Política
El Pacto Amplio y la Gran Consulta por Colombia: así se empiezan a perfilar las consultas de izquierda y derecha
Aunque la ‘Gran Consulta’ ha acogido a más candidatos, analistas señalan que sigue siendo un sector fragmentado. En el ‘Pacto Amplio’, pese a que el llamado a ganar es Iván Cepeda, Roy Barreras podría igualarlo.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias


18 de ene de 2026, 04:24 p. m.
Actualizado el 18 de ene de 2026, 04:24 p. m.
Noticias Destacadas
Candidatos a la Presidencia empiezan a afinar sus estrategias para sobrevivir al primer termómetro electoral del año. Unas consultas que, más que medir quiénes comienzan a perfilarse como favoritos, medirán la capacidad de las fuerzas políticas para ordenar sus bases y movilizar votantes.
El 8 de marzo los colombianos podrán votar por uno de los nueve nombres incluidos en la ‘Gran Consulta por Colombia’, de centro derecha, o por uno de los siete aspirantes del ‘Pacto Amplio’, de la centro izquierda.
De cada consulta saldrá un presidenciable llamado a representar cada sector, quien se enfrentará en primera vuelta a los candidatos que no participan de ese proceso.
Hasta el momento, en la consulta de centro derecha participarán Juan Manuel Galán, Paloma Valencia, David Luna, Vicky Dávila, Juan Daniel Oviedo, Mauricio Cárdenas, Aníbal Gaviria, Juan Carlos Pinzón y Enrique Peñalosa.
A diferencia de la izquierda, este bloque no se está peleando la continuidad del proyecto político de Gustavo Petro, que además ya tendría un favorito, sino que, según advierten analistas, lo tendrá más difícil debido a la fragmentación de ese sector y la necesidad de recobrar la confianza ciudadana.
“En la derecha lo que realmente está en juego es si el voto antiPetro se concentra o se va a dispersar. Paloma Valencia parte con una ventaja enorme, pero lo que importa no es si gana, sino con cuánto gana, porque ese margen determinará si podrá exigir disciplina y adhesiones reales o si saldrá como una candidata débil, obligada a convivir con proyectos paralelos como el del puntero de la derecha, Abelardo de la Espriella, o con los sobrevivientes de la propia consulta”, analiza Juan Camilo Vanegas, director de la Escuela de Gobierno de la Universidad San Buenaventura.
Está de acuerdo el analista y consultor político Germán González, quien anota que los nueve aspirantes deberán cohesionar su potencial electoral y evitar la dispersión del voto de centro derecha y antipetrista, consolidándose como alternativa frente a las “nuevas derechas”, como De la Espriella.
“Más que movilizar votos, está en juego si los candidatos logran mostrar un proyecto propio más allá de ser oposición al petrismo y superar el riesgo de tener dispersión del voto en primera vuelta. El reto es que entre ellos existen diferencias ideológicas, y esa falta de acuerdo programático pone en duda si los candidatos perdedores estarán dispuestos a replegarse y rodear al ganador”, dice.
Esta semana se hicieron algunos movimientos por parte de candidatos, pero llamó especialmente la atención que el Partido Oxígeno anunció el aval de Peñalosa por solicitud de Pinzón, quien también tiene el respaldo de esa colectividad, sembrando la pregunta sobre la legalidad de ese doble aval y si es posible que esa decisión afecte su participación en la consulta.
En cálculos de Rubén Erazo, presidente de la Asociación Colombiana de Consultores Políticos, “Valencia llega con una ventaja clara porque tiene el único activo que de verdad pesa en ese bloque: la bendición explícita de Álvaro Uribe, que sigue siendo el gran ordenador emocional de ese electorado. Vicky Dávila compite desde la visibilidad, no desde estructura, y Pinzón parece haber entendido tarde que si no se mueve tácticamente puede quedar reducido a un ‘buen currículo con un buen peinado’ sin votos reales”.
Añade que posiblemente la victoria sea de Paloma, pero con una votación no muy significativa, “lo que deja la pregunta de cuánta autoridad real tendrá después del 8 de marzo”.
¿Victoria segura de Cepeda?
La consulta de la izquierda, que en un principio se creía desierta, pero que poco a poco consolidó más integrantes, estará conformada por Iván Cepeda, Roy Barreras, Camilo Romero, Juan Fernando Cristo, Clara López y Luis Gilberto Murillo.
Para muchos, el triunfo está más que ‘cantado’ para Cepeda, quien ya ganó la consulta interna del Pacto Histórico y tiene el apoyo del Gobierno; sin embargo, advierten que la votación podría no ser tan alta y que Roy Barreras, quien tendría el respaldo del Partido de la U, podría estar creciendo en apoyos.

