POLÍTICA
Entrevista exclusiva | Iván Cepeda en Cali: “No reconoceremos a De la Espriella como presidente” si no se resuelven tres asuntos
En entrevista exclusiva con El País durante su visita a Cali, Iván Cepeda habló del papel que asumirá como líder de la oposición, explicó por qué cuestiona la legitimidad del presidente electo Abelardo De la Espriella, defendió el llamado a la desobediencia civil pacífica y se refirió al futuro del Pacto Histórico, el estallido social y los retos del nuevo Congreso.
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5 de jul de 2026, 07:54 p. m.
Actualizado el 5 de jul de 2026, 07:54 p. m.
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A un mes del cambio de Gobierno, el senador Iván Cepeda visitó Cali para participar en un encuentro político y concedió una entrevista exclusiva a El País. El dirigente del Pacto Histórico hizo un balance de las elecciones presidenciales, defendió el papel que ejercerá la oposición durante los próximos cuatro años y explicó por qué considera que el presidente electo, Abelardo De la Espriella, aún no reúne las condiciones de legitimidad para asumir el cargo.
Durante la conversación, Cepeda también habló sobre el llamado a la desobediencia civil pacífica, respondió a las críticas por los riesgos que podría generar esa convocatoria, se refirió al estallido social de 2021 en Cali, al futuro de las reformas impulsadas por el gobierno Petro y a la estrategia política que seguirá el Pacto Histórico tanto en el Congreso como en las regiones.
Hablemos de estos primeros 15 días post elecciones. ¿Cómo los ha vivido? ¿Cómo han venido trabajando y reflexionando después de toda esa campaña tan intensa?
Prácticamente llevamos ya 10 meses de acción política intensa en este proceso electoral. Comencé en agosto del año anterior con mi anuncio de precandidatura y después todo lo que ha sido esta carrera de relevos. Y bueno, ahora ya estamos en este momento en que hemos reconocido, por lo menos en términos formales de ley, el escrutinio. No así con la legitimidad de quien ha sido elegido Abelardo De la Espriella. Y tenemos como resultado casi o cerca de 13 millones de votos, los cuales nos llenan de mucha satisfacción y orgullo.

-¿RECONOCIMIENTO DE ABELARDO DE LA ESPRIELLA?-
En ese caso, ¿cuál es la diferencia entre el reconocimiento y la aceptación?
Es muy importante esa diferencia. Primero la aceptación del resultado, nosotros la hicimos desde el punto de vista de entender la responsabilidad democrática que eso implica.
Pero ahora viene otro tema. ¿El presidente de la República cuenta con todas las condiciones de legitimidad para asumir el cargo? Esa es la pregunta que hay que hacerse.
Y la respuesta que nosotros le hemos dado a esa pregunta es no. Hay que resolver unos cuantos problemas, hemos planteado tres, para que nosotros como oposición, en este caso, pues validemos desde nuestra perspectiva esa elección y sobre todo la posesión.

Él va a sobreponer o poner por encima los intereses de nuestro país en sus decisiones y la respuesta que tenemos por ahora es no, porque tiene un deber que ha creado un juramento que le ha rendido como ciudadano de Estados Unidos. Dos, ha pertenecido a agencias de inteligencia o seguridad extranjeras. Tres, pretende extraditar o no al hoy jefe de Estado Gustavo Petro.
El presidente Petro también tiene doble ciudadanía: la italiana. Según su criterio, ¿cuál sería la diferencia con De la Espriella?
Pero ese punto ya quedó claramente resuelto y lo resolvieron 20 exmagistrados en una carta que hicieron conocer oportunamente. ¿Y en qué consiste el asunto? Si uno es ciudadano italiano, el juramento de ciudadanía italiana no implica para la persona que adquiere la ciudadanía el deber de sobreponer o superponer o poner por encima los deberes constitucionales italianos a los del país de la primera nacionalidad.
En cambio, eso sí ocurre en el caso de Estados Unidos. Un ciudadano estadounidense debe, en toda circunstancia, poner por encima, en el momento de sus decisiones como ciudadano, los intereses, la constitución y las leyes estadounidenses.
