), progresista, a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo (aunque fue criada como mormona), pro aborto, pro legalización de la marihuana y pro educación universitaria gratuita.

Jacinta logró -a comienzos de mayo- reducir a cero los nuevos contagios por coronavirus en Nueva Zelanda (en abril reactivaron 75% de la actividad económica y para hoy el distanciamiento ya no es obligatorio), gracias a una cuarentena radical y medidas intrépidas que se anticiparon a las decisiones de sus homólogos.

Al tiempo que gobierna, Jacinda publica en su cuenta de Instagram una foto del defectuoso pastel en forma de piano que intentó hornear para el cumpleaños de su hija Neve.

Sus medidas en torno al coronavirus se anticiparon a las de muchos países, además de ser más estrictas e invariables, y en parte eso explica su éxito en cifras. Desde enero de 2020 trató los brotes de virus como pandemia, aunque otros países lo asumieran así solo desde marzo. El tiempo que ganó jugó a su favor.

Se anticipó al convertir a Nueva Zelanda en uno de los países con más restricciones aéreas del mundo, como medida preventiva ante el contagio. “Estamos yendo duro y temprano”, dijo. Frenó la llegada de cruceros y barcos a las costas de Nueva Zelanda, y quien lograba entrar debía permanecer en estricto aislamiento 14 días, pero aclaró que la limitante era para personas “no para productos”, por lo que instó a sus ciudadanos a no abarrotarse de víveres por miedo al desabastecimiento.

Lideró las campañas de autocuidado más estrictas del mundo, quedarse en casa, no salir, no viajar, era advertencia seria. El ministro de sanidad fue degradado del cargo por dar un paseo familiar en cuarentena.

Pero Jacinda entendió que había que seguir gobernando en otros frentes, y fue noticia que sus políticas sobre infancia y juventud sacaron a 18.400 niños de la pobreza. También puso en marcha un plan para elevar los almuerzos saludables en las escuelas de 7000 a 21.000
estudiantes.

Una mezcla de velocidad, medidas firmes y cercanía natural con la gente, la caracterizan. En este punto, la politóloga Silvia Castro advierte “Jacinda es natural al comunicar, sin acartonamientos ni guiones, es una comunicadora carismática y nata, fuerte cuando habla de su programa de gobierno, pero preocupada por temas que usualmente los políticos hombres consideran menores, como la salud mental, el cuidado del medio ambiente o la alimentación escolar”.

Explica que “a diferencia de Ángela Merkel, la también celebrada canciller alemana, Jacinda se desprende del traje de poder solemne y se muestra sonriente, cercana, juvenil, incluso vulnerable como cuando se burla de sus propios defectos, lo que atrae a los electores más contemporáneos. Agrada también a sectores conservadores por su carismática familia, aunque tuvieron a su hija sin haberse casado. No separa su rol de madre de su vida pública y muestra naturalidad en su oficina discreta, e incluso en su vestimenta, lo que la hace cercana a las clases medias y no particularmente odiada en las altas”.

Quienes sí están irritados por sus ideas modernas son los sectores ultra conservadores. Fue ampliamente criticada por cubrirse la cabeza en señal de respeto, a la manera musulmana, tras los tiroteos contra dos mezquitas. La foto en la que aparece llorando y abrazando a las víctimas, y su llamado “ellos son nosotros”, ofendió a nacionalistas y antiislamistas.
Pero vamos, es el estilo Jacinda: “Sé fuerte, sé amable”.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS