Transformar una marca personal en el residente de Colombia era un escenario impensado para el establecimiento político en Colombia, pero no para Carlos Suárez.

El estratega político y líder de la campaña de Abelardo de la Espriella asegura que el rotundo triunfo fue producto de escuchar el “tsunami digital” del pueblo y de utilizar herramientas de inteligencia artificial hechas a la medida.

En entrevista exclusiva con El País, Suárez destapa la estrategia tecnológica, habla sobre las fuertes tensiones políticas del empalme y explica por qué las élites tradicionales fallaron en su lectura del país.

El País (EP): Antes de comenzar, quiero recordar su trayectoria: empresario, estratega político, ha trabajado con Alejandro Char, Alejandro Ordóñez, la doctora Dilian Francisca Toro, y ganó un Victory Award en Georgetown por la campaña “Todos somos Río Cauca”. ¿Estoy en lo correcto?

Carlos Suárez (CS): Estás en lo correcto. Con la doctora Dilian todavía tengo un vínculo muy cercano y soy su estratega. Tengo muchos otros premios Victory que también tienen que ver con el Valle del Cauca, así que llevo a los vallecaucanos en el corazón y les agradezco cómo se portaron en las urnas, dándonos resultados históricos el pasado 21 de junio.

Abelardo De La Espriella y Carlos Suárez. | Foto: Archivo particular suministrado a Semana - A.P.I.

Usted convirtió a Abelardo de la Espriella de una marca personal (de ron, vino, ropa) a presidente de la República. ¿Cuál fue la estrategia y la varita mágica?

CS: La varita mágica es Abelardo, es un ser superdotado, un genio que pareciera de la época en que los grandes hombres hacían de todo: artistas, filósofos, matemáticos, cantantes.

Él es una marca sombrilla que ha generado el bufete de abogados que más factura, ron, vino, ropa y el concepto De la Espriella Style. Mi trabajo ha sido ayudarle a cumplir sus sueños, y ahora, interpretando el sentir ciudadano, él viene a romper los esquemas de la vieja política.

EP: ¿Cómo fue el momento exacto en que decidieron dar ese salto de marca personal a proyecto político?

El ingrediente principal es el ciudadano. Empezamos a escuchar al pueblo desde 2020 en el universo digital, donde decían “Abelardo, láncese a la política”.

Para 2023 eso se volvió un tsunami con la frase “Abelardo, salve usted la patria”. Esto no nos lo inventamos nosotros, fue una invención y petición del pueblo colombiano; nosotros solo lo leímos, lo interpretamos y lo llevamos a buen puerto.

En ese océano digital, ¿cómo diferencian el ruido de la conversación real? ¿Qué herramientas usaron?

Haciendo mediciones profundas con millones de datos, ya que en Estrategia y Poder llevamos 12 años dedicados al marketing político con énfasis en nuevas tecnologías.

Luego, testeamos eso en el mundo real con las giras del Ron Defensor, las firmas de sus libros bestseller y su faceta de cantante y empresario.

El establecimiento, los medios y la vieja política nunca nos vieron venir porque han estado de espaldas al pueblo, con el que nosotros llevamos 14 años hablando en Facebook y YouTube.

¿Utilizaron alguna herramienta tecnológica en especial, como Google Analytics, Chartbeat o Taboola?

Todas las anteriores, más otras construidas a la medida. Tenemos un desarrollo tecnológico con inteligencia artificial que es propiedad de nuestra firma. Esa sí es la “fórmula de la Coca-Cola”, una aplicación a la medida que pronto daremos a conocer en el mercado.

Carlos Suárez. | Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana.

Le tengo que hacer la “pregunta fregona”: Usted dijo hace poco “no me asustan los dinosaurios, menos me asustan los fósiles”, y el expresidente Uribe como que se sintió aludido. ¿Se arrepiente?

Yo no me arrepiento de lo que digo. Es muy difícil saber quién se siente aludido cuando uno tira un ‘facto’ como esos. Sin embargo, he reflexionado. Para pelear se necesitan dos, y si yo salgo de la ecuación, la pelea se acaba.

La majestad presidencial está en cabeza de mi hermano y amigo, Abelardo, y yo no puedo ser el florero de Llorente de una pelea que es de minucia política. Quien quiera pelear, que busque a otro.

Hablemos del “momento bisagra” en la primera vuelta. Esa semana hubo rumores de apoyo del CD y la U, una entrevista con presidente Novoa y la transmisión con Wescol. ¿Fue ahí cuando tomaron la ventaja?

Aquí no hubo momentos bisagra, cada día fue un momento bisagra. Nosotros fuimos los reyes de la “improvisación planificada”, aprovechamos todas las oportunidades y no cometimos los errores que no debíamos cometer, logrando una campaña casi perfecta.

Además de los apoyos, la clave fue la inteligencia emocional del candidato y su familia frente a los ataques. Toda la clase política, el establecimiento, los medios y la oposición se unieron para destruir una sola candidatura, y aquí ganó el que mejor aguantó los golpes.

¿No cree que se equivocaron en el discurso de victoria de la primera vuelta? Fue un discurso con mucha carga emocional, acusaciones serias e incluso se escucharon adjetivos feos por un micrófono abierto...

¿Y tú crees que el discurso podría haber sido otro cuando un presidente de la República desconoció el resultado electoral?. Las victorias se tienen que defender con valentía y ardentía.

Quienes nos criticaron no entendieron que nos estábamos jugando la democracia y que el presidente de la República podía haber hecho cualquier alcaldada para quedarse en el poder.

Hoy el señor Petro y el señor Cepeda no reconocen a Abelardo como presidente, y esto es una batalla política que hay que defender con la Constitución, porque están desconociendo los votos de 13 millones de colombianos.

Yo no vi venir que la segunda vuelta fuera a ser tan estrecha. ¿Por qué se apretó tanto la diferencia?

Teníamos todo para ganar en primera vuelta, pero la contraparte se dedicó exclusivamente a no dejarnos ganar en esa instancia; sabían que estaban perdidos pero querían forzar una conversación. En la segunda vuelta se apretó por varias razones: el “voto fusil” en Valle, Cauca, Nariño, Putumayo y Chocó; el dinero del narcoterrorismo que inundó las agencias; y el gobierno saliente girando a borbotones para lograr el resultado.

Abelardo derrotó solo contra el mundo a un gobierno que se quería perpetuar en el poder.

Mirando hacia el futuro, ¿va a ser usted una pieza fundamental en el gobierno actual?

Estaré a un WhatsApp del presidente para cuando requiera mi consejo o hablarme como amigo, pero no voy a estar en el gobierno. Esa decisión ya está tomada.