Un escenario polarizado en el que ningún bloque controla por completo la agenda regional fue el resultado de las elecciones legislativas. Por un lado, la izquierda petrista domina la votación del departamento, mientras que, por el otro, el aparato político regional del dilianismo resiste en las estructuras tradicionales.

Ese es el panorama, positivo para algunos y desalentador para otros, que deberá encarar la región en los próximos cuatro años, donde cada fuerza intentará dominar sobre la otra, mientras la derecha se esforzará en recuperar espacio.

De acuerdo con el preconteo de Cámara, el Pacto Histórico logró 589.949 votos, un número superior al de los demás partidos, donde la U óbtuvo el segundo lugar con 273.993 sufragios.

Si bien la votación tiene una diferencia significativa y el Pacto se quedó con seis curules de las trece disponibles en el departamento, y la U con dos (por confirmarse la tercera que está en disputa con el Centro Democrático), las fuentes coinciden en que el sector liderado por la gobernadora Dilian Francisca Toro aún tiene gran relevancia en el departamento.

Para Alejandro Sánchez, profesor de Ciencia Política de la Universidad Javeriana de Cali, actualmente existen cuatro grupos que manejan más poder en el Valle del Cauca que otros.

Uno de ellos, explica, es el sector del reelegido senador del Pacto Histórico, Wilson Arias, y otro es el liderado por su colega de bancada, Alexánder López.

Así fue la votación en el Valle del Cauca | Foto: El País

“Esos dos grupos utilizan la bandera del Pacto, pero en el pasado han sido competidores. Entonces habrá que ver cómo evolucionan esas relaciones, porque son grupos a los que nunca les ha quedado fácil cooperar”, advierte.

Otro de esos sectores, dice, es la ‘Nueva Generación’ de la U, que “sigue siendo muy fuerte, sigue controlando la Gobernación, pero tiene el reto a futuro de ver qué pasa en 2027, porque Alexánder López empieza a sonar para ese cargo. ¿Qué pasaría con Nueva Generación sin la Gobernación?, ¿podrá seguir siendo un grupo dominante”.

El cuarto grupo de poder es el liderado por el exgobernador del Valle Juan Carlos Abadía, quien aún tiene incidencia en diferentes partidos políticos.

Actualmente, el Pacto Histórico tiene en Cali tres concejales, cuatro diputados y acaba de elegir a seis representantes a la Cámara por el Valle y tres senadores.

La U, por su parte, tiene hoy cuatro concejales y cinco diputados. En las recientes elecciones sacó dos representantes a la Cámara (tiene uno más en disputa con el Centro Democrático) y dos senadores de la región.

“Es claro que el Pacto Histórico ha tomado una fuerza inusitada en el Valle del Cauca, porque Cali, la capital del departamento, fue epicentro del estallido social de 2021, y ahí se generó una base social que permitió la elección del primer gobierno de izquierda en la historia. Esa base ha logrado sostenerse y ahora amplió sus representantes, lo que le va a permitir tener un juego bastante interesante dentro de los intereses del departamento”, indica Jaime Wilches, analista político de la Universidad Politécnico Grancolombiano.

Elecciones legislativas 2026 conteo de votos en el coliseo del pueblo Cali | Foto: El País

Sin embargo, “aunque el Pacto Histórico es la fuerza dominante a nivel de Cámara, también es importante tener en cuenta el ejercicio a nivel de Senado, donde la U se mantiene en el radar político”, dice.

Para él, “la colectividad todavía tiene fuerza, porque a pesar de que bajaron de curules, no es un golpe tan fuerte, debido a que van a tener poder de decisión e incluso toma más fuerza de negociación, porque esos votos en proyectos de Senado y Cámara son fundamentales para las iniciativas legislativas”, agrega.

El analista Juan Pablo Milanesse, profesor de Ciencia Política de la Universidad Icesi, aclara que “haber hecho una elección regular como hizo Toro en esta oportunidad, no le quita la totalidad de los recursos de poder. Sigue siendo, desde el punto de vista individual, la actriz más importante de vista de la política local”.

“Lo que uno sí encuentra es cómo empieza a haber otros actores que disputan más intensamente el poder, sobre todo después de un periodo de hegemonía donde nadie era capaz de hacerlo”, añade.

En su opinión, el desgaste de la Gobernadora se da porque, si bien gobernar otorga recursos de poder, también pasa factura y quita legitimidad.

Las fuentes coinciden en que Dilian Francisca Toro ha tenido un periodo de poder de cerca de 12 años, lo que hace natural que otras fuerzas empiecen a tomar fuerza. “Ese grupo viene teniendo problemas hace algún tiempo. Por ejemplo, las elecciones para Gobernación no fueron tan buenas como algunos pensaban. De hecho, en los puestos de votación de Cali, donde está el 50% de los votos, a Dilian le fue peor que a Clara Luz Roldán, que era su antecesora”, añade Alejandro Sánchez.

La Gobernadora del Valle ejerció su derecho al voto. | Foto: Gobernación del Valle

Y agrega que “no es sencillo mantener el poder, y claramente lo que se abre en el Valle del Cauca es la lucha por la gobernación en 2027. ¿Qué va a ser la Nueva Generación? Dilian puede pasar a sus cuarteles de invierno y dejarle el protagonismo a otras figuras dentro de la organización, pero la pregunta es si esta se mantiene cohesionada o se empieza a romper”.

¿Y los demás partidos?

Para el resto de colectividades, su notorio deterioro en el departamento se vio reforzado con el resultado de las elecciones legislativas.

Tal vez, señalan analistas, el Centro Democrático mostró una leve intención de crecer en el Valle, al ganar un senador y un representante a la Cámara (podría sumar otro si le gana la disputa a la U). Además de que obtuvo la tercera votación más alta (186.592).

“El resto de los partidos tienden a ser irrelevantes, y es un punto importante para tener en cuenta, porque da la sensación de que en los otros partidos no encontramos dirigentes relevantes. Por ejemplo, candidatos que terminaron ganando curules en el Congreso como el Liberal y Alianza Verde, parecen etiquetas que en principio están desgastadas y que dependen fundamentalmente del esfuerzo y de la capacidad de conseguir votos que tienen cada uno de los individuos”, opina Sánchez.

Recuerda casos como el de Duvalier, del ‘Verde’, que logró 72.427 votos para llegar al Senado, y Álvaro Monedero, del Partido Liberal, que sacó 88.319 apoyos para esa corporación.

“Tanto el Partido Liberal (147.238 votos) como el Conservador (77.632 votos), son bastante discretos y demuestran que los partidos tradicionales parecen haber abandonado los intereses de la región, y eso tendrá que ser una lección que estará en estos momentos debatiéndose al interior de las bases partidistas”, advierte Wilches.

Comenta que “aunque a nivel nacional bajaron curules, el Conservador, cuatro, y el Liberal una, no son cambios tan extremos por el momento”.

Sobre el ‘azul’, Sánchez menciona que sufrió la salida de la Fuerza Social, liderada por el exgobernador Ubeimar Delgado, quien se fue al Centro Democrático, y la eclosión de los grupos que tenían votos y que usaban esa bandera en el Valle. Es increíble que un partido con esa trayectoria en el departamento simplemente pase a ser irrelevante como jugador regional”.

Y en el caso de los ‘rojos’, agrega que fue “un éxito absoluto, porque obtuvieron dos curules en Senado. ¿Hace cuánto en el Valle del Cauca el partido Liberal no tenía senador? Ahora Abadía quedó con senador y el grupo de Fabio Arroyave también con uno”.