El florero
Para entender el proceso guerrero de Independencia en la Nueva Granada, donde el valle geográfico del río Cauca tuvo papel preponderante, debemos situarnos de manera indefectible en el tiempo y lugar.
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2 de ago de 2018, 11:40 p. m.
Actualizado el 19 de abr de 2023, 12:21 p. m.
Para entender el proceso guerrero de Independencia en la Nueva Granada, donde el valle geográfico del río Cauca tuvo papel preponderante, debemos situarnos de manera indefectible en el tiempo y lugar.
El primer movimiento de Independencia se dio el 22 de mayo de 1810 en Cartagena. Se nombró una Junta de Gobierno criolla y se deportó hasta Cuba al gobernador español Francisco Montes. El 3 de julio se firma el Acta del Cabildo de Cali; los vallecaucanos inician así el proceso de rebeldía y dan ocho meses después la primera batalla de Independencia de la Nueva Granada en el Bajo Palacé. Enfrentaron a las tropas realistas del gobernador de la ‘Provincia de Popayán’ y las derrotaron. Fue el primer triunfo patriota en la Independencia.
Santafé expresó su insubordinación con el Acta del 20 de julio del mismo año. Irrebatible testimonio. Movimiento de inconformidad proveniente de la provincia hacia el centro del virreinato. Así, esta fecha se considera como la máxima expresión libertaria, por ocurrir allí hechos que involucraron al Virrey Antonio Amar y Borbón, suprema autoridad y otros elementos notables españoles y criollos quienes dirigían la administración de la Nueva Granada. Es la fecha patria por excelencia.
Ese día tomó fuerza el proceso de Independencia, se hizo manifiesto, se desarrolló en la capital del virreinato con resultados que terminaron con la expulsión del Virrey de la ciudad.
Los históricos sucesos de ese día comenzaron a fraguarse la noche anterior en el Observatorio Astronómico de Santafé, donde se reunieron los patriotas Francisco José de Caldas, Miguel de Pombo y Camilo Torres de Popayán, junto con Ignacio de Herrera y Vergara de Cali, Joaquín Camacho de Tunja, José Acevedo y Gómez de Charalá, José María Carbonell de Santafé y Frutos Joaquín Gutiérrez de Cúcuta, quienes definieron los planes a seguir al día siguiente con motivo de aprovechar la llegada del comisionado regio, Antonio Villavicencio, para promover el alboroto del pueblo y nombrar una Junta de Gobierno que sería presidida por el Virrey. Querían levantar a los criollos en contra de los españoles a los que llamaban ‘chapetones’ por tener las mejillas rosadas por la altura y el frío de Santafé. Y contra estos últimos armar un tumulto para justificar un cabildo abierto y nombrar representantes criollos como miembros de la Junta Suprema de Gobierno, como en efecto ocurrió durante el día y la noche en esa misma fecha. De esta manera buscaban que criollos y chapetones tuvieran los mismos derechos en la colonia del Nuevo Reino de Granada.
La reyerta comenzó a las once y media de la mañana. Los hermanos Francisco y Antonio Morales, comisionados por los conjurados patriotas de la noche anterior, fueron a pedirle prestado un florero al español José González Llorente, quien tenía un almacén comercial en la esquina nororiental de la Plaza Mayor, para adornar la mesa de honor en la casa de las señoritas Santamaría, donde se agasajaría al Comisionado Regio Antonio Villavicencio a quien el español consideraba su enemigo. De acuerdo con la versión del historiador vallecaucano Pablo Victoria en su libro Grandes mitos en la historia de Colombia, el rifirrafe empezó cuando los hermanos Morales entraron a solicitar el florero a González Llorente y este montando en cólera les espetó: “No sólo no les presto el florero, sino que me cago en Villavicencio y en todos los americanos, pero todos los americanos se sintieron cagados y se llamaron a ofensa”.
Golpes y palos fueron la respuesta de los Morales que casi terminan con González Llorente. Como era día de mercado, se formaron tumultos para ver lo que pasaba. Entonces comenzaron a oírse los primeros gritos de ¡Abajo los chapetones! ¡Cabildo abierto! ¡Viva el Rey! ¡Abajo Napoleón!

Médico Veterinario y Zootecnista especialista en ganado mayor. Presidente por 10 años de la Fundación Zoológico de Cali y miembro fundador. Columnista del diario "El País de Cali" por 30 años.
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