Cultura
La cultura gamer se consolida en Cali: abre el primer espacio de videojuegos en una biblioteca pública, así funcionará
La Biblioteca Departamental abrió el primer espacio público de este género en la ciudad, donde promoverá la lectura de forma innovadora.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias


22 de feb de 2026, 04:26 p. m.
Actualizado el 22 de feb de 2026, 04:26 p. m.
Noticias Destacadas
Los videojuegos tuvieron su furor en Latinoamérica a finales de los años 90 y durante la primera década del 2000 y, aunque tener una consola propia, de Nintendo o Play Station en su más reciente modelo, era —y sigue siendo— un privilegio de pocos, por aquella época también se popularizaron los locales de ‘maquinitas’ en los centros comerciales donde, con el dinero ahorrado de los descansos, muchos jóvenes podían pagar por jugar toda una tarde.
Tampoco faltaban los locales barriales que —a veces— estaban en la sala de una casa familiar, donde algún emprendedor que había traído consolas de Estados Unidos, ubicaba cinco o seis puestos con televisores viejos y sillas del comedor en frente. Eran puntos de encuentro para niños y adolescentes.

Lo cierto es que hoy cada adulto de la Generación Y o millennial tiene su propio repertorio de anécdotas relacionadas con un papá sacando a su hijo de estos lugares, o bien porque se escapó del colegio o porque no llegó a la hora acordada a su casa.
Pero, por fortuna para las nuevas generaciones, los tiempos cambiaron y los videojuegos fueron reivindicados por diferentes estudios de psicología y neurociencia como herramientas efectivas para el desarrollo cognitivo y la memoria, el pensamiento estratégico, la creatividad gráfica, el trabajo en equipo, la tolerancia a la frustración, la autorregulación emocional y hasta el aprendizaje académico, puesto que muchos se basan en temáticas históricas, mitológicas y literarias.
Con excepción de quienes juegan videojuegos para apostar dinero —que ya es considerado ludopatía—, estos por sí mismos no atentan contra la salud.
Por el contrario, según Pablo Barrecheguren, neurocientífico español, en su libro ‘Neurogamer’: “Los videojuegos son capaces de generar cambios en el cerebro, lo cual está relacionado con la plasticidad neuronal”. Y agrega que “potencian aspectos genéricos de la memoria de trabajo, como podría ser ir actualizando qué cosas debemos tener en mente y cuáles no mientras estamos haciendo una tarea”.
La biblioteca del Siglo XXI
Sin duda, la cultura gamer está consolidada y respaldada en todas las áreas, incluyendo la comercial, la intelectual, la deportiva y la educativa, pero solo recientemente los videojuegos fueron admitidos en el templo del saber: la biblioteca.
Una evidencia de esto es la nueva Arena Gamer, el espacio para juegos y deportes electrónicos, así como experiencias de realidad virtual, que acaba de abrir en sus instalaciones la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero, en el marco de una estrategia innovadora para fortalecer el movimiento gamer caleño, articulado a los procesos de fomento a la lectura.

De esta forma, Cali, reconocida por su activa comunidad gamer y donde se han realizado competencias nacionales, se convierte en la primera ciudad de Colombia en tener un recinto tecnológico y recreativo, de acceso público en una biblioteca que está a la vanguardia.
“Los vallecaucanos ya nos debemos sentir orgullosos, porque este espacio en una biblioteca es único en el país y solo hay en el mundo diez bibliotecas que tienen esta estrategia donde se está juntando lo digital, lo virtual y los juegos electrónicos con procesos de lecto-escritura para vincular más a nuestros niños, jóvenes y adolescentes”, afirma Fernando Tamayo, director de la Biblioteca Departamental.
Este espacio complementa el ecosistema cultural que el público puede encontrar en BiblioValle. Ahora, en un mismo lugar podrán tener una experiencia integral donde las artes y las ciencias interactúan con la tecnología, de una forma totalmente incluyente.
Si bien está pensado y diseñado para satisfacer la demanda de la comunidad de los e-sports en Cali, que cuenta con más de 1300 gamers, según cifras de la misma institución, uno de sus objetivos principales es brindar la oportunidad a menores de poblaciones vulnerables para que desarrollen sus habilidades y competencias mediante videojuegos miles de niños y adolescentes del todo el departamento, quienes quizá de otra forma no tendrían acceso a estas tecnologías.

“Aquí entendimos que los procesos de aprendizaje han cambiado y que en la actualidad los videojuegos son una herramienta invaluable para dialogar con las nuevas generaciones, acercándolos a la lectura y el conocimiento, porque todo está conectado: la literatura es la base para muchos de estos juegos y, al mismo tiempo, estimulan la curiosidad por la ciencia, en especial por la ingeniería y la programación”, sostiene Tamayo.
“Es que si las bibliotecas no entran en estas dinámicas, simplemente están de espaldas a la realidad. ¿Cómo vamos a convocar a las nuevas generaciones y a engancharlas con la lectura si no nos actualizamos? Entonces hay que entender la cultura en sentido amplio, que estas herramientas tecnológicas no van en contravía de las prácticas tradicionales”, subraya.
Durante la inauguración de la Arena Gamer, el pasado 12 de febrero, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, expresó que “la Biblioteca es un espacio para todos, donde el adulto puede leer, y los niños y los jóvenes pueden jugar. La sala gamer es un gancho para llamar la atención de nuevos usuarios, una estrategia fundamental para poder llegar con programas de lectura, escritura y oralidad, donde necesitamos trabajar, debido a que es allí donde hay falencias cuando se evalúa a los estudiantes en las Pruebas Saber”.
“Es un orgullo abrir este espacio, porque permitirá unir la lectura, la escritura y la oralidad con otras formas de hacer historias como son los videojuegos”. Victoria Eugenia Nogales, directora de Bibliotec.
Leer para jugar
La Arena Gamer está ubicada en primer piso de la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero. Bajando unas escaleras o por ascensor, los visitantes la reconocerán por su arco verde y las flores pixeladas de Mario World que adornan la entrada.
En su interior, el espacio está dividido por diferentes áreas según la clase de juegos, la modalidad y la tecnología empleada: en primer lugar, una zona de consolas con cuatro PS 5 y una PS 4, una zona de Nintendo Wii, otra zona de competencia con 20 computadores gamers para juegos en línea y, a un costado del recinto, está el estadio con su tribuna, cancha y una pantalla de fondo, donde dos jugadores con cascos y controles se podrán enfrentar en juegos de realidad virtual.