Y si eso es para cualquier ciudadano, pues uno puede decir ahí hay algún tipo de conflictos frente a cierto tipo de oficios o profesiones, pero para el jefe de Estado de un país quiere decir que cada vez que él tenga que decidir asuntos de los cuales depende nuestra soberanía, economía, la justicia, pues los problemas de orden militar y geoestratégico primará siempre en su decisión los intereses y la constitución estadounidense. No hay necesidad de darle mucha vuelta a ese asunto. Ahora, eso se agrava si uno ha sido parte de una agencia de investigación o seguridad como la DEA o la CIA.
¿Cuáles son las pruebas que ustedes tendrían para hacer la mención de que De la Espriella ha sido parte de agencias de seguridad internacional?
Hay dos o tres fuentes que nos llevan a esa conclusión. La primera es una carta que han dirigido 11 congresistas del Partido Demócrata al fiscal general de Estados Unidos y al secretario del Tesoro. La carta dice que el señor De la Espriella, la fortuna que él tiene, especialmente inmobiliaria, tiene bienes que han pertenecido a narcotraficantes o a personas que están severamente cuestionados por la ley estadounidense. Entonces, le piden al fiscal que lo investigue.

Ahora, la pregunta es un asunto tan delicado como, por ejemplo, los bienes del señor Alex Saab, que fue un operador de los bienes del régimen venezolano. ¿Cómo es posible que no hayan sido investigados anteriormente por parte de la justicia? Ahora, dicho eso, en múltiples partes figura que De la Espriella ha colaborado con la justicia estadounidense o ha hecho de intermediario para que otros colaboren, como es el caso de Saab o como es el caso de un narcotraficante que tiene el alias de Boliche.
Entonces, eso nos permite llegar a la conclusión de que lo mínimo que debe ocurrir, lo mínimo, para que estemos todos tranquilos, es que él resuelva la pregunta ¿es o no colaborador de la DEA, de la CIA, del FBI o de Homeland Security? Si él dice que no y se demuestra que no, pues una de las tres condiciones se podría ya dar por sentado.
¿Ustedes tenían esa información durante la campaña? ¿Por qué no la hicieron pública?
Sí la hicimos pública, sí se hizo pública y como digo, 20 ex magistrados de la Corte Suprema de Justicia, del Consejo de Estado, ex magistrados de la Corte Constitucional, pusieron el tema sobre la mesa. Nosotros lo dijimos claramente. Es más, yo hice dos denuncias penales contra el señor De la Espriella en medio de la campaña. Entonces, no es que aparezca ahora de la chistera del mago el conejo. Ya lo habíamos dicho con toda claridad.
-LA DESOBEDENCIA CIVIL PACÍFICA-
Su llamado a la desobediencia civil pacífica ha generado preocupación. ¿En qué consiste exactamente?
No hemos entrado en la desobediencia civil pacífica. El señor De la Espriella debe posesionarse como presidente el día 7 de agosto. Si de aquí a ese momento no se cumplen las condiciones que hemos puesto, que como lo he dicho no son caprichosas, no son simplemente, como algunos pretenden decirlo, una especie de venganza porque no logramos los 250.000 votos que nos hubieran podido dar la presidencia.
Si no se cumplen esas condiciones, eso nos fuerza, y a mí en primer lugar como líder de la oposición, a no reconocer a De la Espriella como presidente. Ahora, qué consecuencias emana de esa decisión, habrá que verlas en cada caso.

¿Cuál sería un ejemplo de desobediencia civil pacífica? Puede ser sentarse en la mitad de la vía a Buenaventura y evitar el paso...
No, no creo que el ejemplo sea ese, no. Puede haber movilización… Aquí más que la acción misma, es el sentido profundo que tiene cada acción. Porque… ¿qué ha dicho la Corte Constitucional? Para que se entienda que esto no es una ocurrencia alegre nuestra.
La Corte desde el año 94 viene haciendo sentencias y pronunciamientos diciendo que no es solamente un derecho, sino que el ciudadano que sienta que se vulnera la legitimidad de la Constitución, o se vulnera la Constitución en sí misma, tiene el deber de actuar en democracia, de actuar defendiendo la Constitución. Eso es lo que vamos a hacer.
En cada caso examinaremos qué significa eso. ¿Vamos a acatar o no cierto tipo de decisiones De la Espriella? Partiendo de la base que no lo reconocemos como Presidente, eso genera una situación bastante compleja.
