En Medellín, familiares y amigos despidieron a la buzo fallecida en aguas del Pacífico

En Medellín, familiares y amigos despidieron a la buzo fallecida en aguas del Pacífico

Septiembre 13, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Gustavo Ospina Zapata | El Colombiano
En Medellín, familiares y amigos despidieron a la buzo fallecida en aguas del Pacífico

En Campos de Paz fue velado este lunes el cadáver de la buzo Érica Vanessa Díaz. En este mismo camposanto fue sepultada esta abogada.

Las exequias de la abogada de 30 años se llevaron a cabo en el cementerio Campos de Paz. Personas más cercanas la recuerdan como una mujer amante de la aventura.

Aunque siente la tristeza por la muerte de su hija Érica Vanessa Díaz, a Gloria Lucía Marín la consuela que al menos le pudo dar sepultura, pues tras nueve días de haber desaparecido en altamar, la ilusión de hallarla se había ido perdiendo.

Este lunes, mientras se velaba su cadáver en el cementerio Campos de Paz, en Medellín, Gloria Lucía se vio serena, resignada al destino de no volver a verla jamás. Lea también: "Cadáver recuperado por la Armada es el de la buzo desaparecida": Medicina Legal

Recordó lo mejor de su hija, que murió de 30 años y haciendo lo que más le gustaba: la aventura: “De niña era tan inquieta, que la puse ‘Vanecia’, todo el mundo tenía que ver con ella por su alegría y su energía”, recordó esta madre, que se veía a ratos serena y ratos presa del dolor intenso.

En la sala 7 del camposanto, con presencia de familiares y muchos amigos, fue velado el cadáver de esta buzo profesional, que fue hallada en altamar en la tarde del viernes tras una búsqueda que se había prolongado desde el 31 de agosto, cuando desapareció junto a otros cuatro buzos en cercanías a la isla de Malpelo (mar Pacífico) y que hasta el último instante sus familiares aspiraban a que sobreviviera.

El viernes en la tarde, cuando se anunció el hallazgo del cadáver de una mujer en avanzado estado de descomposición en la zona de Malpelo, muchos sentimientos se mezclaron en la mente de Gloria Lucía, pues inicialmente no se precisó si el cuerpo era el de su hija. Cuando a la medianoche se confirmó que, efectivamente, se trataba de Érica Vanessa, algo se desvaneció, pero a la vez algo alivió su dolor.

“Para mí fue un milagro el rescate y espero que la búsqueda de Carlos Jiménez (el único del grupo que no aparece) continúe, porque su familia, sus padres, están sufriendo”, comentó. Añadió que recordará de su hija la pasión por el riesgo y su obsesión por los derechos humanos.

“Ella quiso irse a Argentina a hacer posgrado en Derecho Internacional Humanitario, yo le decía que en este país eso no importaba y ella insistió y lo hizo”, precisó.

Una mujer aventurera 

Cuando el viernes 2 de septiembre, a 35 millas de Malpelo, fueron rescatados vivos sus compañeros Hernán Darío Rodríguez Vera y Jorge Iván Morales Arbeláez, la ilusión de que Érica y Carlos aparecieran vivos se activó, máxime cuando un día antes ya había sido rescatado Peter Morse, ciudadano norteamericano que hacía parte del grupo de buzos.

Pero el lento pasar de los días sin que hubiera rastro, fue diezmando la ilusión, que se quebró el viernes en la noche, cuando se confirmó que el cadáver hallado a 140 millas de la isla era el suyo.

“Yo iba en el avión que la encontró, eran como las tres de la tarde y vimos algo en la superficie, dimos una vuelta y percibimos que era un cadáver, avisamos a la Armada y como a la hora llegó el helicóptero de rescate y la extrajeron”, relató Reinaldo Velasco, amigo de Érica y que llegó de Cali a acompañar el sepelio.

“Era una gran amiga, gran profesional, me pone muy triste su pérdida”, señaló.

Paola Rivera, otra amiga, la definió como una mujer maravillosa, “un espíritu libre”, llena de fuerza y vitalidad, que solo regalaba sonrisas.

Quien mejor recogerá el legado de esta abogada nacida en Londres, criada en Medellín y casada con el caleño Jorge Arias, con quien se fue a vivir al Valle y engendró a Jacobo (ya de año y medio), es David Díaz, su hermano de 24 años, también buzo y compañero de aventuras.

“Érica era una aventurera, un ser de luz que todo el tiempo nos inspiraba”, dijo y subrayó que se fue muy temprano de la vida, “pero la disfrutó al máximo, de buzo, en parapente, y eso es lo que hay que hacer en este mundo”.

David aspira a ser cada día un mejor buzo para honrar la memoria de su hermana sepultada este lunes en la capital antioqueña y quien le enseñó las maravillas del mar, en donde lentamente se le desvaneció la vida...

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