Los funcionarios a los que el Covid-19 les cambió el manual de tareas

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Los funcionarios a los que el Covid-19 les cambió el manual de tareas

Mayo 10, 2020 - 10:20 a. m. Por:
Hugo Mario Cárdenas López - Reportero de El País

Unos acumulan millas a pie entregando ayudas humanitarias, han tenido que descargar camiones con víveres o simplemente madrugar a lavar calles.

Especial para El País

Meses antes del acto de posesión de los secretarios de despacho de la Gobernación y la Alcaldía, en el que prometieron cumplir a cabalidad el Manual de Funciones, ya venía desde China un nuevo orden mundial para dictarle a cada funcionario los roles menos pensados.

No hicieron falta debates en la Asamblea o el Concejo para hacer las modificaciones ni fue necesario el concepto de la Comisión Nacional del Servicio Civil.

El coronavirus traía sus propias ‘disposiciones’ y no solo alteró sus funciones, también horarios, estilos de vida, prioridades y hasta forma de vestir. Unos llevan kilómetros caminados repartiendo mercados, descargando camiones, lavando calles o dictando talleres de bioseguridad. Así son los funcionarios del Covid.

47 días completa hoy el país en cuarentena por orden de la Presidencia de la República.

Funcionarios de la Gobernación del Valle del Cauca

Yurani Romero Cepeda

Aunque el Manual de Funciones no dice cómo debe ir vestida, a la secretaria de Mujer, Equidad de Género y Diversidad Sexual del Valle, el Coronavirus la obligó a reinventarse.

Debió dejar en la cuarentena la elegancia que la distingue y recorrer el Valle en camiseta y con el cabello recogido. Cambió los collares y los aretes por tapabocas; las pulseras por guantes y los tacones por tenis.
“Nunca me pondría tenis para ir a trabajar y me encantan los accesorios, pero por ahora se quedan guardados”, dice la funcionaria.

En jornadas de 16 y 18 horas entrega ayudas alimentarias en los municipios y esta semana inicia con la distribución de kits de aseo para mujeres.

Le ha tocado a aprender a trabajar virtualmente y a hacer procesos logísticos que no son propios de su oficina.

Nataly Toro Pardo

La secretaria de Desarrollo Social y Participación del Valle del Cauca quedó dirigiendo un ente nocturno.

Por razones del Covid-19 prácticamente empieza con sus funciones en las noches, después de que su gente termina con los compromisos asumidos por cuenta de la pandemia.

Si bien entre sus funciones están los temas sociales y de políticas públicas, ha tenido que realizar labores logísticas, de pedagogía y salir a entregar ayudas alimentarias a los 10.176 adultos mayores que hacen parte de los programas de ayudas de Gobierno.

En estos nuevos retos ha tenido que realizar caracterización y contratos para armar en tiempo récord una base de datos que le permita ir puerta a puerta con la ayuda.

“Nos ha pasado que llegamos a algún lugar y la persona ya no vive ahí y nos toca salir a buscarlo”, cuenta. El único aislamiento que lleva es el de su familia, porque las noches son para atender los asuntos de su despacho.

Mariluz Zuluaga

El teléfono personal de la secretaria de Educación del Valle, aunque no le incomoda, pasó por cuenta del Covid-19 a convertirse también en un bien público y se han hecho comunes las llamadas en la noche o la madrugada.

Sin dejar abandonadas las funciones propias del cargo, el trabajo se ha triplicado porque muchos de sus funcionarios están en teletrabajo y tiene un compromiso enorme con la entrega de ayudas humanitarias.

Aunque el Programa de Alimentación Escolar se adelantaba mediante contratos y se suministraba en las escuelas, el Coronavirus la tiene recorriendo cada uno de los 34 municipios no certificados del Valle, en zona urbana, rural y cabildos indígenas, entregando los mercados para garantizar que los niños continúen recibiendo la ración alimentaria en esta pandemia.

Un trabajo que además de la Secretaria de Educación, involucra a rectores y personal administrativo de las instituciones educativas que siguen, a pie, sumando millas.

Luis Alfonso Chávez

Repartir alcohol y alimentar palomas son algunas de las actividades que el Covid-19 puso como adendas en la agenda del director de Desarrollo Institucional del Valle.

“No estaba en mis planes madrugar a darles de comer a las palomas de San Francisco ni en mi presupuesto, porque me toca comprarles un bulto semanal en el barrio Alameda, pero lo hago con mucho gusto”, dice Chávez.

Sin dejar de atender sus obligaciones, viene realizando la entrega de alcohol e hipoclorito en hospitales, clínicas, cárceles, Defensa Civil, Policía Nacional y en las alcaldías. También participa en la entrega de mercados.

Labores que hace con gusto y sin preocupaciones; excepto, cuando alguien estornuda.

María Cristina Lesmes

No es fácil para la Secretaria de Salud del Valle, después de prepararse durante toda su vida para salvar vidas y frenar enfermedades, estar de la noche a la mañana sumando enfermos y contando muertos por el Covid.

“Tuvimos tiempo de ver cómo avanzaba el virus en el mundo, de ver comportamientos diferenciales en ciudades de un mismo país. Está ocurriendo y hemos podido responder. Ningún vallecaucano ha muerto sin atención y hemos luchado por la vida de todos. Nos da tristeza y lamentamos las pérdidas”, explica la doctora Lesmes.

