¿Puede el estrés ayudar a mejorar el aprendizaje?

¿Puede el estrés ayudar a mejorar el aprendizaje?

Septiembre 21, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
¿Puede el estrés ayudar a mejorar el aprendizaje?

Las emociones positivas son clave para un buen aprendizaje a largo plazo, por ende, estas reacciones producen hormonas y generan motivación para aprender.

La hormona que secreta el organismo cuando hay una tensión moderada es benéfica para aprender, asegura experta mexicana.

En la Universidad Nacional de Colombia, en Bogotá, se llevó a cabo el VI Coloquio Internacional sobre Investigación en Lengua Extranjera, con la plenaria sobre la neurolingüística aplicada a la didáctica de las lenguas extranjeras. En este evento participó Celia Cristina Contreras, experta en el tema y directora de la Facultad de Idiomas de la Universidad Veracruzana, México, quien durante su intervención afirmó que el estrés en pequeñas dosis produce hormonas denominadas glococorticoides, que se encargan de beneficiar el aprendizaje significativo, es decir, a largo plazo.Desde la neurociencia se ha estudiado cómo esta condición, a niveles moderados, podría ayudar en la enseñanza. De acuerdo con la Agencia de Noticias de la Universidad Nacional, Contreras declaró que cuando en el salón de clase se produce emoción y luego motivación para el estudiante, aparece un estrés moderado y la hormona que secreta el organismo es benéfica. Pero la recomendación, sostuvo, es que esos niveles se mantengan moderados, puesto que en concentraciones altas se liberan hormonas dañinas y destructivas para la memoria, como cortisol, que se encargan de bloquear el aprendizaje. “Adicionalmente, cuando el cuerpo está bajo tensión produce de manera natural la hidrocortisona, dañina para el cerebro, puesto que reduce el suministro de energía provocando confusión mental y dificultades en el funcionamiento de sistemas de memoria relacionados con el almacenamiento de información a corto plazo”, añadió. Por eso, recomendó que para que el estrés no pase de ser moderado y sea una herramienta fuerte, el docente enfrente a los estudiantes a retos alcanzables en su clase, desafíos posibles logrados también con trabajo cooperativo con sus compañeros. De igual forma, sugirió estrategias pedagógicas que fomenten la competitividad de los estudiantes sin que se sientan amenazados. “Mientras hagamos al alumno consciente de sus capacidades, se harán mentes más abiertas a aprender y serán más saludables”.La docente también destacó la buena alimentación para fortalecer el funcionamiento de la memoria. En su intervención, la académica explicó que vitaminas como la B6, B12 y el ácido fólico favorecen el razonamiento abstracto y mejoran el rendimiento en pruebas de memoria.El consumo de Omega 3 también optimiza la función de la memoria y evita su deterioro mientras envejece y los granos integrales mantienen sanas las células cerebrales.

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