Elecciones

Así será la disputa por los tres millones de votos que definirán la presidencia entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda

Sergio Fajardo, Claudia López y Juan Daniel Oviedo representan una porción del electorado que podrían cambiar la balanza para alguno de los candidatos. Pero su apoyo no ha sido totalmente explícito.

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Con un resultado inesperado que dejó al candidato de extrema derecha al frente de la carrera por la Presidencia, aspirantes e centro y centro derecha que quedaron por fuera se han convertido en figuras claves de cara a que tanto Abelardo de la Espriella como Iván Cepeda logren la mayoría que necesitarán el próximo 21 de junio para llegar a la Casa de Nariño.
Con un resultado inesperado que dejó al candidato de extrema derecha al frente de la carrera por la Presidencia, aspirantes e centro y centro derecha que quedaron por fuera se han convertido en figuras claves de cara a que tanto Abelardo de la Espriella como Iván Cepeda logren la mayoría que necesitarán el próximo 21 de junio para llegar a la Casa de Nariño. | Foto: Montaje El País

7 de jun de 2026, 11:11 a. m.

Actualizado el 7 de jun de 2026, 11:12 a. m.

Definida la primera vuelta presidencial, en la que Abelardo de la Espriella obtuvo 10.361.499, 673.138 más que su inmediato rival, Iván Cepeda, quien logró el apoyo de 9.688.361 personas, los aspirantes a la Casa de Nariño se concentran en conquistar nuevos apoyos de cara a la segunda vuelta del 21 de junio.

En este proceso, van a ser trascendentales los 3.228.499 sufragios que respaldaron a las otras nueve campañas que perdieron sus posibilidades, pero que serán clave para las cuentas del ultraderechista y del candidato del Gobierno, en la definición de quién será el próximo Presidente de Colombia.

Algunos de los perdedores en la contienda electoral ya han expresado su apoyo a una candidatura en específico, pero hay una gran porción de votantes que no saben qué camino tomar y se podrían definir en los próximos días.

Oviedo: distancia calculada

El caso de la fórmula del uribismo, representada por Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo, resulta una de las más representativas en cuanto a la incertidumbre reinante en estos momentos, pues si bien ella ya declaró su apoyo a de la Espriella, Oviedo (quien sacó 1.255.510 en la encuesta interpartidista de marzo pasado) se ha mostrado abiertamente en contra de esa apuesta.

La ruptura al interior de esta fórmula se dio el mismo día en el que se conoció su derrota, al quedar de terceros, con 1.639.685 votos, menos de la mitad de lo que había logrado Paloma Valencia en la consulta interpartidista.

Al conocer que había ganado De la Espriella, la candidata del uribismo no demoró en hacer pública su adhesión. Pero con Oviedo no ocurrió lo mismo: salió a decir que en los próximos días daría a conocer su decisión, y esta llegó el miércoles, cuando decidió que no apoyaría a ninguno de los candidatos en la actual contienda.

Fenómeno electoral desde las interpartidistas, Oviedo se ha convertido en una pieza clave para desequilibrar la balanza este 21 de junio.
Fenómeno electoral desde las interpartidistas, Oviedo se ha convertido en una pieza clave para desequilibrar la balanza este 21 de junio. | Foto: AFP

“No más cafés”, dijo en relación a las invitaciones que recibió por parte de representantes de la campaña de Cepeda, como el exministro del Interior, Juan Fernando Cristo, y la representante a la Cámara, María Fernanda Carrascal.

Para Carlos Charry, PhD en Sociología y profesor de la Universidad del Rosario, los roces que hubo entre él y la campaña de Cepeda pudo haberle pasado factura a la hora de tomar postura en su favor: “Oviedo fue muy claro cuando dijo por qué no se acercaba a la campaña de Cepeda, principalmente, por el maltrato y la violencia simbólica de la que fue objeto por parte de esa campaña”, explica y añade un hecho que resulta importante a tener en cuenta, de cara al futuro.

Según él, Oviedo tiene un potencial para convertirse en una apuesta real del progresismo para la Alcaldía de Bogotá, razón por la cual habría optado por dejar a sus votantes en libertad para escoger entre los dos candidatos finales.

Esto parece confirmarlo una de las frases de su comunicado: “La mayoría de los colombianos ya sabe qué va a hacer el 21 de junio. Y yo tengo que respetar eso”.

Habida cuenta del potencial que tiene como carta para la Alcaldía de la capital del país, la distancia que marcó con Iván Cepeda resulta llamativa.

