Los aficionados a la astronomía tendrán varias oportunidades para observar fenómenos celestes durante junio. El sexto mes del año estará marcado por una agenda que incluye lluvias de meteoros, encuentros entre planetas, fases lunares y el solsticio de junio, considerado uno de los acontecimientos astronómicos más importantes del calendario.
El primer evento destacado será el 7 de junio con el máximo de actividad de las Ariétidas diurnas, una lluvia de meteoros cuya observación suele ser compleja debido a que ocurre en una región cercana al Sol. Los expertos recomiendan intentar verla antes del amanecer, dirigiendo la mirada hacia el horizonte oriental.
Uno de los fenómenos más esperados llegará entre el 8 y el 9 de junio, cuando Venus y Júpiter, los dos planetas más brillantes visibles desde la Tierra, aparecerán muy cerca uno del otro en el cielo. De acuerdo con la NASA, el acercamiento podrá apreciarse sin necesidad de instrumentos especializados.
“Los dos planetas más brillantes del cielo, Venus y Júpiter, aparecerán a escasos centímetros de distancia y ¡no necesitarás telescopio!”, señaló la agencia espacial estadounidense.
Este fenómeno también podrá observarse desde Colombia. Para una mejor experiencia, se recomienda buscar lugares con poca contaminación lumínica, contar con una vista despejada del horizonte y observar hacia el occidente.
Días después, el 12 de junio, Mercurio se unirá visualmente a Venus y Júpiter en una alineación planetaria. Aunque el evento podrá apreciarse a simple vista, el uso de binoculares o telescopios podría facilitar una observación más detallada.
El calendario astronómico continuará el 21 de junio con el solsticio de verano en el hemisferio norte. Durante esta fecha, esa región del planeta estará inclinada de forma más directa hacia el Sol, dando lugar al día más largo y la noche más corta del año.
La actividad seguirá el 22 de junio con el pico de las Bootidas, una lluvia de meteoros conocida por su comportamiento variable. Mientras algunos años registra poca actividad, en otros puede sorprender con un aumento considerable en la cantidad de meteoros visibles.
Finalmente, el 29 de junio se producirá la llamada Luna de Fresa, una de las lunas llenas más esperadas del año. Aunque su nombre podría sugerir un cambio de color, la denominación proviene de antiguas tradiciones de América del Norte relacionadas con la temporada de cosecha de fresas.
Para los observadores del cielo, junio ofrecerá oportunidades para seguir de cerca algunos de los fenómenos más destacados del año. La visibilidad de cada evento dependerá de factores como las condiciones meteorológicas por lo que se recomienda elegir lugares despejados para disfrutar de las observaciones.