Cree, sin embargo, que es esta la oportunidad de buscar una nueva organización en la prestación de salud, de valorar lo que es verdaderamente importante y de documentar las inequidades y la fragilidad del sistema social.

Las únicas opiniones diferentes que escucha son las de la Gobernadora, las de su grupo de trabajo y los expertos externos que la asesoran en la toma de decisiones.

“Hago mi trabajo con dedicación, fortaleza y poniendo mis conocimientos y mi capacidad en la búsqueda de resultados y en la atención en salud, no en la aprobación. Trabajo por lograr la atención de la pandemia, nada me distrae”, es la clave de la funcionaria.

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Funcionarios de la Alcaldía de Santiago de Cali

Danis Rentería

Por más que la pandemia tiene al secretario de Paz y Convivencia trabajando a doble jornada, hay dos compromisos a los que no ha podido faltar: estar en casa todos los días a las 9:00 p.m. para leer la Biblia en familia y el almuerzo de los domingos con su esposa y sus dos hijos.
El resto del tiempo sí es, dice, “como buen soldado con hacha y machete” para atender los estragos del virus originado en China. Tanto así, que muchas veces termina de rezar y sale tarde en la noche para atender compromisos pendientes.

“Ha sido bonito trabajar de la mano con los líderes. No eran mis tareas, pero me he sentido muy cómodo con ellos repartiendo ayudas representadas en bonos y mercados”, señala.

José Darwin Lenis

En ningún lado el Manual de Funciones del secretario de Cultura de Cali establece que tiene que salir a lavar calles y desinfectarlas con hipoclorito, pero lo viene haciendo.

“El sábado tuvimos ‘lavatón’ en Floralia y el domingo, en San Luis y en Petecuy. Llegamos con el equipo de la misma comunidad y el Cuerpo de Bomberos, se lleva bastante hipoclorito, bastante jabón, se va con Policía y la Red de Salud del Norte y se hace la tarea de desinfección de fachadas, antejardines y andenes básicamente”, reseña el funcionario.

En la estrategia de adopción por comunas le correspondió a su despacho la número 6 y tiene también la responsabilidad de entregar las ayudas alimentarias en barrios como Petecuy, Gaitán, San Luis, Cali Mío Norte y Comfenalco, etc.

“Todo ha sido un impacto nuevo para nosotros porque los horarios de uno como servidor público se sabe que son 24/7, pero con esta situación se nos multiplicó el trabajo”, dice Lenis.

Argemiro Cortés

Uno de los retos con los que asumió el secretario de Desarrollo Económico era incentivar la generación de empleo, pero el coronavirus lo ha puesto incluso a cargar y descargar camiones.

“Ese día me tocó de cotero. (Ver foto). No llegaron los chicos que cargaban los camiones, y nos tocó a nosotros. Se da uno cuenta en estas situaciones de que esto de los rangos y los puestos es simple vanidad”, dijo Cortés.

Pero eso no fue lo único nuevo. El Alcalde le pidió ayudar en la consecución de mercados y ha tenido que hacer cotizaciones y salir a buscar los mejores precios. También ha estado en las madrugadas de entrega de ayudas alimentarias.

“Esto nos cambió el panorama a todos y ha sido una locura. Desde que empezó no he tenido un día de descanso. Todos los días trabajamos porque todos los días hay imprevistos”, dice Cortés, quien coincide con todos en que la familia es la más sacrificada.

Carlos Alberto Martínez

En el último mes y medio las labores del Secretario de Turismo de la ciudad han apuntado en gran medida a la coordinación de donaciones y charlas o conferencias en bioseguridad para evitar la propagación del virus.

Temas que poco tienen qué ver con las labores que debe cumplir, pero aunque la pandemia le cambió las prioridades en la agenda de su oficina, asegura sentirse muy complacido con la labor que están realizando.

Con el turismo en ceros, vienen apadrinando la Comuna 14 y han realizado actividades de distribución de ayudas y bonos en barrios como Marroquín. Además, junto con sus funcionarios han recogido mercados para habitantes de Pueblo Nuevo y Brisas, en la Comuna 20.

Aunque dicen que en su apariencia ya se refleja el cansancio, sigue pensando en estrategias para aumentar la llegada de visitantes a Cali cuando esta pesadilla acabe.

Miyerlandi Torres

Por más que permanece con miles de ocupaciones y compromisos a diario, esperar la “bendita notificación” del INS sobre contagios y muertes todos los días a las 4:00 de la tarde le genera ansiedad e incertidumbre.

“Quizá lo más complejo en el manejo de esta pandemia es el estrés de no lograr a veces los resultados que uno espera. Que por más estrategias que hemos implementado siente uno que tal vez no ha hecho lo suficiente”, considera la Secretaria de Salud Municipal.

No ha sido fácil para ella, ni para nadie, estrenarse en el cargo con una pandemia; un tema en el que no tiene experiencia nadie. Por eso trata de ignorar la crítica, a veces bien manejada y a veces con intereses dañinos, pero, como a todo servidor público, la afecta y trata de sacar también aprendizaje de ello.

“La pandemia ha sido un enorme reto personal y profesional porque es tratar, en medio del aprendizaje, de implementar nuevas ideas, nuevas formas, nuevas tecnologías. Es aplicar lo que uno ha estudiado, aunque no era esta la dinámica de la Secretaría de Salud ni la gente estaba acostumbrada a trabajar a este ritmo”, concluye.

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