Para Juan Camilo Vanegas, analista político y profesor universitario, este escenario explica su apuesta de cara a la segunda vuelta: “Lo que Juan Daniel Oviedo pudiera estar pensando es tener una alianza con el Pacto de cara a ser él el candidato para la Alcaldía de Bogotá”, dice, y explica que esta distancia calculada podría ser una de las maneras de mostrar su apoyo a Cepeda, al hacer explícito su negativa a apoyar a Abelardo, como en efecto ha ocurrido.

Sergio Fajardo, Claudia López y el peso del centro

Entre los referentes del centro político en Colombia, Sergio Fajardo fue el que mejor salió librado de la primera vuelta, al sumar 1.009.073 votos, lo que lo ubicó de cuarto en el tablero nacional.

Aspirante por tercera vez a la Presidencia, estas elecciones volvieron a confirmar el peso que sigue teniendo en el país de cara a su electorado, que, aunque estuvo lejos de ser el que lo acompañó en 2018, puede ser determinante para estos comicios.

Contrario a Oviedo (y aunque también ha dejado en claro su negativa a apoyar a Abelardo de la Espriella), Fajardo no ha tomado una postura clara frente a las apuestas para la segunda vuelta.

Fajardo, político de centro, quien perdió por tercera vez, sabe que puede influir en el voto de cerca de un millón de personas que lo apoyaron.
Fajardo, político de centro, quien perdió por tercera vez, sabe que puede influir en el voto de cerca de un millón de personas que lo apoyaron. | Foto: AFP

En lugar de esto (o como forma de condicionarlo), esta semana publicó un decálogo en el que expone sus condiciones para dar el visto bueno, con el que espera marcar línea a sus votantes.

Sin embargo, para el analista político Michel Maya el futuro guiño del político a alguna de las dos candidaturas podría no traer consigo mayor movilización de votos:

“Las candidaturas de centro quedan aniquiladas en este escenario de la contienda, porque este es un escenario binario, de ‘nosotros contra ustedes y ustedes contra nosotros’. En ese sentido la postura de los candidatos de centro no es relevante”, dice, y explica que en este caso la pregunta realmente importante, es qué harán las personas a título propio, una vez descartada esta opción de centro.

Según Maya, es muy probable que el electorado de Fajardo y de Claudia López se decante, en esta segunda vuelta, por la apuesta de Iván Cepeda, lo que implica un número importante de votos.

“Yo me atrevería a decir que ese votante promedio de centro hoy se sentiría mucho más cómodo votando por Iván Cepeda que por Abelardo de la Espriella, y en el peor de los casos saldrían a votar en blanco o se abstendrían”, asegura.

Por su parte, Néstor Raúl Quiroz, analista político e investigador, saca a relucir el carácter ambiguo del votante de centro, de cara a lo que podría ser su participación el próximo 21 de junio:

“El centro no es una marcación política. El centro es una forma muy soterrada de decir ‘yo no estoy de acuerdo con los postulados de él, pero tampoco estoy con los postulados de aquel (...)’. El centro no define, lo que hace es convertir en una ambigüedad la política”.

En cuanto a Claudia López, quien venía de recibir más de medio millón de votos en la consulta interpartidista, en esta ocasión apenas sumó 225.517 apoyos, menos de la mitad, lo que la deja con menor fuerza electoral por mover.

Sin embargo, a diferencia de Fajardo, sí planteó una línea clara acerca de cuál debería de ser el respaldo de sus votantes en la segunda vuelta.

La misma noche en que se conocieron los resultados, le lanzó una pulla a Cepeda, pidiéndole apropiarse de su campaña, en relación a que desde hace semanas ha sido evidente la injerencia del presidente Gustavo Petro en ella, en lo que fue el guiño más claro de cara a la segunda vuelta.

A pesar de no ser una opción de centro, Cepeda también se hizo con el apoyo de Roy Barreras, quien desde antes de la primera vuelta (y quizá motivado por la poca votación que obtuvo en la consulta interpartidista) le cantó su futuro apoyo, con la condición de que su campaña se abriera más, una petición que ahora mismo ha tomado más fuerza en otros sectores de la ciudadanía, quienes le achacan a la parquedad la derrota en primera vuelta.

En todo caso, con apenas 14.108 votos, su apoyo tendrá mucho más de simbólico que de práctico para el crecimiento del candidato de Gobierno.

