Las historias detrás de quienes cambian de sexo y de nombre en la cédula

Las historias detrás de quienes cambian de sexo y de nombre en la cédula

Septiembre 30, 2018 - 08:00 a.m. Por:
Valentina Parada Lugo, Laura Ruiz León y Juan Camilo Hoyos Gómez / Especial para El País*
Trans caleñas

Más de mil personas en todo el país han realizado el cambio en su cédula de ciudadanía. Durante el último año y medio, en Cali se efectuaron 185 de estos trámites. ¿Cómo ha reaccionado la comunidad trans?

Reportería: Valentina Parada / Cámara y edición: Kevin Velásquez

Alexandra Gisella González decidió llamarse así hace cuatro años. Cuenta que cuando la llamaban por su nombre masculino, que prefiere no recordar, sentía un profundo rechazo hacia su condición de hombre.

La gente la miraba raro por su apariencia física. Le cerraron muchas puertas laborales por ser una mujer trans. Sin embargo, desde hace un año y medio ella y otras 185 personas en Cali lograron “legalizar su identidad” cambiando su sexo en la cédula de ciudadanía. Según cifras de la Superintendencia de Notariado y Registro, la ciudad es la segunda con más cambios de sexo a nivel nacional, después de Medellín.

Desde que se expidió el decreto 1227 del 2015, que permite a los transgénero y transexuales realizar el cambio del componente ‘sexo’ en sus documentos de identidad, más de mil personas en todo el país lo han efectuado. Sin embargo, según datos la Fundación trans Santamaría, a pesar de que cada vez más personas lo estén llevando a cabo, muchas otras no lo hacen por motivos económicos.

“El costo aproximado del trámite es variable, pero por lo general cuesta unos $ 200.000. Y el tiempo aproximado de todo el proceso es de un mes”, cuenta Álvaro Giraldo, abogado asesor del trámite en Cali.
Cabe resaltar que el proceso no solo deberá hacerse en la cédula de ciudadanía, sino también en el registro civil de nacimiento y documentos oficiales, tales como diplomas de Bachiller o Universitario, certificados de tradición, licencias de conducción, carnés de EPS, entre otros.

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El decreto ha permitido que movimientos, fundaciones y entidades defensoras de los derechos de los trans realicen campañas para facilitarles a las personas el cambio.

Alexandra, vocera de la Fundación Santamaría, cuenta que desde que realizó el cambio se siente más tranquila. “Antes podían llegar a llamarme ‘señor’ por mi sexo en la cédula, aunque ya tuviera un nombre femenino”, comentó.

Para ella, el hecho de que una persona trans cambie su apariencia física pero no su nombre y sexo, puede generar burlas y discriminación. Es por ello que desde abril de este año la Fundación Santamaría inició la campaña ‘Trans-Identifiquémonos’, con la que han acompañado el proceso de cedulación de más de 100 personas caleñas. “A quienes quieren hacer el cambio les acompañamos con asesoría jurídica”, dijo Gisella.

El Superintendente de Notariado y Registro, Jairo Alonso Mesa, en diálogo con El País, comentó que “de cada cuatro cambios en cédula, tres corresponden a cambios de sexo femenino”. Sin embargo, el número de mujeres que han decidido cambiar su sexo al masculino ha venido aumentando en el último año. En el primer semestre del 2018 se realizaron 45 cambios a nivel nacional, de los cuales cinco han sido en Cali.

Ese es el caso de Juan Manuel Jiménez, quien realizó el cambio de sexo y nombre en su cédula de ciudadanía el pasado mes de julio. Juan Manuel al elegir su nuevo nombre decidió prevalecer las dos iniciales de su anterior nombre femenino para no tener que cambiar la firma en los documentos.

“Antes me paraba la policía a requisarme y cuando veían mi cédula con sexo y nombre de mujer, no sabían qué hacer”, cuenta.

Según él, la situación con los hombres trans es más compleja que la de las mujeres. Por ejemplo, cuenta que ahora debe asumir el pago de la libreta militar. Y en caso de que se requiera, el Estado podría cobrarle los 20 años de “remiso”, pese a que apenas hace unos meses legalizó su sexo como hombre.

Además, mencionó que el drama de muchos hombres trans que han realizado el trámite es que, de ser aptos, deberán prestar el servicio militar.

