Feria del Libro de Cali, director del evento explica cómo se hizo la curaduría

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Así se hizo la curaduría de la Feria de Libro de Cali 2019

Octubre 07, 2019 - 01:26 a.m. Por:
Yefferson Ospina, reportero de El País
Juan Camilo Sierra

Juan Camilo Sierra ha estado al frente de la FILCali desde 2016.

Archivo El País

Este jueves se inaugura la Feria Internacional del Libro de Cali, que este año tiene como invitados a varios de los escritores y artistas más reconocidos del mundo francoparlante de África y las Antillas.

Autores tan fascinantes como el togolés Sami Tchak (‘Puta vida’, ‘Place des Fêtes’), que aborda en su literatura lo más siniestro y decadente del mundo occidental contemporáneo, o la poeta Tanella Bonni, que retrata el universo negro en los países blancos, harán parte del grupo de invitados a esta fiesta literaria que se prolongará hasta el 20 de octubre.

Juan Camilo Sierra, director de la FILCali, cuenta cómo fue el proceso de curaduría de esta edición que nos presenta una Francia menos conocida y romántica, pero igual de fascinante.

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¿Cómo se hizo la curaduría para elegir los escritores francoparlantes que vienen a la Feria Internacional del Libro de Cali?

La idea de que Francia sea el país invitado a la FILCali, está directamente relacionada con un tema de culturas negras en el Pacífico Colombiano. Cali es la segunda ciudad con mayor población afro en Suramérica después de Salvador de Bahía, y Francia tiene enorme interés en poner a dialogar todo el universo francófono del África Subsahariana y de las Antillas con nuestras culturas del Pacífico. Ahí nace el concepto del proyecto. Luego lo que se hace es un trabajo de doble vía con la Embajada de Francia en Colombia, en el que van y vienen propuestas. Un país que viene a una Feria del Libro como la de Cali, busca tener una presencia fuerte, busca que sus invitados cubran muy distintos aspectos de la cultura, sobre todo en temas de libros y lectura. Hay un grupo de 23 invitados de distintos países del África Subsahariana y de las Antillas, entre los que hay escritores para niños, para adultos, para jóvenes, académicos, un chef, un curador de arte contemporáneo, y otras personalidades que se suman.

Yo creo que este es un ejercicio muy interesante, porque presenta otra forma de identidad de país. Francia no es solo el hexágono europeo, sino que es un universo que empieza con la reinvindicación de otras formas de identidad, muchas de ellas muy brutales, como lo que significó su papel en las colonias que hoy son países que le aportan a la identidad de Francia.

“Francia no es solo el hexágono europeo, sino que es un universo que empieza con la reinvindicación de otras formas de identidad, muchas de ellas muy brutales, cómo lo que significó su papel en las colonias que hoy son países que le aportan a la identidad de Francia”.
Juan Camilo Sierra
Director de la Feria Internacional del Libro de Cali

¿La Feria se plantea en su curaduría y en su concepto literario todo el fenómeno contemporáneo del rechazo a la migración africana que se está viviendo no solo en Francia sino en toda Europa?

Nos planteamos ese y muchos fenómenos más. Algunos del orden coyuntural y otros del orden general. La Feria debe atender todo tipo de públicos y debe estar abierta para que todos estos públicos puedan recibir opiniones diversas sobre estos temas, de modo que quien vaya a la Feria pueda construir una opinión personal. Es decir, la Feria es una plataforma abierta, plural, constructiva que admite todo tipo de posiciones. Pero la Feria no ocupa un espacio de opinión como organización. Este tema por el que me preguntas es una las discusiones esenciales en este momento en el planeta y en Colombia también, y todo este tema que vincula la diáspora afro en el mundo es de una pertinencia cada vez mayor. Los niveles de racismo siguen siendo crecientes tanto como los niveles de desigualdad. Así que sí es muy importante que un espacio de formación como la Feria Internacional del Libro de Cali, tenga espacios para discutir esos temas, que aparecen de un modo transversal en toda la Feria.

¿Cuál es la presencia de escritores afro colombianos en la FILCali?