“La consulta funcionará como un plebiscito indirecto sobre la idea de ‘cambio’. No se vota explícitamente por el Gobierno, pero sí se evalúa su legado, su coherencia y su capacidad de proyectarse más allá del liderazgo presidencial actual”, menciona Néstor Quiroz, docente e investigador universitario.
Indica que la izquierda parte con una ventaja organizativa y simbólica: “Cuenta con un electorado politizado, movilizado y con alta identidad ideológica. No obstante, esa fortaleza también marca su principal límite y la continua pérdida de seguidores, dado la naturaleza de eventos de corrupción. Es previsible que la consulta arroje un resultado con alta participación relativa, pero concentrada en un electorado ya convencido”.
En opinión de González está en juego la capacidad de movilización de Cepeda, más allá del voto duro del progresismo y de las estructuras políticas que ya mostraron capacidades en la consulta interna del Pacto en octubre del 2025.
“Ese espacio central es clave, y actores como Juan Fernando Cristo y Roy buscan articular apoyos pragmáticos. La participación será el principal indicador, porque da una idea del potencial electoral que puede tener un candidato: si es alta, muestra fuerza; si es baja, refleja límites del petrismo y su dificultad para capturar el voto volátil del centro”, agrega.
Augura que la izquierda tendrá más apoyos de los 2,7 millones que logró movilizar en la consulta de octubre, pero menos de los 5,8 millones que obtuvo en la consulta de marzo de 2022.
Erazo, de su parte, anota que si Cepeda puede participar, él ganaría. Esto último depende de que se solucione la disputa jurídica en la que está envuelto, ya que la Registraduría alega que la consulta en la que participó en octubre del año pasado tenía un carácter interpartidista, ya que tuvo representación de otros partidos como el Polo Democrático, la Unión Patriótica y el Partido Comunista.
“Si no puede, ganaría Roy. Camilo Romero y Daniel Quintero juegan un papel más testimonial que decisivo frente a esos dos polos. A diferencia de la derecha, aquí sí hay estructura, burocracia, dinero, base militante y disciplina de bloque; por eso la consulta de la izquierda sí va a ser una medición de fuerza real”, expresa.
Vanegas no ve tan claro el triunfo de Cepeda, sosteniendo que está muy disputado con Roy.

“Si bien es cierto que las encuestas marcan muchísimo más fuerte a Iván Cepeda, no se puede descartar el despliegue territorial que ha estado haciendo Roy desde hace varios meses y la capacidad que tenga de mover aliados políticos y estructuras. Yo no me atrevería a decir que Cepeda ya es el ganador, sino que hay que esperar los resultados, pero sí es claro que de ahí saldrá el candidato que estará en segunda vuelta”, dice.
Nada está asegurado
Aunque algunos candidatos han declarado que de las consultas saldrán las dos fichas que se enfrentarán en la segunda vuelta presidencial de junio, las fuentes consultadas coinciden en que eso no es cierto.
“Decir que los ganadores de las consultas serán automáticamente los candidatos de segunda vuelta es una afirmación simplificadora que no resiste un análisis profundo del comportamiento electoral colombiano. Es cierto que las consultas otorgan visibilidad, legitimidad interna, estructura territorial inicial y narrativa de victoria temprana, pero la política colombiana se caracteriza por altos niveles de volatilidad electoral, baja lealtad partidaria y una creciente influencia de factores coyunturales”, anota Quiroz.
Además, no se puede sacar del panorama electoral a los aspirantes que no van a participar en la consulta, pero que las encuestas perfilan entre los primeros en la intención de voto, como Abelardo de la Espriella y Sergio Fajardo.
“Que los ganadores de las consultas vayan directo a segunda vuelta es una idea cómoda, quizás para unos lógica, pero falsa. En Colombia las consultas no logran presidentes automáticamente: logran establecer jefes de bloque. El ejemplo más claro es 2022: Federico Gutiérrez ganó la consulta de la derecha y aun así terminó fuera del balotaje, porque la elección real se movió por otra lógica, la de la polarización y el voto útil”, precisa Erazo.
Y añade que probablemente este año ocurra algo similar con Paloma Valencia: “Si gana, va a crecer sustancialmente, se va a moderar y va a terminar representando una derecha más institucional, probablemente complementada por un actor como Abelardo de la Espriella, que jugará el papel del ‘radical externo’ que empuja votos hacia el bloque. Eso puede configurar una derecha más amplia de lo que hoy parece, incluso si ella no arrasa en la consulta”.
Para concluir, el docente Juan Camilo Vanegas menciona que las consultas les permiten a los partidos y a las organizaciones políticas “tener un punto de partida importante frente a la primera vuelta y, además de eso, empujar las elecciones de sus listas al Congreso”.

Comunicadora social y periodista egresada de la Universidad Santiago de Cali, con diplomado en Comunicación Política. Escribo sobre política local, nacional e internacional.
6024455000







