Colombia
“Me dijeron que de México no había ofrecimiento de ayuda”: extitular de la Ungrd rompe el silencio tras terremoto en Colombia
La ausencia de un proceso formal de empalme entre la administración saliente y el nuevo Gobierno adquirió especial relevancia ante el terremoto que se presentó en Colombia y la respuesta de la Ungrd.
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15 de ago de 2026, 10:03 p. m.
Actualizado el 15 de ago de 2026, 10:03 p. m.
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El terremoto de magnitud 7,4 que golpeó a Colombia el pasado 10 de agosto encontró a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) en medio de un proceso de transición. La entidad no contaba con un director general en propiedad ni con los subdirectores de sus tres principales áreas: conocimiento, reducción y manejo de desastres.
Durante el primer día del desastre, la atención quedó a cargo de Javier Pava Sánchez, quien se desempeñaba como director encargado de la Ungrd en el gobierno de Gustavo Petro y tuvo que trabajar conjuntamente con funcionarios del nuevo gobierno, que pertenecen a la orilla política completamente opuesta a él.
Por la responsabilidad que todos los funcionarios tenían con las víctimas de la tragedia, la labor se llevó a cabo, pero, una vez Pava fue reemplazado 48 horas después por David Santiago Tamayo, comenzaron a aflorar las controversias sobre el manejo que se le dio a la emergencia y, en especial, el porqué se rechazó la ayuda de rescatistas de México que hubiera podido ser necesaria para apoyar las labores de búsqueda de sobrevivientes.

Colprensa habló con Pava sobre lo que pasó en esas primeras 24 horas.
¿Por qué se niega desde la Ungrd la entrada de rescatistas internacionales?
La Ungrd hace un consolidado de las necesidades y requerimientos que existen desde los niveles municipales y departamentales. Estas se van actualizando permanentemente y con el tiempo se va teniendo mejor información de daños y pérdidas.
El lunes yo tenía un balance muy por debajo de lo que hoy se tiene y en esa primera reunión con el canciller, el balance de ese momento era que teníamos cubiertos los principales sitios donde necesitábamos rescate y solo se necesitaba apoyo para coordinar los grupos y algunos temas tecnológicos. Esa carta (la que se hizo pública en la que Pava asegura que la ayuda no es necesaria) sí fue emitida a la 1:20 pm de ese martes porque eran las condiciones requeridas en ese momento.
Con el presidente tuvimos una reunión; había unas discusiones frente a unos datos que son muy importantes, como el número de personas desaparecidas y rescatadas, porque había divergencias en las cifras porque las alcaldías no habían completado la información detallada.

Luego me reúno con el canciller y me dice que solo tiene 4 ofrecimientos internacionales: Israel, Estados Unidos, El Salvador y Perú. Estos últimos nos ofrecían capacidades menores a las que tenemos; el de Israel no estaba muy especializado ante lo que necesitábamos y aceptamos a Estados Unidos, que tenía ese apoyo tecnológico y en coordinación, y eso se acordó ese día.
Luego, sobre las 3 de la tarde, envío otra carta a la Cancillería aceptando la ayuda de los Estados Unidos para esas actividades y, hacia las 5 de la tarde, envío otra carta a la Cancillería solicitando que se acepten ofrecimientos de ayuda humanitaria, kits de aseo y hasta de traer hospitales de campaña. Actúe de manera responsable en el cargo de mis funciones y de manera coherente.
¿No se confió mucho solo en los equipos en Colombia para atender el desastre?
Las cifras eran muy inferiores con respecto a lo que hay ahora. La unidad nacional ha logrado la certificación y acreditación en Colombia de 23 grupos USAR de rescate y un grupo élite que es el que se utiliza y está acreditado para apoyar en tema internacional como el que llevamos a La Guaira (Venezuela).
Colombia tiene una altísima capacidad para esto, muy fuerte y muy buena, que cumple requisitos humanos y de equipos que tiene el país para atención en edificios colapsados y espacios confirmados. Además, estos son grupos fuera de los grupos de socorristas que tienen todas las ciudades, como Bomberos, Cruz Roja, Defensa Civil y Policía. Era el requerimiento de ese momento.
¿Qué pasó con México y el equipo de rescate al que la presidenta Sheinbaum dijo que se le pidieron certificaciones adicionales?
Lo que yo conocí el martes fue el ofrecimiento de solo esos cuatro países. Yo pregunté si había de México o de Chile, que hemos tenido buenas experiencias, y me dijeron que no había ofrecimientos.
Ya el miércoles me enteré de que sí había ofrecimientos de otros países, pero ya eran otras decisiones que había tomado el canciller.
¿Se dijo que había intereses políticos en las ayudas que recibían?
Efectivamente, son decisiones políticas que toma la Cancillería. Se generó conflicto porque se priorizaron las ayudas de unos países sobre otros porque son aliados políticos. Me quedaron muchas dudas sobre lo de México porque el canciller no habló de más ofrecimientos; no sé qué pasó o por qué no contó lo de México, quedé perdido.
Según el gobierno, es como se manejan estas situaciones; es una decisión política a quién se recibe, cuál es el modelo de respuesta y financiación, a quién priorizo, con quién trabajo y a quién hago visible.

¿Cómo afectó que no hubiera habido empalme en la UNGRD?
La UNGRD tiene 130 funcionarios en provisionalidad y más de mil contratistas; con este equipo solo había algunos porque otros terminaron contrato por el final de gobierno. La entidad atiende emergencias en todo momento, por eso, como director, no me podía ir hasta que no llegara mi reemplazo porque son reportes a diario que se tienen que tramitar.
Es normal hacer un empalme para conocer temas técnicos, administrativos y financieros para alguien que llega a asumir un cargo. Eso afecta a varios sectores, pero en la Unidad con más razón porque es una entidad operativa que requiere continuidad efectiva de una respuesta que es día a día.
¿Nunca tuvo respuesta?
La unidad tenía más urgencia porque las emergencias no paraban; yo insistí antes de que pasara el terremoto porque estábamos con el fenómeno del Niño, que lleva extensas pérdidas de bosques y de municipios afectados y a futuro se ve mucho más delicado y después es más tarde. Además, la semana anterior se activó el Volcán Puracé, que cambió a alerta naranja y que nos genera preocupación porque en menos de seis meses ya dos veces ha estado en condición de inestabilidad que generaría algo más complejo.
Son temas muy delicados que requieren atención inmediata y no podía esperarse a que la persona que llegue hasta que se entere y revise, sino que prácticamente tiene que ajustar de manera informada y continuar con la atención. Pero no contaba yo con que no había funcionario del otro gobierno, que no había relevo del cargo y que yo llegara el lunes y se presentara este terremoto.
¿Cómo está la entidad en materia de recursos tras la crisis fiscal?
La Unidad cuenta con unos recursos específicos para el manejo de desastres que permiten activarlo de manera ágil. Había recursos disponibles en una cuenta por más de 35 mil millones de pesos que permitía mover recursos inmediatos para la respuesta a las primeras horas; ya se podían hacer más traslados con la declaratoria de desastre que el mismo presidente autorizó; había recursos de la cuenta y otras entidades.
Es urgente pasar ya a la asistencia humanitaria y la reparación de las casas, pero esto va a requerir muchos más recursos que no se tienen. Solo están disponibles como primera respuesta, pero se tienen que buscar otros recursos porque no se tienen.











