Economía
Padres en Colombia podrían ser sancionados por error común con sus hijos: la ley que muchos desconocen
Muchos progenitores creen erróneamente que pueden suspender o descontar pagos cuando los menores pasan vacaciones con ellos, ignorando las consecuencias penales.
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4 de may de 2026, 03:35 p. m.
Actualizado el 4 de may de 2026, 03:35 p. m.
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La protección de los derechos fundamentales de los menores en Colombia, según el artículo 44 de la Constitución Política, es una prioridad absoluta que el Estado vigila con rigor. Sin embargo, en el contexto de separaciones o divorcios, surge un conflicto recurrente que pone en riesgo la estabilidad financiera y la libertad jurídica de los padres: el manejo de la cuota de alimentos.
Existe una creencia errónea, pero muy extendida, que sugiere que el padre o madre que no tiene la custodia puede dejar de pagar la cuota alimentaria durante los periodos en que el menor está bajo su cuidado directo. Según expertos legales, este es uno de los fallos más graves que cometen los ciudadanos, pues la ley colombiana no permite la interrupción unilateral de dicha obligación por ningún motivo.
La cuota alimentaria no es un favor, es una obligación legal.
— Secretaría de la Mujer (@secredistmujer) May 1, 2026
Cuando se incumple, no solo se vulneran los derechos de niñas, niños y adolescentes: también se profundiza la violencia económica y la sobrecarga que enfrentan muchas mujeres. pic.twitter.com/4fvkbBxCw0
De acuerdo con el Código de Infancia y Adolescencia (Ley 1098 de 2006), los alimentos comprenden todo lo indispensable para el sustento, habitación, vestido, recreación y educación. Al ser una obligación de carácter permanente, no se suspende porque el niño pase una temporada de vacaciones con el padre alimentante, ya que los gastos fijos del menor en su hogar principal continúan generándose.
El abogado experto en Derecho de Familia, Antonio Eljach, advierte que actuar de buena fe no exime a los padres de enfrentar procesos ejecutivos. Muchos progenitores piensan que, al comprar ropa o comida durante las visitas, están cubriendo la cuota, pero sin un acta de conciliación previa que modifique el acuerdo, estas acciones no cuentan como abono legal y generan intereses moratorios.
La Corte Suprema de Justicia ha sido enfática al señalar que los derechos del menor prevalecen sobre cualquier acuerdo informal que no haya sido ratificado ante una autoridad competente. Esto significa que un pacto verbal entre exesposos para reducir el pago no tiene validez legal frente a una demanda por inasistencia alimentaria ante la Fiscalía General de la Nación.
Las consecuencias de ignorar esta normativa son severas y van más allá de una simple multa económica. El incumplimiento de esta responsabilidad se tipifica como un delito que puede acarrear penas de prisión de entre 32 y 72 meses, además de sanciones que alcanzan los 37,5 salarios mínimos legales mensuales vigentes.
LOS PAGOS EN ESPECIE O A TERCEROS NO PUEDEN IMPUTARSE COMO CUMPLIMIENTO DE UNA CUOTA ALIMENTARIA PACTADA EN DINERO, SALVO QUE EXISTA ACUERDO O ACEPTACIÓN EXPRESA DEL BENEFICIARIO.
— Actualizaciones Juridicas de Colombia (@juridicascol) April 26, 2026
La Corte Suprema de Justicia resolvió una acción de tutela promovida en favor de una menor dentro… pic.twitter.com/ur9WgufSUr
Por otro lado, la ley también protege el vínculo afectivo a través del régimen de visitas regulado por la Ley 2229 de 2022. Esta normativa establece que el padre que posee la custodia no puede utilizar el incumplimiento de la cuota como una razón para prohibir el contacto físico o emocional con el otro progenitor, pues el derecho a la familia es del menor.
Este rigor legal busca evitar situaciones de riesgo que a veces los padres intentan corregir de forma desesperada. Un caso reciente en Pitalito, Huila, ilustra la tensión entre la crianza y la ley, donde un padre reprendió físicamente a su hijo tras un accidente en piques ilegales. Aunque la preocupación por la vida es legítima, la ley exige canales institucionales para la corrección.
En municipios como Pitalito, las autoridades han reforzado los operativos contra las carreras clandestinas, donde ya se han impuesto más de 300 comparendos. Sin embargo, la mayor lección para los padres radica en que la desobediencia de los hijos no justifica el incumplimiento de las obligaciones legales por parte de los adultos.
Para evitar problemas con la justicia, se recomienda a los padres acudir a centros de conciliación, la Defensoría del Pueblo o el ICBF para formalizar cualquier cambio en las condiciones económicas. Solo a través de un documento legal se puede evitar que un error de interpretación termine en una orden de captura judicial o en el embargo de bienes.

Comunicador social y periodista de la Universidad Antonio José Camacho. Tecnólogo en Producción Audiovisual y técnico en Diseño e Integración Multimedia del SENA, además de especialista en Fotografía Publicitaria. Experiencia en periodismo de campo frente a cámara, redacción web y gestión de redes sociales
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