Preocupa manejo de residuos hospitalarios en el sur de Cali

Preocupa manejo de residuos hospitalarios en el sur de Cali

Junio 17, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co I Redacción

El barrio Tequendama es el epicentro de instituciones médicas y de belleza tanto para humanos como para animales. Ciudad Jardín le sigue los pasos.

Buena Parte de las doce toneladas de residuos hospitalarios que se generan cada día en Cali es producida en el Sur.Como se sabe, esta zona reúne veterinarias, peluquerías, funerarias, cementerios, centros de estética, consultorios médicos, laboratorios clínicos, droguerías, IPS, consultorios odontológicos, sitios de tatuajes, acupuntura y todo tipo de tratamientos.En todos estos lugares se generan los llamados residuos hospitalarios, que deben tener un manejo especial para evitar riesgos en la salud de los vecinos e impactos ambientales.En los últimos años el barrio Tequendama se ha consolidado como epicentro de instituciones médicas y de belleza tanto para humanos como para animales, en tanto que Ciudad Jardín le sigue los pasos. Basta dar una mirada a las carreras 103 y 105 entre calles 13 y 16 para advertirlo.Tan alta producción de residuos de este tipo crea varios interrogantes entre ciudadanos como María Elena Vélez, residente en El Cedro, quien se mostró escéptica respecto a su tratamiento: “No creo que la totalidad de establecimientos de esta zona haga una correcta disposición de estos residuos”.Por ello, Cali Sur consultó la opinión de las autoridades sanitarias de la ciudad y de los actores que participan en la recolección, el transporte y la disposición final de estos desechos que pueden resultar peligrosos para la comunidad.Para el ambientalista Alberto Ramos Garbiras, “en Cali hemos mejorado bastante, en los años 90 e incluso en el 2001, se podía ver cómo los residuos ordinarios llegaban mezclados con los hospitalarios al basuro de Navarro; en cambio, hoy se realiza una selección adecuada y los hospitales y las clínicas tienen mucho orden en dicho proceso”.Igual opinión expresó Janeth Alegría, jefe de Gestión Ambiental Empresarial del Dagma, quien aseguró que el 90% de las instituciones generadoras de residuos en Cali pone en práctica el Plan de Gestión Integral de Residuos Hospitalarios.Sin embargo, según la propia Secretaría de Salud Municipal, en la capital del Valle sólo están habilitadas 3.600 instituciones de salud y belleza, pero en realidad operan al menos 7.000, lo que quiere decir que las restantes 3.400 trabajan en la informalidad.“Falta que las autoridades ejerzan un control estricto sobre estos negocios que operan sin la debida reglamentación”, agregó Ramos.A su vez, Luz María Guinand, gerente de RH, empresa que presta el servicio de ruta hospitalaria en la ciudad, señaló que la problemática está ligada directamente al escaso seguimiento que hace la Secretaría de Salud a los pequeños y los medianos generadores.“Las clínicas y los hospitales son los más regulados por los entes de control, pero existe una gran proliferación de medianos y pequeños generadores que inclusive no están habilitados y trabajan de manera informal”, precisó. Ante esto, María Eugenia Cuadros, funcionaria de la señalada dependencia de la Alcaldía, respondió que se está realizando una actualización de los censos, los operativos y las visitas y que se le informa a la Secretaría de Salud Departamental, que es la competente en inscribir y habilitar las IPS.“Para el tema de salud y belleza, donde no se realizan procedimientos invasivos, se hace inspección, control y vigilancia, se realiza una inscripción del establecimiento y se le hace acompañamiento en los procesos”, agregó.También indicó que contra los sitios que funcionan clandestinamente se toman medidas sanitarias como cierre y procesos jurídicos.Alarma entre vecinosEn mayo pasado, la comunidad de Tequendama se sorprendió cuando, en los separadores de la carreras 39 y 44, operarios de Ciudad Limpia, que presta el servicio de recolección en el sector, encontraron jeringas y cuchillas mezclados con los desechos domiciliarios.“Esto demuestra que falta conciencia sobre el peligro que ofrecen estos materiales”, señaló Carlos Daniel Castellar, coordinador de Relaciones con la Comunidad de dicha empresa.Y añadió que han reportado al menos tres centros de salud y belleza de ese barrio por disponer de manera inadecuada dichos elementos. El vocero de Ciudad Limpia señaló que esos hallazgos y esas identificaciones se han producido porque junto con los desechos se han encontrado facturas y otras piezas de papelería con membrete de las instituciones.Adicionalmente, el Dagma ha detectado siete establecimientos que no se han inscrito en el registro de generadores de residuos peligrosos y especiales.“Aunque encontramos un orden en el manejo, iniciaremos algunos procesos de seguimiento a estos negocios, como lo establece la ley”, expresó hace un mes Efraín Sierra, director de la entidad encargada de la protección del medio ambiente.Para Juan Carlos Escobar, un abogado que frecuenta Tequendama, “es una amenaza para nuestra salud, urge que ubiquen a los infractores”.De otro lado, Tulio Jaramillo, morador de Ciudad Jardín, donde también han sido hallados desechos clínicos en las vías, aseguró que “es gravísimo, pero la responsabilidad no recae sólo en las autoridades, sino también en los negocios, que no contratan una ruta hospitalaria”. Por ello, la comunidad del Sur pidió que no se baje la guardia en el control de estos peligrosos desechos.¿Adónde van?Una vez los residuos son recogidos por la ruta hospitalaria (hay varias empresas que prestan el servicio) pueden ser tratados a través de incineración. Algunos también se pueden manejar con esterilización, proceso que garantiza la eliminación de microorganismos y que, según expertos, funciona de forma similar a una olla a presión. “En cambio, los provenientes de restos humanos necesariamente deben ser incinerados con temperaturas entre 800°C y 1200°C, teniendo como resultado de este tratamiento un 10% de ceniza del total de residuo ingresado al horno”, explicó Carmen Elena Torres, gerente comercial de Incineraciones Fullier S.A. ESP.Añadió que “esta ceniza se dispone en celdas de seguridad en un relleno que cuenta con la licencia ambiental para recibirla”.ofrecen riesgo Según Luz María Guinand, gerente de la firma RH, otro riesgo para la comunidad está en desechos químicos como lámparas fluorescentes, tintas, pilas, baterías y disolventes, que pueden generar un impacto ambiental negativo. “Existe un desconocimiento general sobre la selección que desde su origen se debe realizar. Es importante divulgarlo para poner sobre alerta a los ciudadanos y desperar conciencia. Incluso, existen rutas selectivas de residuos peligrosos, independientes a las de los de riesgo biológico, con procedimientos y tratamientos distintos”, señaló.En los restos de amalgama, según Fernando Jiménez, coordinador de logística de la empresa Sespel, se le extrae el mercurio y se envía a Europa para el respectivo tratamiento.

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