Economía
Reconstruir las zonas devastadas por el terremoto podría tardar hasta cuatro años; esto explica Camacol
El gremio de la construcción señala que el principal desafío será atender las cerca de 76.000 viviendas destruidas o averiadas, debido a que están dispersas en cientos de municipios y varios departamentos.
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14 de ago de 2026, 08:29 p. m.
Actualizado el 14 de ago de 2026, 08:29 p. m.
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La reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto podría extenderse hasta cuatro años y requerirá la participación coordinada de constructores, entidades financieras, aseguradoras, empresas del sector y autoridades, advirtió Guillermo Herrera Castaño, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol).
En diálogo con La FM, Herrera explicó que el gremio comenzó a trabajar desde el primer día de la emergencia, principalmente a través de sus regionales, que han apoyado la recuperación de infraestructura, la evaluación de daños en edificaciones y las labores de los equipos de rescate.
Aunque estas acciones corresponden a la primera fase de atención, el dirigente gremial señaló que, de manera paralela, el país debe empezar a preparar la reconstrucción de las zonas afectadas.
De acuerdo con las cifras presentadas por el Presidente de la República, 10.677 viviendas fueron destruidas y otras 65.841 resultaron averiadas. A esto se suman 127 edificios que colapsaron.
En total, las viviendas destruidas y averiadas representan cerca de 76.000 unidades, una cifra que Herrera comparó con el número de viviendas existentes en una ciudad como Tunja. Sin embargo, aclaró que el principal desafío no está únicamente en la cantidad de inmuebles afectados, sino en su dispersión.
“El gran reto no es por el número de unidades, sino sobre todo por su dispersión geográfica”, afirmó.

Las viviendas afectadas están distribuidas en cientos de municipios y varios departamentos, por lo que la reconstrucción exigirá una amplia capacidad de coordinación y una intervención adaptada a las condiciones de cada territorio.
Para Herrera, los constructores regionales tendrán un papel fundamental en esta etapa, debido a su conocimiento de los territorios y a que ya están presentes en las zonas afectadas.
Según explicó, estas empresas fueron de las primeras en movilizarse para apoyar la atención de la emergencia, experiencia que será determinante cuando comience la reconstrucción. A su vez, los grandes constructores del país deberán acompañar el proceso y ampliar la capacidad disponible. “Esto es básicamente un esfuerzo que nunca habíamos enfrentado en el país”, manifestó.
El Presidente de Camacol indicó que las obras deberán definirse a partir de la valoración definitiva de los daños y de proyectos que permitan establecer las condiciones y prioridades de intervención.
Mientras se avanza en ese diagnóstico, equipos técnicos de las regionales del gremio ya realizan inspecciones en edificaciones que permanecen en pie. Las brigadas están conformadas por profesionales y voluntarios de áreas como ingeniería estructural, arquitectura e infraestructura.

Herrera advirtió que no es posible determinar de manera general si una vivienda que presenta grietas es segura o puede ser habitada nuevamente. Cada inmueble debe ser evaluado individualmente. “Cada caso tendrá que mirar las condiciones específicas”, explicó.
Las revisiones se adelantan en coordinación con las autoridades locales, que deberán determinar las condiciones de seguridad de las edificaciones y definir si los habitantes pueden regresar a sus viviendas.

Comunicadora Social - Periodista de la Universidad Autónoma de Occidente, con amplia experiencia en periodismo regional, comercial y desde hace tres años trabajo en la sección de economía.









