Economía
Trasladarse a Colpensiones no garantiza una buena pensión
Miles han tomado una de las decisiones más importantes de su vida laboral. Sin embargo, el verdadero desafío comienza después del traslado.
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14 de jun de 2026, 04:08 p. m.
Actualizado el 14 de jun de 2026, 04:08 p. m.
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Por Marcelo Duque, Ph. D. Director Cómo Me Pensiono
El próximo 16 de julio de 2026 vence la ventana pensional para las mujeres que tenían 47 años o más y los hombres que tenían 52 años o más, al momento de entrada en vigencia de la ley, es decir a julio del 2024. Debemos entender lo anterior desde el corto plazo e igualmente desde nuestra estrategia pensional de largo plazo.
Es decir, por una parte, es determinante saber para quienes superan las edades en mención, cuáles son los pros y los contras de trasladarse al sistema público de pensiones.
Migrar a Colpensiones no es un mundo perfecto, para citar un ejemplo, si el trabajador pierde el empleo faltando 7 años, se enfrenta a una gran dinámica, lograr mantener el promedio de cotización. Veámoslo con un caso de la vida real, si una mujer de 50 años tiene un salario de $10.000.000 o un hombre de 55 años y quieren conservar el promedio deberá seguir cotizando como independientes.

Mantener ese promedio podría representar aportes cercanos a $3 millones mensuales entre salud y pensión.
Dicho en otras palabras, no es sencillo obtener la mejor pensión en Colpensiones cuando hay un cambio abrupto de la situación en los diez años previos al momento de pensión.
En ese orden de ideas, lo que viene después del 16 de julio para quienes deciden trasladarse a Colpensiones, será cuidar sus semanas, por aquello de que a más cantidad de tiempo cotizado mejor pensión y con mayor precaución cuidar el promedio de cotización. Ambas son variables centrales para pensionarse de la mejor manera en el sistema público.
Para los jóvenes los consejos van en varias direcciones; en primer lugar, empezar a cotizar lo más temprano posible, en mi opinión siempre se debe estar cotizando, sea para construir capital -si deciden por un fondo privado- o semanas para obtener la pensión obligatoria.

La decisión dependerá de diversas variables; edad, género, edad del cónyuge, hijos, donde se ha trabajado, si es dependiente o trabajador por cuenta propia, entre otras. Mi mayor sugerencia es no suspender nunca la cotización, salvo que literalmente no haya ni con que mercar.
Tarde o temprano la pensión puede ser la única o la principal fuente de ingreso. La discusión estos dìas se concentra en si conviene o no trasladarse. Sin embargo, la verdadera pregunta es otra: ¿qué harás después? Porque una buena pensión no depende únicamente del régimen al que pertenezcas, sino de las decisiones que tomes durante los años previos a tu retiro.
Por eso cotizar y ahorrar son las llaves que puedan llevar a los jovenes a tener una pensiòn digna en su edad adulta.

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