Luego de que se conociera que la Fiscalía solicitó a la Corporación Autónoma Regional de Valle, CVC, indagar sobre presuntos vertimientos y contaminación del río Guadalajara, en Buga, por parte de Avidesa de Occidente S.A., Mac Pollo, la CVC aseguró que no se encontraron afectaciones.

La Corporación dio a conocer que, tras revisar con fundamentos técnicos y documentos oficiales, no se evidenciaron situaciones fuera de la norma o que indicaran que la empresa está contaminando la fuente hídrica.

La empresa cuenta con permiso de vertimientos vigente desde el año 2020, renovado en diciembre de 2024″, indicó la CVC.

Además, se explicó que, en aplicación del principio de rigor subsidiario, esta renovación incorporó obligaciones más estrictas de monitoreo y control sobre los vertimientos generados por la planta de beneficio desde el año anterior.

Esta empresa del sector avícola fue visitada por la CVC que realizó la verificación. . | Foto: COLPRENSA ©

Desde entonces, la CVC ha realizado seguimiento técnico permanente a los informes de caracterización de aguas residuales presentados por la sociedad, evaluando parámetros como DBO5, DQO, Grasas y Aceites, Sulfatos, pH y Temperatura”, se sostuvo desde la Corporación a través de un comunicado.

De la misma manera, se dijo que estas verificaciones se realizaron conforme a lo que establece el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible a través de la Resolución 0631 de 2015.

“Los resultados reportados se han mantenido dentro de los límites máximos permisibles definidos en la normativa nacional”, se añadió desde la CVC.

Lo que encontró la CVC

A través de un comunicado, la Corporación indicó que sobre el parámetro de Sólidos Suspendidos Totales (SST), se registraron valores por encima del límite normativo en dos reportes puntuales, “lo que no configura un incumplimiento reiterado ni continuo”.

Por otra parte, los parámetros de cloruros están en proceso de estabilización para ajustarse a los límites establecidos.

Por lo anterior, la CVC solicitó a la empresa la adopción de un “Plan de Acción con horizonte 2025, orientado a optimizar los procesos de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) y garantizar el cumplimiento integral de los estándares exigidos, sin que ello haya implicado afectación al canal receptor”.

La empresa actualmente cumple con los requerimientos y realiza ajustes para estar dentro de la norma, según la CVC. | Foto: Crédito: B&A Ingeniería y Construcciones

¿Dónde están cayendo los vertimientos?

De la misma manera, la CVC explicó que la descarga de efluentes tratados de la empresa se realiza en la acequia San Antonio, una infraestructura hidráulica que se utiliza para actividades de riego y no está destinada al consumo humano.

Por este motivo, la Corporación fue clara en que “no existe afectación sobre el río tutelar del municipio de Buga”.

Además, en la más reciente visita técnica se constató que las instalaciones de la planta de beneficio y las obras de optimización de la PTAR que se están adelantando en cumplimiento del plan de acción requerido por la CVC están en la fase final de construcción y se espera que comiencen a operar en mayo de 2026, con el objetivo de asegurar el cumplimiento total de los límites de la norma de vertimientos.

El río Guadalajara, de Buga, no ha sido contaminado por la empresa. | Foto: COLPRENSA ©

Cabe resaltar que la CVC aseguró que en 2025 atendió una denuncia anónima sobre presuntos olores fuertes y taponamiento de la acequia Chambimbal, por lo que se realizó la verificación del caso.

En la respuesta emitida se sostuvo que la situación tenía relación directa con el proceso de ajuste técnico explicado anteriormente.

La CVC concluyó que “continuará ejerciendo sus funciones de seguimiento y control sobre las descargas, evaluando las medidas implementadas por la empresa y los resultados de las caracterizaciones”.