Cultura
Espacio cultural El Finestral resiste entre robos y daños: gestora pide acciones urgentes de seguridad
La artista y gestora cultural Liliana María Ortiz Casas alertó sobre un nuevo saqueo al espacio, ubicado en la ribera del río Cali.
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29 de ene de 2026, 01:32 a. m.
Actualizado el 29 de ene de 2026, 01:32 a. m.
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El espacio cultural El Finestral, ubicado en el oeste de Cali, vuelve a quedar en el centro de la atención pública tras un nuevo robo registrado en sus instalaciones.
El lugar, que desde hace varios años funciona como punto de encuentro para artistas, músicos y poetas, enfrenta nuevamente pérdidas materiales y daños estructurales, en un contexto de reiteradas denuncias por inseguridad en el sector.

Liliana María Ortiz Casas, artista plástica y gestora del espacio, explicó que los robos han tenido un impacto económico directo, debido al hurto de equipos, utensilios y computadores, además de los daños ocasionados a puertas, rejas, muros y elementos de la edificación, considerada patrimonio arquitectónico.
A esto se suma el deterioro constante de la infraestructura, que obliga a invertir recursos de forma permanente para poder seguir operando.
Más allá de lo material, Ortiz señaló que los hechos afectan de manera anímica y emocional a quienes sostienen el proyecto. Según relató, la repetición de los robos ha generado frustración y una sensación de soledad frente a la defensa de un espacio cultural que ha sido construido durante años con esfuerzo propio.
El Finestral nació hace cerca de ocho años, cuando Ortiz encontró el inmueble en estado de abandono y decidió adquirirlo y restaurarlo para convertirlo en un lugar dedicado al arte y la cultura.

Desde entonces, el espacio ha albergado más de 40 exposiciones, presentaciones musicales, recitales de poesía y encuentros de artistas plásticos, con un enfoque distinto al de los establecimientos comerciales tradicionales.
Actualmente, el lugar también funciona como sede del Museo Hernando Tejada, dedicado al escultor del reconocido Gato del Río. Sin embargo, la continuidad del museo y de las actividades culturales se ha visto comprometida por los constantes robos y por fallas en los servicios públicos derivadas de estos hechos.

Uno de los episodios más críticos ha sido el reiterado hurto del contador de energía, situación que ha dejado al espacio sin servicio eléctrico en varias ocasiones. Ortiz explicó que la falta de electricidad no solo impide el funcionamiento normal del lugar, sino que afecta la conservación de obras, el uso de equipos y el desarrollo de eventos culturales.
A esto se suma la deficiente iluminación pública en el sector cercano a la ribera del río Cali. De acuerdo con la gestora, varios postes de luz no funcionan de manera permanente, lo que facilita el ingreso de personas durante la noche y aumenta la vulnerabilidad del espacio, pese a contar con alarmas y sensores de seguridad.
El último robo registrado este mes de enero del 2026, tuvo una particularidad: la persona que ingresó al lugar quedó atrapada dentro del inmueble tras activarse los sistemas de seguridad. La Policía logró capturar al individuo y se adelantó el proceso de denuncia ante la Fiscalía, que incluyó la recolección de pruebas y la judicialización del implicado.

No obstante, Ortiz cuestionó qué sucede después del proceso legal, ya que los daños materiales no son cubiertos y el riesgo de nuevos robos persiste. La gestora aseguró que, aunque se han realizado denuncias formales, la respuesta institucional ha sido limitada y el acompañamiento policial en la zona sigue siendo esporádico.
Según explicó, el patrullaje se concentra principalmente en el sector del Gato del Río y el Peñón, mientras que el tramo que conecta con la Secretaría de Turismo presenta menor presencia policial. Esta situación ha hecho que El Finestral, al estar ubicado en una esquina y frente al río, sea uno de los lugares más expuestos.
Ortiz insistió en la necesidad de mayor vigilancia, patrullajes constantes y la instalación de un CAI móvil en el sector, como medidas para proteger no solo su espacio cultural, sino también otros establecimientos artísticos y comerciales de la zona que han sido víctimas de robos reiterados.

Comunicador social y periodista de la Universidad Antonio José Camacho. Tecnólogo en Producción Audiovisual y técnico en Diseño e Integración Multimedia del SENA, además de especialista en Fotografía Publicitaria. Experiencia en periodismo de campo frente a cámara, redacción web y gestión de redes sociales
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