Política
El voto por “ninguno” podría definir las presidenciales de 2026; esto dicen analistas
Teniendo en cuenta los datos arrojados por la última encuesta de Guarumo y EcoAnalítica, analistas advierten el papel que jugaría el voto por “ninguno”, en los próximos comicios.
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24 de ene de 2026, 11:32 p. m.
Actualizado el 24 de ene de 2026, 11:32 p. m.
Una nueva encuesta, de las firmas Guarumo y EcoAnalítica, dada a conocer en las últimas horas, arrojó datos sobre cuál será el panorama electoral para los próximos comicios presidenciales. En ella, los candidatos más fuertes: Iván Cepeda, por el Pacto Histórico, y Abelardo de la Espriella, lideran la intención de voto, con un 33,6%, y un 18,2 %, respectivamente.
Sin embargo, y pese a que ya comienza a perfilarse la contienda electoral, un factor diferencial comienza a ser tomado en cuenta por los analistas previa a la jornada: la intención de voto por “ninguno”.
El estudio, realizado entre el 14 y el 22 de enero a partir de 4.245 encuestas presenciales en 83 municipios, tuvo como propósito medir la favorabilidad ciudadana de los probables candidatos a la Presidencia, los partidos políticos y los alcaldes de las principales ciudades del país, de cara a las próximas elecciones.
Uno de los aspectos que ha dejado claro la medición, según analistas, es el descontento de la ciudanía por no comulgar con algunos de los ideales de los actuales candidatos. Esto se traduce en una gran inclinación por el voto en blanco, y por no apoyar a ninguno de los candidatos.

De hecho, los resultados de la encuesta mostraron que el “ninguno” aparece con fuerza en distintos escenarios, lo que dejaría por fuera de un partido u otro, a un importante porcentaje de votantes.
En la encuesta, ante la pregunta por afinidad ideológica, un 23,7 % de los encuestados no se identifica con la izquierda, ni con el centro, ni con la derecha, por lo que, en una eventual consulta para escoger candidato presidencial, el 27,8 % asegura que no votaría por ninguno. Y en un escenario de segunda vuelta, el 26,7 % mantiene esa misma posición.
Dicho panorama, más allá de un simple porcentaje, se ha convertido, para los analistas, en el verdadero factor determinador de esta contienda electoral. “Este bloque podría representarle la victoria al candidato más fuerte”, señalan.

“La ventaja de Cepeda es real, pero estructuralmente inferior al 40 %, lo que lo consolida como un líder plural en un escenario con muchos candidatos”, -aunque vulnerable si la oposición logra unificarse-, anotó uno de los analistas.
Y añadió, “en todos los escenarios de segunda vuelta, Cepeda esta atascado en 39-42%, y en todos los escenarios los ”Ninguno" están casi en ese mismo nivel. El bloque decisivo no son los votantes ideológicos, sino estos “ninguno”, anti sistema/candidato. Cepeda gana si estos se mantienen fragmentados".

A este panorama se suma otro factor clave: la gestión del actual Gobierno. Y es que, la aprobación del presidente Gustavo Petro se sitúa en 40 %, frente a una desaprobación del 53,3 %, lo que, según expertos, impacta directamente la imagen de Cepeda, y por supuesto, afecta el apoyo en los comicios.
“La coalición del Pacto Histórico es disciplinada, pero no tiene mucho margen de crecimiento, por lo que, el desafío para Cepeda no está en retener a su electorado, sino en atraer a los votantes del ‘ninguno’, y eso, es lo complejo”, advierten.
Ahora bien, para el analista político internacional John Mario González, el alto porcentaje de intención de voto por “ninguno” que aparece en la encuesta de Guarumo no puede leerse de manera automática ni trasladarse directamente a algún candidato.
Sin embargo, considera que uno de los principales problemas de la derecha es su fragmentación, mientras que la izquierda avanza con ventaja estructural.
“Esta encuesta coincide en general con todas las que se vienen publicando desde noviembre, y en ese contexto, el panorama actual es preocupante para la derecha, mientras que una de las principales ventajas de la izquierda es que “tiene claro cuál es su candidato desde muy temprano”, asegura el analista.
En ese sentido, González añade que de querer ganar ese porcentaje de votantes insatisfechos, la derecha aún tiene tiempo para unificarse, consolidar un mensaje y aprovechar las consultas del próximo 8 de marzo.
“Sin embargo, enfrenta problemas estructurales: atomización, ausencia de una figura aglutinadora y falta de conexión popular, especialmente con las clases populares”, por lo que allí es donde está el verdadero reto.

Periodista de cultura, entretenimiento y tendencias, experta en edición digital e impreso. Amante de las historias que inspiran. Aprendiz constante.
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