Entérese cómo es el Plan Jarillón, la garantía de que Cali no será un Armero

Escuchar este artículo

Entérese cómo es el Plan Jarillón, la garantía de que Cali no será un Armero

Julio 21, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera, Reportera de El País
Entérese cómo es el Plan Jarillón, la garantía de que Cali no será un Armero

El proyecto contempla convertir el jarillón en un parque longitudinal de 17 kilómetros.

Plan Jarillón pretende reforzar el dique en su estructura física y liberarlo de los asentamientos humanos que suman cerca de 7800 familias que viven encima y/o sobre el lado húmedo del mismo.

El Plan Jarillón, el más ambicioso proyecto que Cali requiere para evitar convertirse en otra Armero y que sumará inversiones por más de 1,3 billones de pesos, comenzará en un mes sus primeras intervenciones técnicas, sociales y ambientales.La iniciativa, que estará gerenciada por el Fondo de Adaptación de la Presidencia de la República, garantiza que Cali no vaya a sufrir lo de la localidad tolimense, “porque estábamos muy cercanos a que se rompiera el jarillón y la ciudad desapareciera junto con un millón de sus habitantes”, dijo el alcalde Rodrigo Guerrero.Alfredo Martínez Delgadillo, subgerente de Gestión del Riesgo del Fondo de Adaptación y encargado del macroproyecto Jarillón de Cali, confirmó que la misión fundamental de la obra es reducir el riesgo ante eventos como el Fenómeno de La Niña 2010-2011.En ese evento, Cali se vio expuesta a dos riesgos: las inundaciones por los desbordes de los canales de aguas lluvias, y el peligro latente cuando el río subió casi hasta la cota máxima del jarillón. “En caso de que se hubiese roto el dique, los daños generados están calculados en unos siete billones de pesos”, dijo el funcionario.El Plan Jarillón tiene dos dimensiones: el técnico o reforzamiento del dique en su estructura física. Y el social, que empieza por liberarlo de los asentamientos humanos de unas 7800 familias que viven encima y/o sobre el lado húmedo del jarillón en condiciones muy precarias.El macroproyecto, a nivel estructural, incluye intervenir el anillo oriental formado por los jarillones sobre los ríos Cauca y Cali y sobre el Canal Interceptor Sur. El director de la CVC, Óscar Libardo Campo Velasco, confirmó a El País que se “está a punto de suscribir un convenio con el Fondo de Adaptación para que la intervención técnica y ambiental quede bajo la responsabilidad de la CVC”.La entidad ya ha hecho entrega de los estudios, costos, actividades y cronogramas al Fondo de Adaptación para acordar obras, diseños y manejo ambiental. De acuerdo con Martínez Delgadillo, para reducir el riesgo de inundación interna se hará el mejoramiento de la estación de El Paso del Comercio y la ampliación de la capacidad de embalse de aguas escorrentías de lluvias procedentes de Cali, en las lagunas de El Pondaje y de Charco Azul. Este plan contempla una estación de bombeo intermedia y un nuevo sistema de drenaje en Navarro.Y para reducir el riesgo de ruptura del jarillón, en cooperación con la Misión Holandesa y en convenio con Emcali, el plan de acción consiste en reforzar toda la infraestructura vital de Cali que está sobre el dique: la estación del Paso del Comercio, la estación de Puerto Mallarino, la Ptar y la ampliación de la capacidad de almacenamiento de las lagunas El Pondaje y Charco Azul, para evitar que Cali se quede sin agua potable cuando llueve. La reubicación de las familiasUna de las acciones de vital importancia, pero más lenta, es la reubicación de las familias porque implica “trabajar en las costumbres” que han generado la afectación del dique. Tarea que está a cargo del Municipio.Y la intervención total está amarrada a este proceso. “Hay ocho kilómetros del dique que están deshabitados y se pueden intervenir ya; el resto está supeditado a la velocidad con la que se haga la reubicación de las familias y el despeje”, dijo Óscar Libardo Campo, director de la CVC. La Alcaldía de Cali ya está realizando un Plan Social con un número aproximado de 7800 familias que habitan sobre el dique y alrededores de El Pondaje, para llevarlas a un sitio de legalidad y sin riesgo, dijo el funcionario del Fondo de Adaptación.El plan es ir liberando siete áreas críticas, que son las prioritarias, y a la vez ir construyendo las viviendas que faltan, añadió el Alcalde. “Ese es un proceso gradual que calculo que esté listo en uno o dos años: dejar el jarillón reconstruido y las familias que hoy viven allí, tengan una vivienda digna donde no corran peligro ni ellos ni la ciudad”, explicó Guerrero.“Los procesos de reubicación no consisten en decirles a las personas, ‘usted está aquí y va para allá’,”, dijo Martínez Delgadillo. Requiere ofrecerles un abanico de posibilidades, según la oferta de Vivienda de Interés Prioritario que tiene Cali, que sumados, pueden cubrir la demanda que va a generar esta reubicación.Con relación a posibles dificultades con habitantes que dicen tener escrituras o títulos de sus viviendas, aclaró: “Muchos podrán decir que son propietarios, pero los terrenos del dique pertenecen a la CVC y la entidad nunca ha desenglobado y entregado esos terrenos. Igual, la gente tiene derecho a presentar su caso en condiciones justas, pero hay que verificar qué soportes tienen”.Carlos Eduardo Sinisterra, asesor del proyecto, explicó que los estudios de la Misión Holandesa establecieron que la zona del dique es no mitigable y que prima el interés de 2.500.000 habitantes de Cali (incluidos los 800.000 de Aguablanca); por lo tanto no puede haber población en la pata seca ni en la corona ni en la pata húmeda del dique. “La Ley de Gestión de Riesgo ordena al Estado a tomar acciones para proteger a la mayoría”, dijo el asesor. Igualmente, explicó que el Municipio está haciendo un trabajo social para que estas personas entiendan que es un riesgo para ellos y la totalidad de los caleños que quedarían sin agua si se inunda la Planta de Tratamiento de Puerto Mallarino: solo rehabilitarla tomaría cuatro meses. Las primeras reubicaciones serán en un mes en Potrerogrande y beneficiarán a quienes desalojaron el dique en 2011 y reciben subsidios de arriendo. La de las últimas familias terminará en 2016.Habrá también un trabajo social posterior con las familias reubicadas para garantizarles el clima social con acceso a servicios de educación, salud y generación de ingresos.El director de la CVC enfatizó que el Plan Jarillón exige unas condiciones de gobernabilidad, de control y vigilancia por parte del Municipio, que garanticen que una vez realizado el proyecto, no se repita la misma situación de los asentamientos subnormales que lo ponen en riesgo.“El trabajo social buscar empoderar a los habitantes de la zona para que tengan una claridad mediana de la importancia de la obra y “sean ellos los primeros protectores y vigías del dique”, concluyó Campo Velasco.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad