Oncóloga colombiana, culpable del envenenamiento de su pareja en EE.UU.

Oncóloga colombiana, culpable del envenenamiento de su pareja en EE.UU.

Septiembre 26, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País y Agencias

La Fiscalía la había acusado de intentar envenar a su examante, también médico. Defensa alegó que las pruebas no eran suficientes para acusar a la reconocida oncóloga.

Culpable. Fue la decisión que leyó el jurado ante un juez de Houston, Texas, donde se procesaba a la reconocida oncóloga Ana María González Angulo, acusada de intentar envenenar a su ex amante.Para los jurados, que deliberaron cuatro horas, la evidencia presentada por los fiscales en contra de la oncóloga, nacida en Popayán, fue suficientemente incriminatoria.Cuando Ana María González escuchó el veredicto, bajó la mirada. La reconocida médica, quien se había declarado inocente, se descompuso.Aunque aún no se conoce la condena contra la colombiana, de acuerdo con las leyes del estado de Texas podría enfrentar cadena perpetua. La sentencia será leída por el juez el próximo lunes.Los fiscales, aunque no pudieron presentar una evidencia clara de que fue González la que suministró el líquido venenoso a su expareja, el también doctor George Blumenschein, aseguraron que los testimonios y las circunstancias de tiempo entre el momento del envenenamiento y su contacto con la doctora eran suficientes para declararla culpable.La oncóloga es señalada de darle una glicoletileno, un anticongelante mecánico, en un café a su examante, quien sufrió daños en los riñones. Por esto, la acusaron del delito de asalto (agresión) agravado. Durante el juicio, que duró menos de dos semanas, los fiscales aseguraron que se trató de un crimen por un triángulo amoroso, debido a “una atracción fatal” que sentía la médica por su compañero de trabajo. Y calificaron a Ana María González, quien es reconocida por su trabajo en University of Texas M.D. Anderson Cancer Center de Texas en el cáncer de seno, como una mujer “diabólica y maliciosa”.Así fue el juicioSegún se ha podido conocer por medios estadounidenses, Blumenschein le contó a los jurados que se enfermó el 27 de enero de 2013, poco después de haber intimado con González, por lo que sospechó que ella habría envenenado su café.Varios testigos afirmaron que la doctora tenía acceso a la sustancia con que el médico estadounidense fue intoxicado en la Universidad de Texas donde ambos trabajaban.El juicio comenzó el 15 de septiembre y desde ese momento los fiscales llamaron a una serie de testigos. Uno de ellos fue el mismo Blumenschein, quien explicó que su demora en denunciar a las autoridades se dio por temor a que la médico González le hiciera daño a él o su novia Evette Toney.Para los fiscales, la razón por la que la oncóloga intentó envenenar a su examante es que él le había asegurado que intentaba tener un hijo con su novia.También la acusaron de inventar una historia en la que ella aseguraba haber sido golpeada en un esfuerzo por conseguir que Blumenschein dejara a su novia. La doctora Kristen Price relató ante el jurado que su colega colombiana le había contado que un mes antes había sido agredida por un hombre que la golpeó en el estómago, mientras le decía que ella no iba a tener hijos.Según el relato, ella contrató a un investigador privado de Colombia, quien rastreó al atacante y lo identificó como el primo de Evette Toney.Otra de las testigos, la también doctora Marjorie Green declaró durante la fase de castigo, a través de un video, que su amiga le había dicho unas semanas después de que Blumenschein cayera enfermo que “estaba nerviosa porque había glicoletileno en su oficina”.Entre tanto, los abogados defensores siempre argumentaron que las pruebas no eran suficientes para acusar a Ana María González. Y aseguraban que, incluso, Evette Toney o cualquier otra persona podría haber sido responsables de la intoxicación.La defensa de la colombiana, por su parte, llamó a un experto que explicó que Blumenschein podría haber ingerido el veneno dos días antes del encuentro con la doctora González.Asimismo, en