Lo que le imprimió Izzy Sanabria al concepto gráfico del nuevo show de Delirio

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Lo que le imprimió Izzy Sanabria al concepto gráfico del nuevo show de Delirio

Marzo 09, 2020 - 11:30 p. m. Por:
Redacción de El País

Israel Sanabria es el nombre real de Izzy Sanabria. Nacido en Mayagüez, Puerto Rico, dibujó en cajas de cereales sus primeras obras.

Foto: Especial para El País

Izzy Sanabria habla sin parar desde el otro lado del teléfono, se adelanta a las preguntas, pero es tan sabroso escucharlo como es de agradable ver alguna de las centenas de carátulas que diseñó para la Fania, llenas de “salsa”. Término con el que él, quien es llamado Míster Salsa, empezó a presentar los shows de la que antes llamaban “música latina” y que metían en la misma bolsa de otros ritmos y géneros.

“Fue de gran sorpresa para mí estar en Cali el año pasado, más que hace cuatro cuando fui a hacer los conversatorios. Esta vez me destacaron de una manera que no esperaba con la exposición que hicieron en la entrada del Encuentro de Melómanos y Coleccionistas de la Feria de Cali. En las paredes vi duplicados de las carátulas que yo había diseñado, que estaban 6.10 x 6.10, eso yo no sé cómo es, pero es más grande que un hombre. Fue muy emocional. Entrás a la exhibición y hay una pared grande y me dicen ‘¿Tú ves lo que dice esa pared?” y le dije “No, yo no veo na’” y me dicen “échate más para atrás y por fin me di de cuenta de que era el nombre mío I, z, z, y, formado con carátulas que yo había hecho”, cuenta el creativo puertorriqueño.

Su chispa ha dado para mucho, para hacer de maestro de ceremonias, para ilustrar carátulas de discos vendedores y ganadores, pero su voz, dice, no le dio para cantar, “tengo presencia, pero no oído. No tengo el tono”.  Sin embargo se enorgullece de los artes que hizo para Ray Barreto. “Esas carátulas de músicos son feísimas, porque siempre hay alguien que sale mal”, justifica Izzy sus explosiones creativas del pasado.

Le encanta, por ejemplo, la de ‘Que viva la música’, “donde la conga, símbolo de salsa, está encadenada a los barrios, y de allí sale Ray Barreto buscando el poder y la llave para abrir el candado. Yo dibujaba el concepto y buscaba gente que tuviera más talento que yo para que lo ilustrara. Eso mismo hice con Delirio, trabajé con Cactus”.

Pero ha sido Izzy, que aún octogenario confiesa que no deja de ser niño, su chispa creativa le dio para todo: Puso a Larry Harlow desnudo abrazando a un gorila en el álbum ‘Me and my monkey’; a Ray Barreto lo vio como un Sansón en ‘Power’ y como Superman en ‘Indestructible’.

A Willie Colón lo puso en apuros, al imaginarlo como un delincuente perseguido por el FBI en: ‘Wanted by FBI for: The big break’. Esa travesura de Sanabria le costó caro a Colón. Después de la carátula número 5000, funcionarios del FBI llegaron a la oficina de la Fania para solicitar que el nombre de la entidad fuera retirado. Pero además, la abuela de Willie llegó a creer que su nieto tenía problemas con la ley, ya que el disco se promocionó diciendo que Willie había creado una peligrosa banda, haciendo un símil con su banda de músicos?.

Volviendo al presente, para Izzy Cali ha sido todo un descubrimiento.

“Cuando yo fui hace 4 años, invitado por la Secretaría de Cultura y Turismo, dije públicamente que si antes con ‘Jerry’ Masucci y Ralph Mercado, los promotores más grandes de la Fania, establecimos a Nueva York como la Capital Mundial de la Salsa (a través de las presentaciones de ellos y los conceptos gráficos míos), hoy en día lo es Cali.

“Andando por Cali vi que hasta en los restaurantes ponen esta música. En Nueva York nosotros éramos una minoría, el español nuestro no era suficiente para ponernos en la radio, y para entrar al medio estadounidense es bien difícil. Las locuras mías las encontraron muy interesantes los músicos, yo no era músico, pero cuando empecé a publicar en revistas en inglés, y me veían en escena, me hallaban interesante. En el 75 hicimos un evento grande de salsa. Empecé a atacar a los Grammy por ignorar durante 17 años a la música latina de Nueva York, estaba bajo una categoría llamada Música Étnica. Y eso llamó la atención de los periódicos de Nueva York, especialmente The New York Times se interesó, periodistas de Japón, de Europa vinieron porque querían saber qué era salsa, y vinieron a mi revista Latin New York Magazine y empezaron a reconocerme como Míster Salsa”, relata.