Otro trámite que se suma a la lista es la cancelación del número de cédula para las personas que nacieron antes del 2000, pues en la época los cupos numéricos eran asignados de acuerdo al sexo de la persona, por lo que muchos prefieren solicitar un nuevo número que no discrimine estas diferencias.

Además de los beneficios legales que ello ha traído para la comunidad trans, son más los privilegios personales y sociales. “Ahora cuando voy a una cita médica ya me dicen Juan Manuel, antes me llamaban por mi nombre femenino y me sentía avergonzado porque físicamente ya me veía como un hombre”.

Frente al tema, el abogado Giraldo mencionó que la Notaría 4 de Cali es la que más ha contribuido a facilitar y promover el trámite para las personas transgénero, pues pese a que es legal en todo el país, muchas notarías y funcionarios “se muestran homofóbicos y no hacen el procedimiento”.

Sin embargo, el abogado dijo que esto no representa un cambio sino “una afirmación de identidad de género”. Estas nuevas identidades, que se materializan legalmente con el cambio del documento, han significado un logro en inclusión.

“Soy trans pero no estoy de acuerdo con el cambio de sexo”
El Decreto ha generado opiniones encontradas aún dentro de la comunidad trans. Este es el caso de Pamela Montaño Díaz, una mujer trans de 55 años, fundadora de la Asociación TransMujer. Ella, que se autodenomina como la primera persona trans que logró cambiar su nombre en el mundo, en el año 1981, está en desacuerdo con el cambio de sexo en la cédula de ciudadanía.

“Yo respeto mucho a las personas que quieran hacer el proceso, pero no lo apoyo porque nosotras no somos mujeres biológicas, somos mujeres trans. Ni siquiera las personas transexuales que se realizan cirugías para modificar su miembro reproductivo, llegan a ser mujeres de nacimiento”.

Pese a las opiniones encontradas, las cifras siguen hablando por sí solas. Medellín y Cali son las dos ciudades que más han realizado el trámite. Y aunque ello permite un reconocimiento legal, la comunidad trans sigue luchando por un reconocimiento social, cultural y económico que muestre un panorama completo de inclusión.

Pamela Montaño Díaz es la presidenta de la Asociación Trans-Mujer de Cali.

Pamela Montaño Díaz es la presidenta de la Asociación Trans-Mujer de Cali.

Valentina Parada / Especial para El País

¿Cómo realizar el trámite?

Para iniciar el proceso de cambio de sexo en los documentos de identidad, el trámite debe realizarse primero en una Notaría para oficializar el cambio del registro civil de nacimiento y luego, en Registraduría, para el cambio en cédula de ciudadanía. Estos son los pasos para realizar el procedimiento.

1. Debe radicar una escritura pública juramentada por un notario, donde se especifique la solicitud de cambio de sexo en el registro civil de nacimiento. El documento debe ir acompañado de la fotocopia de la cédula y el primer registro civil.

2. Luego, si la persona nació antes del año 2000 y desea cancelar su cupo numérico de la cédula de ciudadanía, deberá hacer la solicitud ante la registraduría y requerir un nuevo número de documento de identidad.

3. Después, al reclamar el nuevo registro civil de nacimiento, el documento se debe llevar a la registraduría para comenzar el trámite de nueva cedulación con cambio de número, sexo y nombre, según se haya solicitado.

4.
Cuando la persona ya tiene su nueva cédula en mano, debe seguir con los trámites de cambio de nombre ante entidades de salud, educación, seguridad social, pensiones, entre otros.

Otras cifras:

Del 100% de los casos, en un 90% se hace el cambio de masculino a femenino.

La Notaría 4 ha asesorado unos 100 casos de cambio de nombre y sexo en Cali.

El costo del trámite oscila entre $200.000 y $300.000, dependiendo de si el cambio es de sexo y nombre, o solamente sexo.

Las personas que tengan cédula de ciudadanía, anteriores al mes de marzo del año 2000, deben hacer “cancelación del cupo numérico”, que no tiene ningún costo, para que se le asigne un nuevo número de cédula, con cupo de 10 dígitos.

*Este texto fue producido por estudiantes del Taller de Periodismo con Visión de Género de la Universidad Autónoma de Occidente.

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