En cuanto a la gravitación del centro, personificada por Fajardo y López, para Carlos Charry también hay otro elemento a considerar: los votos en blanco.

Esto resulta de especial importancia, puesto que para estas elecciones el número de personas que se decantaron por esta opción (que fue azuzada por Fajardo en 2018), no fue nada despreciable. Con 406.970 votos, este segmento de la población se convierte en un objetivo importante para ambas campañas.

“Paradójicamente, es probable que también el voto en blanco crezca, por lo cual habrá campañas que van a tratar de ganarse ese centro político, mientras que la de Abelardo lo que va a hacer es tratar de crear nuevos votantes. Es decir, tratar de conquistar a los que hicieron parte de ese 42 % de abstención”, indica.

Pese a que no obtuvo más de un cuarto de millón de votos, López ha dejado ver su predilección por Cepeda en la segunda vuelta.
Pese a que no obtuvo más de un cuarto de millón de votos, López ha dejado ver su predilección por Cepeda en la segunda vuelta. | Foto: Colprensa

Y añade: “Probablemente buena parte del electorado indeciso ya se decidió en primer vuelta. Casi siempre la tendencia en Colombia era que el indeciso era de un 15 %, y en algunas ciudades de un 20 %. Ahora vemos que, muy hábilmente, la campaña de Abelardo de la Espriella adelantó el escenario de segunda vuelta, al decir ‘es blanco o es negro, aquí no hay ninguna otra opción’.

En esto concuerda Michel Maya, quien explica por qué el escenario actual se decantó de esta manera: “El escenario que tenemos es el de un gobierno que tiene una narrativa clara de división y confrontación, y eso lo entendió la campaña de Abelardo de la Espriella. En el último mes de esta campaña se profundiza esa división frente al Gobierno y en ese escenario logran persuadir a través de la amenaza de ‘no vote su voto’”.

Para el analista, en esta segunda vuelta también entrará a jugar el voto de los abstencionistas.

“La gran pregunta que queda ahora es si esos votantes que apoyaron a Paloma Valencia, que fueron poco más de 1.500.000, van a votar por Abelardo de la Espriella o si ya se dio ese endoso que se podía dar entre los votantes que le apostaron a esa coalición. Y, si ya se deslizaron, la otra inquietud es si esos que quedan terminarán votando en blanco o se abstendrán (...) En esta primera vuelta, comparada con la de hace cuatro años, salió a votar mucha más gente”.

Añadió el analista que falta ver qué tanto podrá crecer el electorado, en esta segunda vuelta, “si podríamos llegar hasta el 60 % de la votación o si ya llegamos al techo de lo que puede movilizarse”.

Los votos se endosarán a De la Espriella

La adhesión casi que inmediata de Paloma Valencia le podría asegurar a De la Espriella una cantidad importante de los votantes que le apostaron a esta en primera vuelta, más allá de rumores acerca de que el partido Centro Democrático, en los últimos días de la campaña, había decidido lanzarse a apoyar a ‘el tigre’.

Junto con los votos que puede ponerle la estructura del uribismo, también están los votos de campañas que quedaron por fuera de esta contienda y que desde un principio marcaron punto en común con Abelardo.

Entre ellos están Miguel Uribe Londoño, quien sacó 28.657 votos; Santiago Botero, quien sumó 206.140; Sondra Macollins, que obtuvo 19.889, y Gustavo Matamoros, que alcanzó 5627 apoyos.

Pese a no representar una cifra importante (salvo en el caso de Santiago Botero, cuyos votantes estuvieron cerca de los de Claudia López), de ser endosados directamente a la campaña de Abelardo podrían representar 260.313 apoyos para su candidatura.

Este número, sin embargo, refuerza la teoría de Carlos Charry, según la cual la estrategia en adelante para esta campaña será ir detrás de aquellos que todavía no votan:

“No veo a la campaña de De la Espriella tratando de conquistar al centro y moderando su discurso, sino incentivando a la gente que se abstuvo de votar. Es probable que el crecimiento de Abelardo esté por el 1.500.000 de votos, mientras que el de Cepeda esté por debajo del millón, cerca de los 700.000”, vaticina el analista.

Comunicador Social y Periodista con sensibilidad por las artes, las humanidades y la cultura. Con larga experiencia en la cobertura de la realidad social, tanto regional como nacional. Interesado en cubrir fenómenos de medioambiente, posconflicto y DD.HH.

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