Tenemos muchos en diálogo con los escritores francoparlantes que vienen, y otros programados en distintas mesas. Tenemos por ejemplo una mesa con un grupo de autoras afro colombianas, junto al Instituto Afrodiaspórico del ICESI. Tenemos presentaciones con autoras como Mary Gruesso, y un homenaje a Arnoldo Palacios, que es la vanguardia de la literatura negra. El Grupo Planeta publicará varios de sus libros que no están ahora disponibles en el mercado. Tendremos cinco mesas alrededor de su obra y la presencia de Pol Palacios, su hijo. Y hay toda una franja Pacífico que hacemos cada año y que este año es más fuerte.

¿Cómo se plantea la Feria un equilibrio entre lo más comercial de la industria editorial, y los espacios para autores y obras valiosas que no son tan reconocidos dentro de la industria?

Consideramos que debe haber espacio para todo tipo de autores. La programación de la Feria se nutre de distintas fuentes, y una muy importante son los expositores, que ocupan las carpas de libros, que vienen creciendo mucho año a año. Ahí hay expositores muy distintos, y buscamos hacer una curaduría para complementar el tema de mercado, formalizando el mercado del libro. Tú vas a encontrar en la Feria las grandes casas multinacionales, editores locales, editores regionales, personas que se autoeditan o hacen parte de convocatorias públicas, editoriales universitarias, etcétera.

Los expositores nutren la programación de manera muy importante, sobre todo por la presentación de novedades, que es clave para las editoriales, para los públicos y para el mercado. Los autores que vienen a la Feria, entonces, son los autores que nos proponen las editoriales y con los que armamos las charlas y presentaciones de libros en muchos formatos. Luego la Feria tiene otras franjas que ha ido definiendo, según el lugar que ocupamos: una Feria en Cali, que es la gran ciudad del Pacífico Colombiano. Este año, además, tenemos una franja nueva, que se llama ‘Cali te incluye’, y que busca ofrecer espacios en la Feria a personas que no tienen el recurso para alquilar un stand. Estos autores pueden enviarnos sus libros, entran a un concurso y de allí son elegidos los ganadores. Este año tenemos 22, que se presentan en los mismos espacios en los que puede presentar un autor tan famoso como Mario Mendoza o William Ospina.

La Feria tiene además una franja descentralizada que este año está más fuerte. Gracias a una iniciativa de la Universidad del Valle, hacemos 5 Festivales del Libro y la Lectura, en Buenaventura, Buga, Cartago, Palmira y Tuluá, paralelos a la Feria. Allí la programación cobra otra dinámica. Trabajamos con las sedes de Univalle, con Secretarías de Cultura y otras instituciones. En cada una de esas ciudades tenemos entre 35 y 40 eventos, que tienen el gran objetivo de visibilizar el trabajo de quienes se dedican a hacer literatura en los mismos territorios. La programación es muy diversa, buscamos que todo el mundo quepa y que haya oferta para todos los públicos.

Cuéntenos, cómo ha sido el crecimiento económico de la Feria...

Esta Feria es prácticamente igual a la suma de las tres ferias anteriores en muchos indicadores. Las tres ferias anteriores, sumadas en presupuesto, costaron $2.700 millones y esta costará un poco más de $2 mill. Las tres ferias anteriores sumadas significaron 434 eventos, y en esta ya tenemos más 500 eventos programados entre Cali y las cinco ciudades de los Festivales del Libro y la Lectura. Las tres ferias anteriores sumadas son 743 invitados y en esta ya estamos por los 600. Todo ese crecimiento se da en función de una demanda real. Para las editoriales y los expositores que vienen es muy costoso desplazarse hasta Cali. Para ellos cada Feria es una unidad de negocio y necesitan tener rédito, son empresas privadas. Si les va bien, vuelven; si les va mejor, crecen, y si les va muy bien convocan a otros expositores. En Cali está pasando eso. En la primera Feria se vendieron 18 mil libros, el año pasado se vendieron 44 mil. La primera tuvo 78 mil visitantes, el año pasado tuvimos más de 200 mil.

¿Eso significa también que otras firmas de la industria editorial se están sumando a la Feria?

Claro que sí, nuevas editoriales de Colombia y de afuera. Y también nuevos autores que encuentran espacio para la autoedición. Las grandes casas editoriales han crecido de una manera muy interesante en la Feria del Libro de Cali. Eso lo que quiere decir es que sí hay un público muy ávido de los libros que llegan en ese breve e intenso momento que es la Feria en Cali, y sí hay espacio para que después de eso se instale un mercado formal.

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