Una masiva ofensiva parlamentaria emprendió la colectividad del Pacto Histórico para intentar rescatar las banderas del Ejecutivo saliente. La representación legislativa radicará un conjunto amplio de proyectos clave que no consiguieron el aval suficiente en los debates previos, buscando medir el pulso de los nuevos senadores y representantes.
El despliegue normativo fue argumentado por el representante Gabriel Becerra, quien enfatizó la urgencia de mantener vigentes las iniciativas programáticas de la colectividad. De acuerdo con el congresista, la intención principal radica en evaluar los compromisos políticos del nuevo periodo respecto al reconocimiento y conservación de las garantías sociales.
En el área de la salud, el titular de la cartera, Guillermo Alfonso Jaramillo, confirmó la insistencia en modificar el esquema financiero actual. La norma radicada pretende suprimir la intermediación de recursos, prohibir la integración vertical de los actores del sector y asegurar giros directos desde la nación hacia las clínicas e instituciones prestadoras de servicios.
Respecto al ámbito laboral, la estrategia del Ministerio del Trabajo se enfoca en crear un Estatuto que sustituya paulatinamente el esquema de salario mínimo por un concepto denominado “salario vital”. Según el ministro Antonio Sanguino, el ajuste busca establecer remuneraciones alineadas con los costos reales de vida y el sustento familiar en el territorio nacional.
Por su parte, el sector educativo contempla modificaciones de fondo a la Ley 30 de 1992. El ministro Daniel Rojas indicó que la meta es consagrar la enseñanza universitaria como un derecho fundamental, alterando los esquemas de financiación estatal para elevar la infraestructura de los centros universitarios públicos y ampliar los cupos en regiones históricamente desatendidas.
La vertiente económica no quedó por fuera con la inclusión de una reforma tributaria de carácter progresivo formulada por la cartera de Hacienda. Esta propuesta fiscal proyecta recaudar alrededor de $21,9 billones para el próximo periodo anual, endureciendo de paso los mecanismos administrativos contra el fenómeno de la evasión y elusión de impuestos.
En la materia agraria e hídrica, la administración insiste en dos leyes adicionales: la formalización de la Jurisdicción Agraria para resolver litigios de terrenos mediante juzgados especializados, y la reglamentación para acueductos comunitarios. Esta última iniciativa prevé otorgar estatus jurídico a redes locales y organizaciones étnicas que gestionan agua en zonas rurales.
Finalmente, el paquete legislativo abarca la prohibición de la exploración de hidrocarburos mediante la técnica del fracking en yacimientos no convencionales, argumentando la defensa de los ecosistemas.
En el plano tecnológico, la ministra Yesenia Olaya respaldó la regulación ética de la Inteligencia Artificial para garantizar la protección de datos y la soberanía digital de los ciudadanos.