Colombia
La peligrosa práctica en el mantenimiento de ascensores en edificios que pone en riesgo vidas
La búsqueda de ahorros en las cuotas de administración está disparando los riesgos de accidentes en edificios residenciales, debido a la contratación de mantenimientos de ascensores a bajo costo.
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13 de may de 2026, 10:45 p. m.
Actualizado el 13 de may de 2026, 10:45 p. m.
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El mantenimiento de los ascensores se ha convertido en una de las mayores preocupaciones para la seguridad en la propiedad horizontal en Colombia. Según registros del sector, los accidentes relacionados con fallas en sensores, apertura intempestiva de puertas y movimientos bruscos de las cabinas han mostrado una tendencia al alza en las principales ciudades, vinculada directamente a la contratación de servicios de bajo costo.
La causa principal de estos incidentes radica en las decisiones de algunas administraciones, especialmente en el sector residencial, que optan por reducir gastos operativos mediante proveedores poco calificados. Esta práctica, aunque disminuye el valor de las expensas comunes, compromete los sistemas de seguridad críticos y el cumplimiento de la normativa técnica vigente en el país.
El costo de la informalidad frente a la seguridad técnica
En el mercado colombiano, el rubro destinado al mantenimiento de ascensores es el segundo más costoso para una copropiedad, superado únicamente por el servicio de vigilancia privada. No obstante, la brecha de precios entre el servicio profesional y el informal es amplia, lo que incentiva la contratación de empresas que no garantizan la integridad de los equipos.

Liney Malaver, directora ejecutiva de Estilo Ingeniería, explica que un mantenimiento profesional oscila en promedio entre $500.000 y $1.500.000 mensuales por unidad. Sin embargo, se han detectado casos donde las administraciones contratan estos servicios por apenas $200.000, un valor que, según la directiva, impide el acceso a repuestos originales, garantías y personal técnico certificado.
A diferencia de los centros comerciales o torres de oficinas, donde existen lineamientos estrictos de administración, en los edificios residenciales suele haber mayor libertad de elección. Esto facilita que se delegue la responsabilidad técnica en proveedores informales que no cuentan con los estándares necesarios para asegurar el correcto funcionamiento de unidades que transportan vidas humanas diariamente.
Implicaciones directas en la integridad de los usuarios
El ahorro en este rubro tiene consecuencias directas que van desde lesiones por fallas en sensores hasta el riesgo de descolgamiento de las cabinas. Al no contar con repuestos originales o personal idóneo, los equipos sufren un desgaste prematuro que pone en riesgo la integridad física de residentes y visitantes, transformando un elemento de confort en una amenaza latente.

Desde el sector gremial se hace un llamado a los consejos de administración para que las decisiones sobre estos equipos se tomen con criterio técnico y no meramente económico. “Aquí no estamos discutiendo sobre el color de una pared; cuando de ascensores se trata, cada decisión tiene implicaciones directas en la seguridad de quien los usa”, enfatizó Malaver sobre la importancia de priorizar el bienestar sobre el ahorro.
Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.
Periodista de la Universidad Católica de Cali con 7 años de experiencia en medios de comunicación. Apasionado por la política y amante del deporte, siempre en busca de nuevas historias que contar.
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