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Tres vallecaucanas cuentan sus claves para ser 'súper-mamás'
Ser madre es una tarea de todos los días, en la que constantemente se impulsa a los hijos a soñar en grande. Tres madres vallecaucanas cuenta su experiencia.
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30 de may de 2021, 03:39 p. m.
Actualizado el 30 de dic de 2024, 11:54 p. m.
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Ser madre no es sencillo. Más allá de cuidar, amar y proteger a los hijos, las madres deben educarlos, para convertirlos en una personas capaces de vivir en sociedad. A veces es una tarea doblemente difícil, como en el caso de Andrea Villegas o de María Emilia Aristizábal.
La primera es la madre de Federico, quien tiene Asperger, lo que generaba que tuviera problemas para relacionarse con su entorno. La segunda es la madre de Jeison Aristizábal, quien nació con una discapacidad y por ello sufría de bullying en el colegio. Ambas lograron sortear la adversidad, inculcar en sus hijos el amor propio, el respeto por los demás y la fortaleza para salir adelante y perseguir sus sueños.
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A veces la crianza es un poco más normal, como en el caso de Jacqueline Ágredo, madre de Paula Ágredo, una niña sin problemas psicológicos o motoros, buena en los deportes y en el estudio. Pero un accidente de Paula en febrero del 2021, les puso un reto que sortearon con positivismo y amor.
Jacqueline Ágredo
¿Para usted qué significa ser una buena madre?
Ser una buena madre es inculcar en nuestros hijos, desde que nacen, que fuimos creados por un Dios de Amor para dar Amor, para servir al prójimo, para respetar al prójimo sin generar distinciones. También enseñarles que si caemos tenemos que volvernos a levantar, que si alguien nos hace mal, hay que desearle lo mejor y no dar cabida al rencor. En todo momento hay que animarlos y decirles que son capaces de lo que se propongan.
¿Cuál es la enseñanza más importante que quiso inculcarle a su hija?
Que a pesar de todos los tropiezos, necesidades, tristezas y problemas, el sol sale cada mañana y sale completico, brillando y mostrando con su luz que todo lo que nos rodea es hermoso y que tenemos vida. Debemos afrontar con denuedo todos los obstáculos que se nos presentan siempre sonriendo y poniéndolos del tamaño que queramos.
¿Cómo ha sido salir adelante, luego del accidente de Paula?
Para mí no ha sido difícil, porque nunca lo he visto como algo malo, sino que más bien lo he visto como la demostración del amor de DIOS, porque siempre he confiado en Él.
¿Cómo le inculcó a Paula el positivismo?
Ella ha sido testigo de los obstáculos que se me ha presentado en la vida y ha visto que nunca he decaído, es decir se lo inculqué con mi propio ejemplo. Le he dicho que siempre hay que CREER para VER. Porque somos mujeres poderosas.
¿Qué ha sido lo que ha aprendido de su hija?
La perseverancia, la fortaleza, la dedicación.
¿Cuál sería su mensaje para las madres que en estos dos años tan atípicos han tenido que tener a sus hijos todo el tiempo en casa?
Aprovechar estos momentos para dedicarles más amor, conversar más con ellos, tenerles paciencia, respetar también sus espacios, mostrarles con ejemplo que al que obra bien le va bien y recordarles que ante todo hay un DIOS que nos ama.
¿Cuáles son sus planes a futuro junto con Paula?
Que ella realice sus sueños, ya que tiene todas las capacidades del universo para lograrlos. Que no se detenga y que sepa que mientras yo esté viva, la apoyaré para que logre sus propósitos. Y que siempre recuerde que DIOS LA AMA.
María Emilia Aristizábal
¿Para usted qué significa ser una buena madre?
Yo pienso que una buena madre impulsa a los hijos, les da oportunidades y hace que ellos sean independientes. Les enseña a enfrentar la vida, con sus problemas y sus dificultades, y los prepara para buscar soluciones. Hay que darles mucho cariño y apoyo en cada emprendimiento que ellos hagan en su vida.
¿Cuál es la enseñanza más importante que quiso inculcar a sus hijos?
El emprendimiento, los valores. También a aceptar al otro con todas sus diferencias. Todo inculcado mediante el respeto, el amor y el cariño. Además, que sepan caerse y levantarse cada que tengan dificultades.