Al fondo, está la Sala TIC, donde dispusieron cuatro mesas de seis puestos dotados de cascos de realidad virtual y controles para experiencias de inmersión cognitiva en museos virtuales, recorridos temáticos por obras y personajes históricos, inmersión en ciudades del mundo, simulación de experimentos científicos, entrenamiento en oficios y actividades creativas en 3D, entre otras.
Por si fuera poco, la Arena Gamer tiene una consola retro de las clásicas Arcade de los años 80, para las generaciones más maduras.
De acuerdo con BiblioValle, para este proyecto se invirtieron $ 651.017.244 a través de una alianza entre la Gobernación del Valle, Bibliotec y la Federación Colombiana de Deportes Electrónicos (Fedecolde).
Un total de $ 322.300.000 fueron destinados a equipos electrónicos, mobiliario especializado, simuladores, consolas, pantallas y tecnología de última generación.
La Arena Gamer funciona dentro de la estrategia Leer para jugar, que diseñó BiblioValle. Como explica su director, “es un proceso muy sencillo y enriquecedor, en la medida en que los usuarios lean y accedan a los diferentes servicios de la Biblioteca, como exposiciones, talleres y eventos. Haciendo un recorrido motivacional por toda nuestra oferta cultural, tienen acceso a tiempo en los videojuegos que aquí se ofertan”.
Por su parte, Alexánder Ospina, presidente de Fedecolde y uno de los coordinadores de la Arena Gamer, detalla el mecanismo tecnológico que han dispuesto para que el público acceda a los videojuegos.
“En la entrada tenemos un kiosco con un equipo en el que funciona un software propio que reconoce la Llave del Saber, que es el pasaporte para acceder a los servicios de la Biblioteca, de modo que, cuando un usuario pasa su Llave, el sistema reconoce sus horas de lectura y las canjea por tiempo de juego, de acuerdo a su edad, asignándole un turno y un equipo. Es casi un premio por leer”, anota.
Otra forma de acceder a la Arena Gamer, añade Ospina, es a través de la Ruta del Saber: “Se trata de las personas que hacen los recorridos guiados por la Biblioteca o que visitan las diferentes exposiciones, talleres y espacios, como la comicteca, el museo, el domo, entre otros, donde recibirán stickers que son intercambiables por tiempo de juego, todo pueden disfrutarlo”.

El presidente de Fedecolde comenta que este espacio es fundamental para impulsar los e-sports en Cali, albergando la academia y la proliga de deportistas electrónicos del Valle, así como proyectándose a futuro como escenario de competencias internacionales.
“En Cali tuvimos un antecedente con el espacio gamer de Comfandi, que dejó de funcionar, y existen otros de carácter privado donde se hacen torneos y se reúnen estas comunidades, pero ninguno aquí o a nivel nacional como lo que hoy tiene en Biblioteca Departamental”, concluye Ospina.
Un gamer lector
Matías Elian Naranjo Henao tiene 10 años y fue uno de los primeros usuarios de la Arena Gamer. A su corta edad ya es un destacado talento gamer y se encuentra en el nivel tres de entrenamiento para la modalidad de Minecraft.
Pero no fue la primera vez que Matías entró a la Biblioteca Departamental, antes ya era un lector regular de la comicteca, la sala dedicada a los cómics, historietas, novelas gráficas, sagas y todo sobre la cultura geek, que abrió a principios del 2025.
“Mi libro favorito es La Historia Interminable, pero también me gusta leer libros de programación y robótica, porque mi sueño es ser programador”, cuenta.

Para Fernando Naranjo, padre de Matías, “la apertura de este espacio demuestra la evolución cultural de la ciudad, porque la lectura es muy afín a la tecnología. Como sabemos, en el caso de los videojuegos todos tienen una historia, personajes y el desarrollo de una trama, lo mismo que en la literatura. De modo que son una forma ideal para inculcar a los niños el hábito de la lectura. Nosotros hemos hecho eso con nuestro hijo, apoyamos su interés por los videojuegos, de una forma controlada, y como una consecuencia lógica él se interesó más en los libros. Además, es uno de los mejores estudiantes de su clase, lo que demuestra que esta tecnología no afecta, sino que potencia el aprendizaje”.
Lugares gamer privados en Cali
Vale aclarar que estos establecimientos funciona bajo una lógica comercial, entre ellos están The Jungle in the City: en el centro comercial Babilla Plaza, tiene zonas de realidad virtual y experiencias interactivas.
En el centro comercial La Pasarela se realizan competencias gamer. Frente a la Universidad San Buenaventura también hay un espacio para esta cultura que se toma la capital del Valle.

Periodista y escritor, entre sus publicaciones destaca el volumen de ensayos ‘Libro de las digresiones’. Reportero con experiencia en temas de cultura, ciencia y salud. Segundo lugar en los Premios Jorge Isaacs 2022, categoría de Ensayo.
6024455000




