¿Por qué las tarifas de la energía están 'por las nubes'?

¿Por qué las tarifas de la energía están 'por las nubes'?

Septiembre 25, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
¿Por qué las tarifas de la energía están 'por las nubes'?

Los grandes consumidores dicen que la energía que se les está vendiendo está muy cara. Gremios y analistas afirman que la salida son cambios en la regulación.

Esta semana el gremio que reúne a los grandes consumidores de energía eléctrica en Colombia lanzó una alerta que generó una preocupación en todos los usuarios: El costo de la energía seguiría aumentando en el 2017.   La inquietud no es poca, teniendo en cuenta que los colombianos, y en especial los  caleños, han tenido que asumir altos costos por este servicio público a lo largo del 2016 por el impacto del fenómeno de El Niño. Solo en la ciudad el aumento estuvo entre  $14 y $49 por kilovatio, según el estrato durante el primer semestre del año. Pero ¿de dónde viene este delicado pronóstico? La problemática la planteó María Luisa Chiappe, presidenta de  Asoenergía, quien dice que la energía para los grandes usuarios (la industria) ha venido subiendo 9 % al año en términos reales.  El panorama para el 2017 no parece ser diferente porque los grandes consumidores no han encontrado quién les suministre una parte de la energía que necesitan con contratos de largo plazo  y a precios competitivos, por lo que prevén que el alza continuará.  Según Chiappe, los  contratos  se ofrecen hoy a $220 el kilovatio hora, eso equivale a unos  US$80 por megavatio hora.  “Este precio es solo por generación. Nuestros competidores internacionales pagan hoy US$70 por toda la tarifa”, dice. Antes del fenómeno de El Niño se   podían negociar  contratos de largo plazo a $140 por kilovatio hora, según estimaciones de la consultora Óptima. Algunos analistas piensan que puede haber algo de especulación entre los que venden la energía, porque no hay razones de peso que indiquen que algo  sucederá  en el mercado, en el corto y mediano plazo, que justifique el alza actual. Esta situación afecta a las empresas, pero  puede repercutir en los usuarios finales. Por ejemplo, Emcali para garantizar la energía de los usuarios, en los próximos años,  debe buscar contratos de largo plazo y si tiene que aceptar un costo alto, pues paulatinamente tendrá que trasladar esos valores  al consumidor.  En Colombia, en promedio, el 80 % de la energía se vende a través de contratos de largo plazo, ya que a las empresas les permite tener costos estables y a los comercializadores no arriesgarse a los altibajos del mercado. El 20 % restante se negocia en la Bolsa de Energía, donde el valor responde a la coyuntura. Por ejemplo, en época del fenómeno de El Niño el kilovatio llegó a costar más de $1000 y hoy, cuando los embalses se han recuperado vale $134. Daniel  Romero, director de la Cámara de Energía de la Andi, dice que  una de las salidas de corto y mediano plazo a esta problemática es aumentar la oferta actual  de generación y sustituir las plantas ineficientes por unas que generen a buenos precios.  Para ello propone que el Gobierno abra de manera urgente una  subasta para ejecutar nuevos proyectos, de manera que la industria y los distribuidores encuentren mejores ofertas en el mediano plazo. Actualmente, el país cuenta con una capacidad instalada de generación de energía de 16.400 megavatios. A juicio de Romero se requieren unos 3000 megavatios adicionales con plantas competitivas, que aumenten la oferta en menos de cinco años. Cambios en la regulación Pero no todos creen que una mayor oferta de generación resuelve el problema de la energía en Colombia. Alejandro Castañeda, director de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras  Andeg, dice que es cierto que no hay una suficiente oferta de contratos de energía, pero considera que la salida no es con nueva capacidad. “La solución  es flexibilizar el mercado y darle herramientas a los consumidores para interactuar y eso se logra con cambios en la regulación”, dice.  Las propuestas planteadas son: estandarizar los contratos de energía. Argumenta Castañeda que hoy solo se hacen contratos  bilaterales (comprador-vendedor) y considera necesario que  ingresen terceros al mercado,  no solo generadores sino también agentes financieros que compren y den liquidez al mercado, “que se  permita que una industria entre a la plataforma mire que contratos están disponibles y lo compre día a día si es el caso”.  La segunda recomendación es ajustar el precio de escasez (se refiere al precio máximo al que se paga el kilovatio en Bolsa). Este punto se debatió durante el fenómeno de El Niño, pues el país tuvo que generar con plantas de gas que usan combustibles líquidos, cuyas directivas argumentaron que el precio de escasez ($320 por kilovatio) estaba muy por debajo de sus costos. “Este  precio se debe ajustar a los combustibles que utiliza el  país”. En tercer lugar, proponen   revisar  el cargo por confiabilidad, que es una tarifa que pagan todos los consumidores a las generadoras por estar disponibles.  La sugerencia del  sector es que este dinero, que en 10 años superó los $10 billones, se le pague solo  a las generadoras eficientes. Sobre el tema Andrés Izquierdo, director de la consultora Óptima, coincide en que el problema del sistema eléctrico colombiano es de regulación, pues se tienen una serie de normas complejas. “Sino se soluciona el tema del precio de escasez no habrá  interés de los inversionistas, el Gobierno debe simplificar la regulación y permitir que la demanda  participe del mercado”, afirma. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) tiene varias normas en estudio, sin embargo, aún no se toman decisiones sobre estos temas. Para Ángela Montoya, presidenta de Acolgen, Colombia tienen un sistema eléctrico fuerte, lo que quedó demostrado durante el fenómeno de El Niño, pues el país no se apagó, pero reconoce la problemática actual de que algunos generadores  no pueden ofrecer contratos a largo plazo. Mientras tanto, los consumidores, así como la industria están a la espera y expuestos a que los precios suban. El Sistema Eléctrico Nacional está conformado por: 1) Generadores (hidroeléctricas, térmicas y tecnologías alternativas). 2) Transmisión.3) Distribución.4) Comercializadores.  Algunas  empresas solo están en una parte de esta cadena, pero otras hacen varias labores, es decir, generan y comercializan.También  están los consumidores que pueden ser los hogares o las industrias. La energía se  vende en  la Bolsa, según un precio que fluctúa diariamente o mediante contratos bilaterales de largo plazo (a 5 o 10 años).

 

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