Colombia
Directora del ICBF cuestiona vandalización de sede en Bogotá y anuncia que seguirá el rastro de quien instrumentalice un niño
La funcionaria aseguró que, pese a los insultos y las paredes pintadas, buscará seguir protegiendo a los menores, e identificar qué intereses hay detrás de quiénes los instrumentalizan.
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7 de sept de 2026, 04:12 p. m.
Actualizado el 7 de sept de 2026, 04:12 p. m.
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La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, Carolina Restrepo, se pronunció este lunes sobre la vandalización de una sede de la entidad en Bogotá, ocurrida en medio de una protesta relacionada con la controversia por el uso de la palabra “niñas”.
Más allá de los daños ocasionados en las instalaciones, la funcionaria aseguró que su principal preocupación estuvo centrada en los niños y adolescentes que se encontraban en el lugar.
A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, Restrepo explicó que, al conocer lo sucedido, no pensó principalmente en las paredes que habían sido pintadas ni en los insultos recibidos durante la protesta, sino en la manera en que los adultos abordaron la situación, frente a varios menores de edad que se encontraban en el lugar.
“Esta mañana, me levanté pensando en lo que pasó anoche frente a la sede regional del @ICBFColombia. No pensaba en las paredes pintadas, porque las paredes se vuelven a pintar. Tampoco en los insultos, las arengas, el “Palestina libre”, que por supuesto, no podía faltar. Pensaba en los niños y adolescentes que estaban allí. Y, sobre todo, pensaba en los adultos que estaban detrás”, comenzó por decir en su mensaje la funcionaria.
Esto no lo hacen los niños. Esto no lo hacen las niñas.
— Carolina Restrepo Cañavera (@carorestrepocan) September 7, 2026
Esto lo hacen adultos que los utilizan.
No instrumentalicen a la niñez. pic.twitter.com/R65cOWUTMb
Y más adelante, ante la desconcertante situación, no dudó en relacionar lo ocurrido con una problemática que, según su reflexión, Colombia ha observado durante décadas: la utilización de menores como instrumentos de intereses ajenos a ellos.
“Colombia lleva décadas hablando del reclutamiento de menores como una tragedia que ocurre lejos. En la selva, en una vereda apartada, en territorios controlados por grupos armados. Conocemos la imagen, un niño convertido en instrumento de una guerra que nunca fue suya, y aprendimos algo fundamental: cuando vemos a ese niño no buscamos al responsable en él. Miramos al adulto que lo reclutó, a la estructura que lo utiliza y, finalmente, al interés para el cual lo necesita”, aseguró la funcionaria, quien indicó que, detrás de este interés no había ideología, solo control territorial, rutas, narcotráfico y dinero.
“Esta mañana pensé que quizás llevamos demasiado tiempo mirando hacia la selva para encontrar algo que podamos tener aquí al lado... Estoy hablando de algo más elemental, adultos que convierten a menores en instrumentos de intereses que son de los adultos”, resaltó.

Luego, Restrepo también puso la mirada sobre el ICBF, y los intereses que se mueven alrededor.
“Esta no es una oficina más del Estado., es una entidad con 33 regionales, presencia en más de mil municipios y un presupuesto cercano a los 12 billones de pesos. Un verdadero bocatto di cardinale para cualquiera que entienda cómo funcionan el poder territorial, la política y la contratación pública en Colombia... Aquí no hay cultivos de coca ni rutas del narcotráfico. Aquí hay contratos, operadores, presupuesto, poder territorial, dinero. Muchísimo dinero. Y tiene una particularidad, es la plata de la niñez de Colombia. Por eso resulta tan fácil utilizar a la niñez cuando quien lo hace puede escudarse en una buena causa. ¿Quién puede estar en contra de defenderla?“, destacó Restrepo.
Por ello, planteó la necesidad de mirar qué hay detrás de determinados discursos y preguntarse quién organiza, quién convoca, quién financia y quién controla a los operadores, así como quién podría beneficiarse o verse afectado cuando se revisan estos asuntos.
El escudo perfecto. Parte II
— Carolina Restrepo Cañavera (@carorestrepocan) September 7, 2026
Por Carolina Restrepo Cañavera
Esta maana, me levanté pensando en lo que pasó anoche frente a la sede regional del @ICBFColombia . No pensaba en las paredes pintadas, porque las paredes se vuelven a pintar. Tampoco en los insultos, las arengas, el…
Restrepo aseguró que no dirigía sus cuestionamientos hacia los niños y adolescentes que estaban presentes durante los hechos. Por el contrario, afirmó que su obligación como directora del ICBF es protegerlos.
Sus preguntas, indicó, están dirigidas hacia los adultos que participaron en la situación.
La funcionaria también dejó claro que pretende revisar los posibles intereses que puedan estar relacionados con el funcionamiento de la entidad. “Si hay contratos, seguiremos los contratos. Si hay intereses económicos, seguiremos el dinero. Si hay intereses políticos, sabremos quiénes están detrás”, sostuvo.
Finalmente, Restrepo cerró su reflexión con una advertencia en la que dejó claro que los daños materiales no son el centro de su preocupación.
“En la selva aprendimos a mirar detrás del niño con un fusil. Aquí también tendremos que aprender a mirar detrás del niño con una pancarta. No son las mismas conductas, pero ningún adulto tiene derecho a convertir a un menor en instrumento de su poder, de su negocio o de su causa. ¿Anoche creyeron que miraríamos las paredes? No. Vamos a seguir mirando. Porque la plata de la niñez es para la niñez. Y la niñez no puede ser el escudo perfecto de quienes quieren seguir viviendo de ella", concluyó.

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