sus alegados finales, el defensor expresó que la Fiscalía no había tomado ni pruebas de ADN a la taza de café, que supuestamente había tomado Blumenschein con el veneno.Por su parte, la doctora colombiana afirmó que el envenenamiento pudo haber sido ejecutado por otra persona entre las que se podía contar a la novia de Blumenschein, cosa que ésta negó rotundamente en el juicio. La defensa de la doctora también presentó a nueve testigos entre los que se contaban colegas, antiguos pacientes y su padre, quienes le dijeron a los jurados que era una persona incapaz de incurrir en el acto del que la culpaban y que se preocupaba en exceso por el bienestar de sus pacientes.Una de la declarantes en el juicio, Silvia Lieber, declaró en medio de lágrimas que era imposible que una persona como Ana María fuera capaz de tratar de envenenar a otra persona. “Ella siempre me ayudó a mí a salir de mi enfermedad, por eso me duele que todo esto le esté pasando”, declaró Lieber. Ante la decisión de los jurados de la corte de declarar culpable a la colombiana, pese a no encontrarse una evidencia rotunda sobre su responsabilidad en el envenamiento del médico estadounidense, el abogado defensor Andy Drumheller dijo que las pruebas eran “deplorables y muy pocas como para declarar a alguien culpable de un crimen”.Al final de la sesión, el jurado decidió llevar a Ana María González a una cárcel de Houston hasta el próximo lunes cuando se conozca la sentencia.Una reconocida profesionalAna María González, graduada de medicina en la Universidad del Cauca, de Popayán, no solamente es integrante de una de las familias más reconocidas de Popayán, sino que con su trabajo se convirtió en una de las oncólogas más respetas de Estados Unidos.A sus 43 años trabaja en la Universidad de Texas MD Anderson Center de Houston, donde se especializó en cáncer de mama. Allí ocupa la jefatura de la sección de investigación clínica y desarrollo de medicamentos del MD Anderson.Esta bachiller del colegio Las Josefinas de Popayán, sobrina del ex gobernador del Cauca Guillermo Alberto González, se graduó en 1982 con honores del bachillerato. En el colegio, sus profesores la recuerdan como una alumna ejemplar.Después de graduarse del colegio, ingresó a estudiar medicina en la Universidad del Cauca. El profesor Alonso Ruiz recordaba que en sus más de 20 años de carrera como docente pocas veces había visto una alumna tan brillante. Aseguró que era una alumna sobrada. Una vez profesional, Ana María se casó y se fue a Estados Unidos con su esposo, a quien nombraron cónsul en Miami. Allí la doctora se especializó en Medicina Interna en el Centro Médico Monte Sinaí. Luego recibió una beca de oncología en Nueva Orleans.Años después, se divorció, pero siguió viviendo en Estados Unidos y a trabajar como investigadora del cáncer de mama. Hoy aparece como coautora de unas 120 publicaciones científicas en los registros de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.Sus aportes se han focalizado en tipos agresivos de cáncer de seno y en mecanismos de resistencia a las terapias para combatir esta enfermedad.Consternación en PopayánLa decisión del jurado, conocida al mediodía del viernes , generó conmoción en Popayán. Una ola de mensajes empezaron a circular en las redes sociales, donde familiares y amigos expresaron su rechazo a lo que calificaron como una injusticia.En el grupo de facebook Solidaridad con la doctora Ana María González, creado hace varias semanas y que cuenta con 2358 miembros, se escribieron mensajes en los que se preguntaban qué cómo era posible que condenaran a una persona con tan pocas pruebas.Incluso, otro de los mensajes aseguraba que era un juicio en el que la doctora González había sido condenada por ser colombiana.En el muro de la página escribieron también varios de sus pacientes. “Conmovidos por la injusticia con Anita, quien ha trabajado sin descanso para aliviar el dolor y sembrar paz en el corazón de las personas que tenemos la fortuna da conocerla y de ser sus pacientes”, expresó uno de ellos.

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