En las últimas horas, las autoridades confirmaron el hallazgo sin vida de un comerciante que había sido reportado como desaparecido desde diciembre de 2025 en zona rural de Tuluá.
Desde el momento en que la familia denunció su desaparición, las autoridades activaron los protocolos de búsqueda y el caso fue asumido por el Gaula, ante la posibilidad de que se tratara de un secuestro. Sin embargo, tras varias semanas de labores investigativas, el desenlace fue trágico.
La general Sandra Liliana Rodríguez, comandante Policía Valle, confirmó que el cadáver fue ubicado en el sector rural del municipio con múltiples impactos de arma de fuego, lo que evidenciaría un homicidio.
“El caso lo inicia investigando el CTI, el Gaula militar, adelanta unas acciones y posteriormente el día de ayer se nos informa por parte de la comunidad de la zona rural de Tuluá que esta persona aparece ultimada por arma de fuego”, detalló la Comandante.
Una de las hipótesis preliminares apunta a la posible participación del frente 57, estructura armada ilegal que tiene injerencia en esta zona del centro del departamento del Valle del Cauca. No obstante, las autoridades señalaron que todas las líneas investigativas permanecen abiertas.
La víctima era reconocida en el sector agrícola, donde desarrollaba actividades comerciales desde hacía varios años. De acuerdo con información recopilada por los investigadores, el hombre habría sido blanco de presuntas exigencias extorsivas, situación que ahora hace parte del análisis judicial para establecer si existe relación directa con el homicidio.
“Presumimos que frente a este hecho estaría involucrado el frente 57 que opera en la zona norte en la zona rural de Tuluá. (...) En este momento pues lo que tratamos de establecer es su situación frente a estas actividades en el campo, pero sobre todo las posibles exigencias a las que hubiese sido víctima por parte del Frente 57 que opera en este sector del Valle del Cauca”, detalló la uniformada.
La comandante aclaró que la víctima no presentaba lesiones visibles de tortura, pero si varios impactos de un arma de fuego, por lo que ahora se encuentran trabajando para esclarecer los hechos.
Finalmente, Rodríguez recordó la importancia de proporcionar información que sea vital para el ente judicial lograr con rapidez el descarecimiento de estos hechos.
En la región persiste la preocupación por la presencia de grupos armados ilegales y el impacto que sus acciones generan en la seguridad y la economía local de sus habitantes.