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Fue así como ‘Jerry’ Masucci y Ralph Mercado impulsaron toda esa explosión salsera. Masucci les daba copias de Our Latin Thing, la película, que sirvió mucho para difundir lo que era la salsa, allí se podía ver a audiencia, oír la música y ver los músicos. Las carátulas que diseñó Izzy fueron la primera imagen que el mundo vio de lo que estaba pasando en Nueva York con la música salsa. Sus afiches son documentos del crecimiento de esta, que pasó del salón de baile a los conciertos.

“Y ahora vengo a Cali y aquí todo el mundo habla español, todo el mundo es salsero, voy a los restaurantes y están tocando esta música. Me invitan a Delirio, que es como un show du Soleil pero de salseros, latinos, bailarines, acción continua, eso yo no lo he visto en ningún sitio en el mundo y he viajado a muchos países donde me contratan para hablar de la salsa, esto para mí es lo más grande. Entonces eso me puso a pensar cómo tomar parte de eso y llevar esta presencia, esta energía a otras partes del mundo”, afirma Izzy, quien fue contratado por Delirio para crear el concepto gráfico de Aurora.

“Una de las cosas que crearon en Cactus, el taller de Arte Gráficas con el que trabajé, fue la imagen de mí con un tercer ojo en la frente, y cuando pregunté ¿por qué?, me dicen: ‘porque tú ves cosas que nosotros no vemos’. Eso me cayó increíble. Mi Dios en el arte era Salvador Dalí y él decía ‘la diferencia entre un loco y yo es que yo no estoy loco’ y ese ha sido mi mantra. Para Delirio serví como consultor, pero se le tiene que dar crédito en este arte a la gente de Cactus, a Carlos (Dussán) y a Juliana (Jaramillo)”.

“Empecé usando mi sentido de humor y mi influencia original fueron los cómics, después fue el surrealismo de Dalí. Mi primera idea fue hacer una conga con unos ojos y unos labios, quería capturar una cara de sorpresa. De allí fuimos desarrollando todo, en un estilo de art déco, con sus colores, un piano, los metales, las maracas, las congas. Quedé muy satisfecho con el arte final. Le añadieron las piernas, que es parte del baile que es muy grande y tiene una expresión un poco cómica”.

Pregunta obligada para Izzy: ¿Es cierto que acuñó el término salsa en 1973? ¿Cómo fue eso si muchos se lo atribuyen? Mucha gente no quiere darme crédito por eso. “La razón por la que me llamaron Míster Salsa no es porque yo inventara la palabra salsa, pues ya se había usado. Mucha gente le da crédito a Danilo (Phidias Danilo Escalona), de Venezuela, porque tenía un programa ‘La Hora de la Salsa’, pero él no la definió. Yo pensé que necesitaba un nombre mejor que Latin Music (Música Latina), como se le denominaba en ese tiempo, para darle identificación. Música latina es muchas cosas, disco, flamenco y mariachi, entre otras. Pero esta música que es a base de un ritmo cubano fue modernizada en Nueva York, se aceleró con el mambo y con arreglos nuevos. Ya en los 60 pasaron por el bubbaloo, una música del puertorriqueño joven, en inglés pero con influencia latina. En los 70 llega la Fania con todos sus artistas y la música estaba bien fuerte con los metales y el ritmo”.

¿Pero cómo llega a la salsa? “Yo dije esto necesita un nombre. Cuando un grupo estaba tocando bien fuerte, verdad, en inglés decían ‘cooking’, que están cocinando y alguna gente decía que tenían ‘salsa’, yo dije ‘seguro que sí porque la salsa es lo que le da sabor a la cocina latina y salsa es la contribución que ponemos en todo lo que hacemos, un tipo que baile un flamenco bien cabrón, tiene salsa. Y empecé a llamarla salsa. La salsa es el alma latina, le da sabor y picante a lo que hacemos. ¿Qué es el espagueti sin salsa?”.

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