Judicial
Revelaron detalles de cómo el general Federico Mejía dejó libre a un traficante de droga; usó un helicóptero oficial
De acuerdo con la investigación, el general tendría presuntos nexos con criminales.
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19 de ene de 2026, 03:25 p. m.
Actualizado el 19 de ene de 2026, 03:26 p. m.
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El país se encuentra sacudido por un nuevo escándalo que involucra a las Fuerzas Militares y que pone en entredicho la credibilidad de sus altos mandos.
Según reveló la revista SEMANA, el brigadier general Federico Mejía habría utilizado un helicóptero del Ejército para liberar a un traficante de cocaína en el departamento del Cauca, un hecho que ha generado indignación y preocupación por las implicaciones que tiene en la lucha contra el narcotráfico y la corrupción dentro de las instituciones armadas.
La investigación periodística expone documentos y testimonios que señalan cómo, tras la captura de un hombre que transportaba droga, se ordenó su traslado en aeronave militar y posteriormente su liberación, decisión atribuida directamente al oficial.
Este episodio plantea serias dudas sobre la relación de algunos miembros de la cúpula militar con organizaciones criminales y sobre el uso indebido de recursos públicos para favorecer intereses ilegales.

El caso es particularmente grave porque se trata de un general en ejercicio, con responsabilidades estratégicas en la seguridad nacional.
La utilización de un helicóptero del Ejército, un bien destinado a operaciones contra grupos armados y al servicio de la defensa del país, para facilitar la libertad de un narcotraficante, constituye un abuso de poder y una traición a la confianza ciudadana.
SEMANA subraya que los documentos obtenidos muestran la cadena de decisiones que llevaron a este desenlace, dejando en evidencia la vulnerabilidad de las instituciones frente a la infiltración del crimen organizado.
La publicación también advierte que este tipo de hechos no son aislados, sino que reflejan un patrón de corrupción que ha venido debilitando la legitimidad de las Fuerzas Armadas en regiones donde el narcotráfico ejerce gran influencia.
Las repercusiones políticas y sociales de este escándalo son profundas. Por un lado, se cuestiona la capacidad del Estado para garantizar que sus altos mandos actúen con transparencia y compromiso en la lucha contra el narcotráfico.
Además, de acuerdo con SEMANA, reveló que la Fiscalía investiga a militares bajo el mando del general Federico Mejía, aliados presuntamente con la Segunda Marquetalia en la operación Perseo, de la que también formó parte el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, cuando se desempeñaba como comandante del Comando de Operaciones Especiales (Ccoes) de las Fuerzas Militares.

Según la denuncia, estos militares habrían narrado cómo la Segunda Marquetalia de Iván Márquez habría ayudado al Ejército con logística para que las tropas pudieran avanzar por el cañón del Micay para combatir al ELN y las disidencias de alias Calarcá.
Asimismo, el medio indicó una presunta alianza de militares bajo el mando del general Federico Mejía como comandante de la Tercera División del Ejército con civiles armados en Ortega, Cauca.
Luego de la información revelada por SEMANA, el general Mejía negó vínculos con grupos criminales: “Mi trayectoria operacional se ha caracterizado por acciones ofensivas sostenidas contra estructuras del narcotráfico y las disidencias”. Respecto al caso de Ramón Rojas, indicó que otorgar el permiso de porte de armas corresponde “exclusivamente a la Séptima Brigada, a través del almacén de Indumil, y a la Jefatura de Control y Comercio de Armas”.
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