En ese caso, ¿usted y su partido se hacen responsables por las consecuencias de esas acciones de desobediencia civil pacífica?
Nosotros no le indigamos a nadie nuestras decisiones. Y yo soy el primero en hacerlo. Yo soy responsable de lo que estoy diciendo. Es más, hacer desobediencia civil implica eso, hacerse responsable del acto.
Ahora, dicho eso, para que lo tengamos también claro, el señor De la Espriella prometió destripar a la oposición. Eso ya es un acto supremamente ilegal. Es decir, es una incitación a la violencia, es una amenaza.
Si usted le dice que lo van a agredir físicamente, ¿no es acaso eso un delito? Sí lo es. La violencia en un país que tiene 70 años, en los cuales hay un millón de personas que han sido muertas por esa clase de afirmaciones, no se puede trivializar. No, no es un hecho que él está diciendo jocosamente, una cosa de la cual debamos reírnos, que nos va a destripar. No, eso para nosotros no es de ninguna manera un chiste. Es algo que nos tomamos de la manera más seria. No vamos a permitir que le hagan daño a la gente, ni que la violenten, bajo sencillamente la premisa de que él estaba bromeando y que alguien se lo tomó en serio.
Pero entonces, ¿cómo hacer para que esos actos de desobedencia civil pacífica no terminen en violencia?
No, no, nosotros no estamos incitando a la violencia. Es otro el que ha incitado a la violencia. Nosotros estamos llamando a la población a reaccionar pacíficamente.
Quien incita a la violencia es el señor De la Espriella. Quien incita a la violencia es su entorno político. Quienes han cometido actos de violencia en esta campaña son ellos.
Probablemente hay algún miembro del Pacto Histórico que esté involucrado en hechos en los cuales nosotros hemos dicho: ‘condenamos abiertamente’, pero no es la generalidad.
En cambio, los miembros de su organización que han votado, que son parte de su entorno político, sí han incurrido en hechos de violencia.
Este llamado a la desobediencia civil pacífica… ¿es una forma de buscar algún tipo de negociación con el nuevo Gobierno?
Nosotros actuamos de acuerdo a lo que nos dicta nuestra conciencia, no a un interés o un cálculo político. El problema aquí es la constitución, es la democracia.
Y yo, como depositario de la voluntad de casi 13 millones de personas, no puedo ser tan irresponsable de decir, en aras de, digamos, como le gusta a cierta gente en Colombia, que rápidamente se acomoda con los nuevos vientos de la política y que quiere quedar bien con todo gobierno. Lo nuestro es una posición muy clara y la vamos a defender en todas circunstancias.

-ESTALLIDO SOCIAL EN CALI EN EL 2021-
Cali todavía carga las heridas del estallido social de 2021. Hablemos de eso…
Recordemos cómo llegó el Esmad a ciertos conjuntos residenciales, donde estaba la gente, a disparar cilindros de gas lacrimógeno. ¿Usted cómo procede así frente a una población?
Pero también podemos recordar otros hechos, ¿Cómo se le dispara a los jóvenes a los ojos con cilindros de gas lacrimógeno? ¿Cuál es el objetivo de realizar una acción de esas si no es aterrorizar a la población? ¿Usted recuerda cómo vino el Ejército a militarizar la población? ¿Usted recuerda cómo personas civiles, entre ellas un Concejal, le disparó a la gente inarme?
¿Cómo hacemos para que esto no vuelva a repetirse? El caleño se preocupa por esos llamados a desobediencia civil pacífica…
Esa gente hay que judicializarla. La Fuerza Pública no está para dispararle a la gente.
Eso no ha ocurrido en estos cuatro años, por ejemplo: ¿Usted recuerda algún hecho en el cual, durante una protesta en estos cuatro años, la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden de la Policía Nacional de Colombia (Undemo), haya ingresado a un conjunto residencial a dispararle a la gente? Eso no ha ocurrido en los cuatro años.
Cali estuvo prácticamente tres meses bloqueada…
Claro que sí. Y el país estuvo en la pandemia, luego de que la gente había sufrido semejante impacto en su economía, bajo la gran decisión del ministro de Hacienda de Iván Duque, de ponerle IVA a los artículos de primera necesidad para la población, cuando había un hambre que estaba en todos los hogares de las capas medias y de la población más pobre.
