El presidente electo, Abelardo de la Espriella, avanza en la conformación de su gabinete y mantiene en estudio los perfiles de quienes podrían asumir la dirección del Ministerio de Salud y Protección Social, una de las carteras consideradas clave para el inicio de su administración.
Entre las candidatas que analiza el mandatario figuran Edna Tafur, Ana María Vesga, Diana Cárdenas y Olga Lucía Zuluaga, todas con experiencia en diferentes ámbitos relacionados con la gestión del sistema de salud, el aseguramiento, la formulación de políticas públicas y la administración hospitalaria.
La designación de la nueva ministra cobra especial relevancia por el complejo panorama que enfrenta el sector, marcado por dificultades financieras, problemas en el suministro de medicamentos y crecientes presiones sobre la red de atención.
Edna Tafur hace parte del grupo de hojas de vida que el presidente electo revisa de manera directa para definir el liderazgo de la cartera. Su nombre se encuentra entre las opciones consideradas para encabezar la implementación de las políticas del sector durante el próximo cuatrienio.
Otra de las aspirantes es Ana María Vesga, reconocida por su experiencia en el análisis del aseguramiento en salud y la representación de actores del sistema, lo que la convierte en una de las alternativas con mayor visibilidad dentro del proceso de selección.
También aparece Diana Cárdenas, quien cuenta con trayectoria en la formulación de políticas públicas y en el manejo del aseguramiento social en salud, perfil que la ubica como una de las candidatas de mayor componente técnico.
La lista la completa Olga Lucía Zuluaga, vinculada a la gestión y representación de la red hospitalaria del país y con experiencia en la articulación entre los diferentes actores del sistema.
La persona que finalmente sea designada tendrá la responsabilidad de liderar una de las carteras más desafiantes del Gobierno entrante. Entre las prioridades estará atender la situación financiera del sistema, avanzar en soluciones frente al desabastecimiento de medicamentos y responder al incremento de las acciones judiciales relacionadas con la prestación de servicios de salud.
Además, deberá poner en marcha las líneas de política anunciadas por el Presidente electo, entre ellas un plan de choque para fortalecer la liquidez del sistema y sanear obligaciones con clínicas y hospitales, en coordinación con el Ministerio de Hacienda.
A ello se suma el propósito de estabilizar el modelo mixto de salud, revisar la suficiencia de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) y fortalecer los mecanismos de auditoría y control sobre los recursos destinados a la atención de los usuarios.