¿Cuál sería su mensaje para las madres que en estos años atípicos han tenido a sus hijos todo el día en casa?
Esta es una oportunidad de compartir con los hijos. Muchas madres en el día a día a veces olvidan su papel de madres y creo que, aunque han sido tiempos difíciles, también ha sido una oportunidad para preguntarnos, ¿qué hacemos como mamás? ¿Qué hacemos como personas? Y ¿qué les estamos dando a nuestros hijos?
¿Cómo le enseñó a Jeison que él puede lograr lo que sueñe?
Yo siempre dije: “Jeison, tú tienes que demostrarle al mundo tus capacidades, para que el mundo te vea por tus capacidades y no por tus dificultades”. Le inculqué que debía demostrarle a esos niños que le hacían bullying, que él tenía cualidades y destrezas.
¿Por qué cree que las madres son medidas con una vara muy distinta a la de los padres?
Ser madre es un papel de una misión gigante. Un hijo es de nuestras entrañas, de nuestro corazón. Hay papás muy entregados, pero su papel es muy distinto. La madre inculca valores, amor, cariño. Las madres y las mujeres somos la roca, la fuerza. Nosotras somos la base de una familia, de nosotras viene la fortaleza.
Andrea Villegas
¿Para usted qué significa ser una buena madre?
Según lo que he aprendido, una buena madre es quien trabaja primero en sí misma, para poder dar lo mejor a sus hijos. Como cuando en un avión te dicen ponte primero la máscara de oxígeno y luego ayuda a los demás. Debes tratar de estar lo más estable posible emocionalmente, tratar de ser feliz, de quererte y aceptarte, si quieres que tu hijo se acepte, sea feliz y aprenda a regular sus emociones.
Ser buena mamá es entender que un niño no es un adulto en tamaño pequeño, sino que es un ser en desarrollo. Hay que desarrollar paciencia, comprensión y respeto hacia ellos. Esto implica poner límites y normas claras, tiempos y ritmos de desarrollo. No tomar su comportamiento como algo personal, sino cómo manifestaciones de necesidades que ellos no pueden expresar de otra manera. Y creo que es importante tener presente que criamos hijos para el mundo.
¿Cuál es la enseñanza más importante que quiso inculcarle a su hijo?
Los valores. Mi hijo es un niño muy inteligente y cognitivamente muy capaz, mi deber como madre es hacer de él un buen ser humano. Que se respete a él mismo y a los demás, que no pase por encima de nadie, que sea perseverante, generoso y solidario, que tenga amor por la vida, la familia, por lo que hace, que tenga la alegría como filosofía de vida, la espiritualidad.
¿Cómo ha sido el proceso de criar a un hijo con Asperger?
Aunque ser padres siempre es algo retador, ser padres de un niño o niña con una condición exige mucho más. Cuando tomé la decisión de abandonar mi expectativa de ser “la mamá ideal” y empecé a ser la mamá que mi hijo necesitaba, tuve como una metamorfosis personal que me estremeció desde lo más profundo. Ha sido un crecimiento interior indescriptible, que no creo que hubiera logrado de otra manera. Ha sido un camino de lucha y dolor, con grandes aprendizajes y satisfacciones. También ha sido difícil abrirle camino a mi hijo sin cambiar su esencia e individualidad en un mundo resistente a aceptar la diversidad.
¿Cómo le ha enseñado a él, que es capaz de hacer lo que sueñe sin importar su condición?
Le demuestro que creo en él, para que él crea en sí mismo y para empoderarlo. Siempre le he dicho que su condición es un contexto, pero no lo define. Nunca lo he tratado como “disminuido”, conozco sus dificultades y él también las tiene claras, pero nunca he permitido que se victimice y que ponga eso como excusa.
¿Por qué decidieron crear juntos una fundación?
Fede (su hijo) no quería que ningún niño se sintiera rechazado como él se había sentido. Yo sentía que como padres que habían recorrido un camino bastante difícil, no valía la pena que otros lo recorrieran en las mismas condiciones. Podíamos compartir nuestras experiencias con los demás y así hacerles un poco más sencillo el camino. Quisimos poner el tema en el mapa, naturalizar el autismo, que la gente perdiera el miedo y la incomodidad de hablar de tener un miembro de la familia con Asperger o con otra condición. Que nuestros hijos siempre sean motivo de orgullo.
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