¿Qué balance se hace de esa decisión, que yo diría es criminal, por supuesto? Ninguno. Aquí lo que se intenta es decir, no, lo que hubo fue una protesta violenta. No, no hubo una protesta violenta. Lo violento fueron las decisiones que tomaron Iván Duque y, vea usted pues, ahora el que se designa como supuesto vicepresidente de este nuevo gobierno, José Manuel Restrepo.
¿Cuál es el llamado a las personas que hicieron parte de la llamada primera línea?
El llamado es a De la Espriella que no vaya a creer equivocadamente que se puede pisotear los derechos de la gente y que no va a haber movilización social. Ese es el llamado, a que no violente a la población.
La violencia viene de ellos, no de la gente, no de los muchachos de Puerto Resistencia, de las personas que ejercen su legítimo derecho a la protesta social, que está consagrada en la Constitución.
Y en el caso que se volvieran a presentar esa presencia de manifestantes durante largos periodos en lugares como Puerto Resistencia, Paso del Comercio y La Luna, entre otros, ¿Qué debería hacer el Gobierno local? ¿Cómo debería manejar esa situación?
No sé, no sé, veremos si es que se presenta, pero lo que sí es que no se puede acabar con el salario vital de la gente. Lo que sí es que no se puede quitarle las hectáreas de tierra a los campesinos que la han recibido.
Lo que sí no puede ocurrir es que la educación pública vuelva a ser objeto de medidas en las cuales se comercializa la educación. Esa es la primera pregunta que hay que plantear, no la alarma de si se va o no a obstruir la movilidad por una vía. Es decir, aquí estamos hablando de millones de personas cuyo sustento, cuya vida material depende de esas reformas que ha hecho este Gobierno.
-LA OPOSICIÓN-
¿Cómo va a ser la oposición desde el Congreso? ¿No debería ser ese el escenario y no en las calles de Colombia?
No, nosotros somos oposición en toda la vida política. No nos pueden circunscribir a ciertos espacios. No lo aceptamos. No tenemos por qué aceptarlo. Somos parte de la vida del país. Nosotros definiremos cómo hacemos nuestra oposición. No nos la van a diseñar ni a pintar otros. Eso quede claro.
Vamos a hacer oposición en el Congreso. ¿Frente a qué? A las medidas que consideremos violan los derechos de la población. De la Espriella ha anunciado ya, o mejor, sus asesores, que trae cerca de 450 instrumentos para cambiar las reformas sociales. Si es así, se va a estrellar, repito, con la voluntad no solamente de la oposición política, sino social. Porque en estos años, hay que entenderlo, la gente ha hecho de sus derechos un ejercicio cotidiano. Y los va a defender, por supuesto, por las vías pacíficas, constitucionales, pero también de una manera muy resuelta.

Aparte de la defensa de las reformas, ¿Cuáles serán las principales prioridades por trabajar?
En primer lugar, está pendiente una ley que es muy importante, que es la jurisdicción agraria, que es la posibilidad de que existan en Colombia tribunales que pueden atender los litigios históricos o más recientes en materia agraria. Esa ley hay que aprobarla, hace parte de los instrumentos que están consagrados dentro de la implementación del Acuerdo de Paz de 2016.
Están pendientes, por ejemplo, el Sistema Nacional del Cuidado, que beneficia a muchas personas, especialmente a las mujeres, que tienen que ver con la población de discapacidad.
Este Gobierno tiene el deber, que podrá asumir eventualmente después del 7 de agosto, de cumplir una serie de compromisos que ya están creados en el Presupuesto General de la Nación y en leyes que ya se han aprobado. Así que esperamos que no se incurra en el error de recortar los derechos, sino que por el contrario se mantengan y se amplíen.
El Valle fue uno de los bastiones electorales del Pacto Histórico. ¿Cómo se preparan para las elecciones regionales?
Colombia es un país que tiene una tradición electoral y de participación política intensa. Como se ha visto en estas elecciones, participaron cerca ya de 26 millones de personas, lo cual es a mi modo de ver es un importante resultado democrático en este proceso electoral.
Y ya comienzan a sonar nombres y habrá consultas ciudadanas para poder elegir las personas que sean nuestras candidatas.
Usted ha seguido recorriendo el país… ¿sigue en campaña y sería un primer llamado para los próximos años?
