Economía
Estos son los efectos económicos para Colombia y el mundo de la guerra contra Irán
Petróleo más caro, inflación, restricciones al comercio serían algunas de las consecuencias de la guerra en Medio Oriente.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias


2 de mar de 2026, 09:35 p. m.
Actualizado el 2 de mar de 2026, 09:35 p. m.
Noticias Destacadas
Aunque la guerra contra Irán parece lejana para Colombia, las consecuencias que puede dejar en la economía local como internacional.
Javier Díaz, presidente de Analdex, explicó que son cuatro los efectos que esto podría para el país. Por un lado, se incrementarían los ingresos por exportaciones de petróleo por el alza en el precio internacional.
Efectivamente, este lunes 2 de marzo, el precio del barril de Brent llegó a dispararse casi 14% y el de West Texas Intermediate, cerca de 12% en la apertura, después del fin de semana en el que Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva contra Irán que mató al guía supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei.
Un segundo efecto, que ya no es tan positivo sería que se impactarán las cadenas de suministro y la logística mundial, por lo que se encarecerían los fletes y seguros. Esto ya había sucedido en el paso y dejó inflación en muchos países.
“Tercero, las importaciones de gas licuado podrían ser más caras para el país, por la contingencia mundial y, por último, un posible aumento en el precio de la gasolina a nivel interno”.
El país había entrado en un descenso en el precio de la gasolina, con una reducción de $1000 este año, luego de haber tenido un alza de cerca de $9000.
De seguir la situación, es posible que la tendencia a la baja del combustible se detenga.

¿Existe riesgo de un shock petrolero?
La situación en Irán compromete gravemente el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, arteria estratégica entre Irán y el sultanato de Omán.
Por ese estrecho transita aproximadamente el 20% del petróleo consumido en el mundo.
Para el economista Sylvain Bersinger, fundador del gabinete Bersingéco, esta situación hace “surgir el riesgo de un tercer shock petrolero, después de los de 1973 y 1979 y tras el shock gasista de 2022”.
“El escenario de un barril de petróleo que suba hasta los 110 dólares (...) puede considerarse un escenario creíble”, añadió.
Pero tal aumento no sería “de una magnitud excepcional, ya que el barril alcanzó más de 140 dólares en 2008 y más de 100 dólares a comienzos de la década de 2010”, matizó.
Para Adam Hetts, responsable mundial multiactivos de la sociedad de inversión Janus Henderson, asimismo, es cierto que los precios del petróleo deberían subir, pero mantenerse “en niveles razonables”.

- Consecuencias para el comercio
El conflicto podría suponer un “shock” en los intercambios “en el peor momento posible”, ya que el comercio mundial está “puesto a una dura prueba por la ofensiva de Trump sobre los aranceles”, estimaron los economistas del banco ING.
Más allá del sector de la energía, “el cierre del espacio aéreo del Golfo perturba los corredores aéreos entre Europa y Asia”, añadieron esos expertos en una nota.
Para Ruben Nizard, responsable de la investigación sectorial en Coface, esta crisis también podría “volver a alimentar la subida de los costes del flete marítimo”.
“A nivel mundial, esto abriría la puerta a un escenario económico de estanflación, con un crecimiento muy débil, incluso nulo, o incluso negativo en algunos países”, comentó.
Impacto para los mercados
Este conflicto afectará también a la economía mundial y a los mercados, sobre todo si se prolonga.
Para los economistas del banco Natixis, “cualquier interrupción duradera” del tráfico en el estrecho de Ormuz “tendría importantes implicaciones para los mercados, pero también para la dinámica de la inflación y la estabilidad económica global”.
“China se vería particularmente afectada por esta guerra”, agregan.
Cyrille Poirier-Coutansais, director del departamento de investigaciones del Centro de Estudios Estratégicos de la Marina, en Francia, coincidió con este análisis.
“El cierre del estrecho de Ormuz es un asunto de primer orden para la economía mundial” y sobre todo “para la economía china”.
Asia es la región “más dependiente del estrecho de Ormuz para sus importaciones”, dijo a la AFP.
“La cuestión es saber si va a haber combustible necesario para hacer funcionar la fábrica del mundo”, comentó.
Para Bersinger, sin embargo, “el shock inflacionista debería ser, según las primeras estimaciones basadas en los datos disponibles, inferior al de 2022-2023”.
Esto, dijo, debería permitir que la economía francesa “evite la recesión”.
En Europa, los tipos de interés de los principales Estados subían el lunes, ya que los inversores apuestan por una mayor inflación.
El tipo de interés alemán a diez años, referencia en el continente, alcanzaba hacia las 14H30 el 2,70%, frente al 2,64% del viernes.
6024455000