Yo hago política y sigo hablando con la gente. Eso es lo que me corresponde. No soy de aquellos políticos que van en campaña, eso sí, y les hace unas promesas y vuelve cuatro años después. No, no, lo mío es con la gente todo el tiempo.
-BALANCE DEL GOBIERNO DE PETRO-
¿Qué destaca del Gobierno del presidente Gustavo Petro?
Bueno, destacar todo el logro importante en materia social que tiene una cifra para simplemente ejemplificar cinco millones de personas que salen de la pobreza monetaria y dos millones de la pobreza extrema.
Ese es un saldo que difícilmente puede ostentar algún Gobierno anterior. Es el primer Gobierno que tiene una Reforma Agraria, que tiene una verdadera Reforma a la Educación Pública Superior. El primer Gobierno que plantea una política seria en materia de transformación de la matriz energética de la economía, que tiene un crecimiento económico fundamental.

Y desde ese punto de vista, nosotros tenemos resultados de, digamos, muy diversa índole en términos sociales.
¿Qué faltó en el Gobierno?
Podríamos haber avanzado a un ritmo, mucho más importante en materia de desarrollar esas políticas públicas con un resultado un poco más eficiente en algunas áreas. Y, por supuesto, el gran saldo de lo que ha sido la defensa del medio ambiente.
Por supuesto, el problema de la corrupción. Sí, estuvo presente en el Gobierno y hemos reconocido que hay que contrarrestar y combatir de una manera muy clara en el futuro.
Después de la campaña, ¿quién liderará la oposición, usted o Petro?
Ambos. Creo que el presidente Petro es una figura indiscutible de la vida política en Colombia. Él es, lo he dicho insistentemente, nuestro máximo líder político.
Y desde el punto de vista de su lugar en la historia y el desarrollo político de estos años, ejerce un liderazgo indiscutible. Ahora, soy la persona por la cual votaron, junto a Aída Quilcué, cerca de 13 millones de personas. Y eso genera, sin lugar a dudas, una responsabilidad muy clara en términos políticos.

¿Quién es el titular de esos 13 millones de votos?
El Pacto Histórico, la alianza por la vida, un acumulado de fuerzas. Eso es así, pero también tengo un mandato.
¿Por qué el Valle y el Suroccidente han apoyado tanto al Pacto Histórico y al Gobierno?
Aquí hay un reconocimiento de los sectores sociales, populares, de lo que fue este Gobierno. Y esa importantísima votación obtenida, un millón cuatrocientos mil votos en el Valle del Cauca, así lo testimonio.
En su visita al Monumento a la Resistencia en Cali, hizo alusión a la memoria de las víctimas del estallido social. Pero también hay una memoria del otro lado, de la violencia que se generó en ese momento….
Sí, lamentablemente somos un país que tiene más de 10 millones de víctimas, que son todas de muy diverso origen, pero principalmente 6 de cada 10 son de origen rural.
¿Cómo va a ser para lograr construir puentes con el nuevo Ejecutivo?
Hemos ofrecido la posibilidad del diálogo. Yo lo he dicho en la campaña electoral insistentemente. Estamos por un acuerdo nacional. Ahora, ¿qué respuesta tenemos del lado del señor De la Espriella? Una muy clara y tajante, la dio en el día de ayer el vicepresidente, o el que vaya a hacerse llamar vicepresidente, Restrepo. Y es que de ninguna manera se van a reunir con el presidente Petro.
Entonces, ¿qué hacemos ante ese escenario? Porque para dialogar evidentemente se requiere también la voluntad del quien está sentado en el otro lado de la mesa.
El Valle del Cauca es un escenario importante para el nuevo Presidente y para ustedes como oposición, ¿por qué entraría en esa puja?
No, no es una puja. En nuestro caso es un trabajo que hemos desarrollado desde hace décadas. Con las poblaciones, con los sectores sociales, de mucha fidelidad y de defensa de sus intereses. Y por eso es que hemos hecho ese trabajo de una manera tan coherente y que ha podido verse, digamos, un resultado muy claro electoral.
Pero no, lo nuestro no es venir, cada vez que hay un certamen electoral, a buscar a la población o de manera oportunista decir que nos vamos a posesionar en tal o cual lugar para poder ganar favores. No, somos coherentes con el pueblo colombiano.
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